Traducido por el equipo de SOTT.netCulturas de todo el mundo han reportado luces fantasmales danzando en el aire en pantanos, bosques e incluso cementerios durante siglos. Según un nuevo estudio, podría haber una explicación lógica: una extraña forma de microrrelámpago.

© Hermann Hendrich/Public DomainUna pintura de 1823, El fuego fatuo y la serpiente.
Conocidas a menudo como
luces de muerto, calabazas de Halloween o
ignis fatuus, estas extrañas llamas flotantes han inspirado, comprensiblemente, muchas historias pintorescas. A veces se las explica como espíritus de los muertos o linternas que portan almas perdidas condenadas a vagar por la tierra para siempre tras
engañar al Diablo.
Pero ¿cuál es la ciencia detrás de este fantasioso folclore? Explicaciones más fundamentadas incluyen bolsas de gas de pantano que se encienden espontáneamente, pero no deberían poder encenderse sin un detonante claro.
Ahora, un estudio dirigido por químicos de la Universidad de Stanford sugiere que
los microrrelámpagos podrían ser los responsables. Estos diminutos rayos de energía eléctrica podrían formarse en campos eléctricos donde los gases entran en contacto con los líquidos, saltar entre burbujas de diferentes cargas y encender el gas metano.