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mar, 11 mayo 2021
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Ciencia y Tecnología
Mapa

Galaxy

El ciclo solar 25 llega antes de lo previsto

Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Probablemente piensas que el ciclo solar 25 es un fracaso. Piénsalo de nuevo. A pesar de los largos tramos de calma impecable, el nuevo ciclo solar se está adelantando a lo previsto. En este gráfico, la curva roja muestra el recuento de manchas solares previsto por la NOAA para el ciclo solar 25; la curva naranja muestra el nuevo mejor ajuste:
sunspot
Arriba: Número de manchas solares observado y previsto: más info

"El sol está funcionando como esperábamos, quizá incluso un poco mejor", afirma Lisa Upton, de Space Systems Research Corporation. Ella es copresidenta del Panel de Predicción del Ciclo Solar 25 de la NOAA/NASA. "En 2019, el panel predijo que el ciclo solar 25 alcanzaría su punto máximo en julio de 2025 (± 8 meses) con un recuento máximo de manchas solares de 115 ± 10. El comportamiento actual del sol es consistente con un inicio temprano cerca del comienzo de nuestro rango de predicción."

Comentario: Parece que estamos entrando en un periodo distinto al que ha conocido la ciencia moderna: Ver también (en inglés): Y revise los SOTT Radio Network en inglés:


Satellite

Fotografían un exoplaneta gigante, seis veces más pesado que Júpiter, en un lugar totalmente inesperado

La ubicación de ese gigante gaseoso contradice las teorías actuales de formación planetaria.
YSES 2b Planet
© ESO/SPHERE/VLT/Bohn et al.
Una imagen directa del exoplaneta YSES 2b (abajo a la derecha) y su estrella (centro).
Un equipo de astrónomos encabezados por Alexander Bohn, de la Universidad de Leiden (Países Bajos), obtuvo imágenes del exoplaneta gigante YSES 2b, ubicado a 360 años luz de la Tierra. El planeta gaseoso orbita a gran distancia una estrella similar al Sol, YSES 2, algo que no concuerda con las actuales teorías de formación planetaria.

Galaxy

Descubren que los extraños estallidos provenientes del espacio son más profundos de lo que se creía

Los investigadores consideran que el hallazgo contribuye a comprender el origen de estas extrañas señales.
Milky Way
© Paul Hanna / Reuters
Las misteriosas señales provenientes del espacio, conocidas como ráfagas rápidas de radio (FRB, por sus siglas en inglés), son más profundas de lo se creía desde su descubrimiento hace más de una década, según un nuevo estudio publicado en la revista Astrophysical Journal Letters.

Mars

La NASA capta un panorama surrealista de dunas azules en el planeta rojo

Combina imágenes tomadas por la sonda Mars Odyssey entre diciembre del 2002 y noviembre del 2004.
blue dunes mars
© NASA/JPL-Caltech/ASU
Dunas azules captadas en Marte
La NASA publicó este jueves una foto de unas dunas azules captadas en Marte, que combina imágenes tomadas por el sistema de emisión térmica de la sonda espacial Mars Odyssey entre diciembre del 2002 y noviembre del 2004.

Microscope 1

Físicos encuentran posibles indicios de una nueva fuerza fundamental de la naturaleza: ¿qué es y cómo funciona?

Los primeros resultados de un experimento del Laboratorio Nacional Fermi mostraron que las partículas elementales, llamadas 'muones', se comportan de una manera que no predice el modelo estándar de la física de partículas.
El anillo de almacenamiento Muon g-2.
© Fermilab / Reidar Hahn
El anillo de almacenamiento Muon g-2.
Todas las fuerzas que experimentamos a diario pueden reducirse a solo cuatro tipos: la gravedad, el electromagnetismo, la fuerza nuclear fuerte y la fuerza débil. Sin embargo, un grupo de físicos afirmó haber encontrado posibles indicios de una quinta fuerza fundamental de la naturaleza, que podría ayudar a explicar algunos de los grandes enigmas sobre el universo que han preocupado a los científicos en las últimas décadas.

