"En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras." Bertrand Russell

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A estas alturas es innegable que vivimos en un mundo totalmente controlado por un poder detentado por individuos patológicos y psicópatas. Teniendo algunos conocimientos sobre el fenómeno de la psicopatía podemos ver claramente que el funcionamiento del sistema que rige las vidas de todos es marcadamente de carácter psicopático. En Sott.net se han publicado y se continuarán publicando artículos e investigaciones sobre el mal del mundo, es decir, la psicopatía.

Esta temática, cada vez que ha sido abordada desde una perspectiva relacionada con la política y el poder, continuamente se ha censurado, y aquellas personas que se han atrevido a tratarlo han sido vilipendiadas de todas las formas imaginables, o simplemente condenadas al ostracismo más absoluto.

Esta es una ley del Sistema de control: cuando alguna información puede alterar el funcionamiento del mismo, rápidamente hay que eliminar o manipular ésa información para que desaparezca dicha perturbación. El QFS (Quantum Future School) define este acto como "control de daños":
"El QFS utiliza el término control de daños para describir la reacción del sistema de control ante cualquier divulgación que es desfavorable para sí mismo. Para entender el concepto, debemos comenzar con la premisa de que el poder fundamentalmente se basa en el control de las creencias y percepciones de la mayoría de la humanidad. De esto se deduce que cierta información y, sobre todo ciertas percepciones desencadenadas por la información, deben ser suprimidas con el fin de mantener el statu quo.
El control de daños es una actividad que busca reparar el daño hecho al statu quo provocado por cualquier información nueva dada a la conciencia pública. Sus métodos son tan diversos como los de manipulación en general. El fenómeno existe a diferentes escalas [religión y política, por ejemplo].
[...]

Las formas de control de daños son siempre fluidas. Al igual que con la propaganda en general, los desencadenantes son comúnmente emocionales. El grado de sutileza es proporcional a la capacidad de discernimiento de la audiencia. Sin embargo, un público poco informado en un estado de constante temor o estrés es el más fácil de manipular."
Corolario: Cuando una información es ampliamente divulgada y aclamada públicamente, siempre estará compuesta de detalles que desvían y oscurecen la realidad de dicha información.

Así funcionan las cosas. Si alguien se sale de lo establecido, puede ser considerado peligroso para la estabilidad del sistema.

Es necesario comentar que los agentes del sistema de control - aquellos que son conscientes de que son portadores de la desinformación (debemos tener en cuenta de que hay personas con buenas intenciones pero son agentes inconscientes del sistema)-, a sabiendas de que el acallamiento - o su intento- de los informadores es una señal para muchas personas de que estos estaban sobre los pasos que les conducían hacia la verdad del asunto que tratan, inventan rumores y cuentan que han sido amenazados por alguna agencia de gobierno, o por algún grupo secreto de individuos que controlan el mundo en la sombra, o cualquier cosa que se les ocurra, con la finalidad de parecer veraces.

Por ello, hemos de desarrollar nuestro discernimiento para ser capaces de separar el trigo de la paja, pues habiendo tanta información en esta era en la que con un solo click accedemos a toneladas de ella, es complicado poder vislumbrar la verdad si no se tiene real interés en conocer como es tanto uno mismo como el mundo que habita.

Subjetividad y objetividad

El ser humano, debido a su condicionamiento familiar, cultural, histórico, social, religioso, educativo y/o experiencial, percibe las cosas de una manera determinada. Lo percibe "a su manera". Cuando una persona tiene alguna creencia concreta - religiosa, científica, política o de cualquier índole-, percibe las cosas desde ése prisma con el que se identifica. La subjetividad provoca en este individuo la pérdida de una noción objetiva - por ende, real- de uno u otro aspecto de la realidad. Es decir, sencillamente, la subjetividad es ver lo que se quiere ver. La subjetividad es la preferencia por creer una cosa antes que otra según la percibimos. Y así transcurre la vida de la humanidad.

Por ello, a sabiendas de que los seres humanos viven sumergidos en la subjetividad - estando ligada totalmente a la emocionalidad del sujeto-, el sistema de control actúa inhibiendo transmarginalmente a las personas, induciendo conductas, percepciones y control absoluto sobre la voluntad de las sociedades. Recomiendo la serie documental "El siglo del individualismo" para ver algunas de las herramientas que se han utilizado durante prácticamente el último siglo con el fin de controlar a la civilización. Invito al lector a que reflexione seriamente sobre el alcance de la subjetividad en uno mismo y en sus relaciones con el entorno.

