Fuego en el Cielo
Una potente explosión solar 30 veces mayor al ancho de la Tierra ocasionó una espectacular aurora boreal, que fue captada cerca del río Yukón en Canadá.
El fenómeno llamado eyección coronal masiva sucede cuando el Sol libera repentinamente burbujas de gas y campos magnéticos. "Una gran eyección coronal puede contener millones de toneladas de materia que puede acelerarse a millones de kilómetros por hora, en una explosión espectacular", según la NASA.

Represtanción gráfica del impacto de las llamaradas solares hacia la Tierra.
En este documento, publicado por "The New York Times", los expertos explican que los eventos solares "pueden ocurrir en cualquier momento" aunque "tienden a ser más severos" según que ciclo solar. "El pico del actual ciclo solar comenzó en 2011 y se mantiene hasta el año que viene" señala el escrito.
El sol pega fuerte en el desierto, pero a Rodrigo Martínez parece no importarle. Es el chileno con la colección más grande de meteoritos. Es también un biólogo marino, de 47 años, tres hijos, que acaba de inaugurar, en San Pedro de Atacama, el primer museo dedicado a esta especialidad. Allí invita a tocar las estrellas. Tal cual. En el número 299 de la calle Tocopilla, a tres cuadras de la plaza, están los domos que exhiben lo mejor de su colección. Algunos ejemplares llegan a pesar 30 kilos; otros, como los condritos, son más pequeños, pero tienen 4.500 millones de años. "No vas a tener nunca una roca más antigua", advierte poco antes de iniciar una nueva travesía. O "búsqueda express", como le llama él a su manera de encontrar piedras caídas del cielo. Se interna con su camioneta por el desierto, conduce a baja velocidad y observa detenidamente cada fragmento rocoso que cruce por su camino. Mira y ataca. Casi no falla a la hora de cazar meteoritos. La Nasa, la Universidad de California y el Cerege, una rama de la Universidad de Marsella, reciben sus muestras y acreditan la veracidad de cada hallazgo. Casi 30 años de búsqueda incansable, semanas enteras metido en uno de los ambientes más inhóspitos del planeta, sin más compañía que su GPS, una carpa o su casa rodante.
Las autoridades de la Base Militar Fort Wingate, ubicada al noroeste de Nuevo México, confirmaron que la mañana del jueves lanzaron un misil de prueba en sus instalaciones de White Sands Missile Range, cerca de Alamagordo, Nuevo México, como parte de los entrenamientos militares que realizan en la región.
El lanzamiento del misil dejó a su paso una estela de humo blanco que logró percibirse en el cielo del sur de Arizona, provocando la admiración de algunos y el temor de otros, quienes desconocían el origen del artefacto que apreció en el cielo.
Los informes del Departamento de Defensa de EE.UU. hablan de pruebas de misiles realizadas en la zona de lanzamientos de With Sands, misiles que dejaron estelas, debido a los gases de escape del combustible que se quema en el aire, visibles desde una distancia de miles de kilómetros y justifica la misteriosa aparición de estelas de fuego avistadas y filmadas en los cielos de las ciudades de Phoenix y San Diego.
"Varios observadores han obtenido excelentes imágenes de las rotaciones después de la bola de fuego, y no hay nada nuevo ni diferente en el lugar del impacto", informa John H. Rogers, director de la Sección de Júpiter de la Asociación Astronómica Británica.
"La bola de fuego fue causado probablemente por un pequeño asteroide o cometa que golpeó a Júpiter. Al parecer, el planeta gigante se tragó todo."

Recreación artística de aproximación del asteroide Toutatis a la Tierra. En la imagen, la Tierra se divisa desde el asteroide.
Concretamente, en la película de ciencia-ficción "Armageddon", de 1998, esa misión se le encomendaba a un equipo encabezado por un ingeniero especializado en perforar pozos petrolíferos, interpretado por Bruce Willis. La detonación de la cabeza nuclear partía en dos al asteroide, y cada uno de los dos fragmentos principales pasaba entonces por un lado de la Tierra, sin chocar contra ella, lo que salvaba a la población terrestre de la aniquilación.
Se trata de un meteorito que se denomina así porque fue encontrado a muy pocas horas de su caída a la Tierra, cuando lo habitual es que aparezcan muchísimos años después y alterados por el oxígeno y el agua, dos elementos que no están en su hábitat original.
Los fragmentos son estudiados por el profesor Abderrahman Ibhi, astrónomo y profesor de la Universidad Ibn Zhor de Agadir, Marruecos. Según el profesional, el hallazgo procede de un asteroide, fragmentos de rocas gigantes situadas entre Marte y Júpiter, que colisionan entre sí produciendo lluvias de meteoritos que viajan por el espacio.
La explosión se produjo lunes pasado a las 6:35 de la mañana, revelaron diferentes portales como SpaceWeather.com y EarthSky.
Júpiter es el planeta más grande del Sistema Solar, un mundo gigantesco de gas. Lo que se aprecia del planeta es una superficie de bandas rojas y blancas que constituyen las nubes superiores de esa atmósfera extremadamente densa.

Gladys Arroyo tomó una foto y describió lo que avistó en el cielo.
La bola de fuego aparenta ser un bólido, que es un tipo de meteoro que se ve por varios segundos y que puede dejar una estela a su paso al desprenderse pedazos del mismo mientras se desintegra.
Las personas que ven un bólido usualmente pueden avisar a otros de lo que observan y en ocasiones da tiempo para fotografiarlo.
La imagen que registra el objeto que aparenta caer puede también corresponder a la estela que deja un jet que vuela a gran altura, aunque en este caso el objeto parece estar cayendo y en la parte de abajo tiene forma ovalada.