Brain

Transforman por primera vez astrocitos en neuronas para reparar circuitos visuales

Un gen maestro, denominado Neurogenina2, es capaz de reprogramar los astrocitos y convertirlos en neuronas. El descubrimiento abre la puerta a recuperar los circuitos sensoriales de la vista o el oído dañados en etapas tempranas de la vida.

Astrocitos talámicos
© Álvaro Herrero Navarro
Astrocitos talámicos reprogramados en neuronas in vitro tras la infección con un virus que induce la sobreexpresión del gen Neurogenin2.
Una investigación realizada en el Instituto de Neurociencias (IN), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CISC) y la Universidad Miguel Hernández en Elche (UMH), ha demostrado por primera vez que es posible obtener neuronas específicas de una región cerebral determinada a partir de astrocitos, un tipo de células del sistema nervioso en forma de estrella que llevan a cabo funciones muy importantes para el funcionamiento del cerebro. El estudio, realizado en roedores, ha sido publicado en la revista Science Advances.

Estos astrocitos han sido reprogramados mediante un gen maestro, denominado Neurogenina2, que llega a su destino en el cerebro de los ratones de la mano de un virus. Los investigadores también han observado cómo expresan genes propios de sus neuronas hermanas (procedentes de una célula progenitora común) en cada región cerebral concreta, lo que ha hecho posible su reprogramación en un tipo de neurona sensorial específica.

"Hemos descubierto que genes clásicos de las neuronas también son expresados por los astrocitos, aunque en un nivel menor. Y que hay un código propio de cada región cerebral que comparten los astrocitos y las neuronas, y probablemente también otras células nerviosas. Esto es importante porque abre la posibilidad de recuperar en el futuro circuitos neuronales perdidos en ciegos o sordos congénitos", explica Guillermina López-Bendito, directora de la Unidad de Neurobiología del Desarrollo del Instituto de Neurociencias, que ha liderado la investigación.

Microscope 2

Científicos británicos tienen evidencia de que el ADN de los animales y humanos se puede recolectar desde el aire

dna gene
Una nueva investigación científica a cargo de un equipo de expertos de la Universidad Queen Mary, en Londres, afirma tener evidencias de que lograron recolectar ADN de animales y humanos en el aire. Esta técnica de recolección es conocida como eDNA (ADN ambiental). Y solo había sido aplicada para animales acuáticos. Ahora, a través de un experimento, lograron confirmar que también se puede ejecutar en el aire. Explican que abrirá campos de estudio para identificar que tipo de especie se puede encontrar en ciertos entornos. Además, podría significar una potencial técnica de muestreo de aplicaciones forenses, reseñó el portal de la casa de estudios.

Explican los científicos que los organismos vivos como plantas y animales arrojan ADN a sus entornos, mientras interactúan con ellos. De esta manera, sin la necesidad de ver al animal y "robarle" una muestra de su pelaje o saliva, se podrá tener un principio de idea de que especie habita un ambiente en específico. Esta técnica era aplicada para conocer la familia de animales que se puede trasladar por las profundidades del mar o los oscuros lagos. Y después de años de propuestas para aplicarse en el aire finalmente obtuvieron resultados positivos.

El experimento del ADN en el aire

El experimento de los científicos de la Universidad Queen Mary de Londres apuntaba en realidad solo a los animales. Pero un feliz accidente, dejó muestra humana en sus registros. En primer lugar, tomaron muestras de aire de una habitación donde habían estado un grupo de ratas Topo Desnuda, un tipo de roedor. Este animal tiene la particularidad de contar con una ambiente social y vive en colonias subterráneas. Entonces, después de cierto tiempo que no especifican, aplicaron la técnica de eDNA para obtener un muestreo del aire.