En contraparte, la objetividad es ver lo que ES. La objetividad es la cualidad de ver la realidad de los hechos, sin prejuicios ni ideas preestablecidas, es decir, sin el velo de la subjetividad como marco de referencia. Ser objetivos con nosotros mismos y la realidad que vivimos es una importante meta a conseguir si deseamos comenzar a ser libres de pensamiento. Tan sólo siendo objetivos podremos hacer uso de la capacidad de discernimiento necesaria para vislumbrar la verdad de uno mismo y del mundo.

La clave: el discernimiento

Como hemos comentado, el desarrollo del discernimiento es la clave para poder diferenciar la verdad de la mentira, la manipulación de la honestidad.

La etimología de la palabra discernimiento ya nos indica claramente las bases de su uso. "Discernimiento" se forma con el sufijo latino - mentum (medio o instrumento, -mento o - miento en español) junto con el verbo discernir, vocablo proveniente del latín discernere (distinguir, separar, dividir, decidir, cribar). Discernere a su vez está compuesto por el prefijo latino dis- (separación por distintas vías) y el verbo cernere (cribar, separar), del cual derivaron también cernir, cierto, acertar, certificar, decretar, excretar y secreto. Se formó a partir de la raíz indoeuropea *skribh- (cortar, separar, distinguir).(1)

Es decir, el discernimiento es el instrumento de criba que separa los aspectos de una información utilizando los métodos que sean necesarios para descubrir la veracidad de la misma. Eso significa que toda información ha de ser analizada desde los máximos prismas posibles para así abrir camino hacia nuevas comprensiones e ideas y para poder examinarla en todo su conjunto. Esto implica un esfuerzo y un conocimiento de las distintas formas en las que aparece una información.

El glosario cassiopaea dice sobre el discernimiento:
"[El discernimiento] es la capacidad para sentir la naturaleza verdadera de las cosas. El discernimiento es más una cualidad o habilidad que el estado de poseer información. [...] Si bien existen algunos principios generales, todas las situaciones son únicas. El discernimiento es la capacidad de ver qué es aplicable a qué. El discernimiento, al igual que el conocimiento, es infinitamente variado y abarcador. No puede ser encontrado en un vacío, siempre está en relación con alguna situación, un fenómeno o mensaje.

[...]

Ejemplos de discernimiento aplicado al mundo exterior incluyen ver a través de las mentiras y distorsiones en la política sin el velo del pensamiento deseoso [es decir, desde un marco subjetivo]. Inclusive yendo más lejos, el discernimiento se aplica a lo que es y no es conocido. El discernimiento es lo opuesto a la creencia u obsesión, es un estado de vigilia constante, conociendo los límites del propio conocimiento. Otra aplicación consiste en observar los patrones de la historia a través de las capas de desinformación acumuladas en cada nueva versión de la misma. [...] Inclusive si existiera una fuente de información invariablemente veraz, ésta sería de poco valor sin la capacidad de discernimiento para confirmar su veracidad, y para hacer de esta manera que el receptor pudiese también apropiarse de ese modo la información."
Dicho sea de paso, podemos observar que los medios de comunicación oficiales prácticamente utilizan muy pocas fuentes - y todos las mismas-, y conocidos son los casos en que se ha demostrado que una información no ha sido contrastada ni analizada, o totalmente manipulada y tergiversada. Y si tenemos en cuenta que una de las estrategias de la manipulación es elaborar una falsa verdad a través de un equipo de "expertos" en los diferentes campos del conocimiento y la información, vislumbramos de forma más clara el porqué es necesario desarrollar la capacidad de discernir lo verdadero de lo falso.

Algunas pautas básicas para aprender a discernir una información son las siguientes:

- ¿Quién es el autor?
- ¿Cuál es su postura?
- ¿Cuáles son sus prejuicios?
- ¿Cuándo y dónde se produjo el documento o surgió la información?
- ¿Cómo se produjo? ¿Para quién?
- ¿En qué contexto se produjo?
- ¿Qué dice y qué no dice el documento/información?
- ¿Cómo se presenta la información?
- ¿Cómo de fundamentada y de convincente es la argumentación?
- ¿Cómo se relaciona con documentos anteriores?
- ¿Cómo se relaciona con documentos posteriores?
- ¿Qué tienen que decir al respecto otras fuentes?
-Preguntar: ¿Qué intenta el fragmento hacerme creer o aceptar?
-Preguntar: ¿Qué razones o pruebas emplea para hacerme creer esto?(2)

Es necesario, cada vez que nos llega una información, investigarla, ahondar en ella lo máximo posible para obtener una conclusión objetiva. Como dijo Iris Murdoch:

"Vivimos en un mundo de fantasía, en un mundo de ilusiones. La gran tarea de la vida es encontrar la realidad."

Notas:

(1) Extraído de http://etimologias.dechile.net/?discernimiento
(2) Cómo se investiga, Loraine Blaxter , Christina Hughes y Malcolm Tight.