Blue Planet

La influencia genética de Australasia se extendió más de lo que se pensaba en Sudamérica

Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Un equipo de investigadores de la Universidad de São Paulo, la Universidad Federal do Rio Grande do Sul y la Universidad Pompeu Fabra, ha hallado pruebas de una influencia genética de Australasia en más partes de Sudamérica que sólo en el Amazonas. En su artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, el grupo describe su estudio de un conjunto de datos genómicos de múltiples poblaciones sudamericanas de todo el continente.
plateau south america
© CC0 Public Domain
En 2015, un equipo de investigadores encontró lo que describió como una influencia de Australasia en los nativos que viven en el Amazonas. Habían encontrado lo que describieron como una señal poblacional Ypikuéra, un marcador genético asociado a los primeros pueblos que vivían en Australasia, la región que ahora es el sur de Asia, Australia y Melanesia. Desde entonces, los investigadores han desarrollado teorías para explicar cómo pudo introducirse dicha señal en los pueblos que vivían en Sudamérica, sobre todo teniendo en cuenta que no se ha encontrado en los primeros pueblos que vivían en Norteamérica. En la actualidad, la mayoría de los expertos creen que tanto Norteamérica como Sudamérica fueron pobladas por personas que emigraron por tierra desde Asia hasta Alaska y luego viajaron hacia el sur. En este nuevo esfuerzo, los investigadores han descubierto que la "Y signal" también aparece en los pueblos nativos de Sudamérica en zonas fuera del Amazonas.

Comentario: La teoría de que los habitantes de Australasia viajaron a Sudamérica puede ser difícil de digerir para los académicos de la corriente principal, pero hay pruebas sólidas que demuestran que la humanidad y su entorno eran significativamente diferentes en el pasado antiguo, lo que, junto con la genética, significa que la teoría es la más probable: Ver radio SOTT en inglés:


Info

Los primeros rayos X de Urano son revelados

Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Los astrónomos han detectado por primera vez rayos X procedentes de Urano, gracias al Observatorio de rayos X Chandra de la NASA. Este resultado puede ayudar a los científicos a conocer mejor este enigmático planeta gigante de hielo de nuestro sistema solar.
Uranus X-Rays
© NASA/CXO/University College London/W. Dunn et al
Urano es el séptimo planeta desde el Sol y tiene dos conjuntos de anillos alrededor de su ecuador. El planeta, que tiene un diámetro cuatro veces superior al de la Tierra, gira sobre su costado, lo que lo hace diferente de todos los demás planetas del sistema solar. Hasta ahora Voyager 2 fue la única nave espacial que pasó por Urano, los astrónomos dependen actualmente de telescopios mucho más cercanos a la Tierra, como el Chandra y el Hubble para conocer este planeta distante y frío que está compuesto casi por completo de hidrógeno y helio.

En el nuevo estudio, los investigadores utilizaron las observaciones de Chandra tomadas en Urano en 2002 y de nuevo en 2017. Vieron una clara detección de rayos X en la primera observación, recién analizada, y un posible brote de rayos X en las obtenidas quince años después. El gráfico principal muestra una imagen de rayos X de Chandra de 2002 (en rosa) superpuesta a una imagen óptica del telescopio Keck-I obtenida en otro estudio en 2004. Esta última muestra el planeta aproximadamente con la misma orientación que tenía durante las observaciones de Chandra de 2002.

¿Qué puede hacer que Urano emita rayos X? La respuesta: principalmente el Sol. Los astrónomos han observado que tanto Júpiter como Saturno dispersan la luz de los rayos X emitida por el Sol, de forma similar a como la atmósfera de la Tierra dispersa la luz del Sol. Aunque los autores del nuevo estudio sobre Urano esperaban inicialmente que la mayor parte de los rayos X detectados también procedieran de la dispersión, hay indicios tentadores de que existe al menos otra fuente de rayos X. Si otras observaciones lo confirman, podría tener implicaciones interesantes para la comprensión de Urano.

Fireball 4

El asteroide que acabó con los dinosaurios habría creado la selva amazónica

La catástrofe que exterminó la especie también cambió drásticamente el tipo de vegetación en esta parte del mundo.
Amazonas
© Bruno Kelly
El asteroide que acabó con los dinosaurios hace 66 millones de años también puede haber creado las selvas tropicales, según un nuevo estudio publicado en la revista académica Science.