Rudy Eugene y Ronald Poppo
Mientras millones de zombies intelectuales y apasionados ingleses bailaban al son de las recientes celebraciones por el 'Jubileo' de la Reina de Inglaterra, un verdadero Apocalipsis zombie (del tipo caníbal) estaba sucediendo en EEUU.

En los últimos dos meses, no hubo menos (y probablemente hubo más) de 18 casos de canibalismo, o se podría decir un mal uso, de la propia carne o la de otros.

La mayoría de estos extraños eventos han sucedido, por alguna razón, en EEUU. El caso más resonante fue el de Rudy Eugene y Ronald Poppo en Miami, Florida. Los detalles del caso, que sucedió el 26 de mayo, según descritos por un testigo, fueron:
"Él [Eugene] estaba arrancando la cara de [Poppo] con sus dientes", dijo un testigo del macabro ataque.

"Le estaba arrancando la piel, su cuello. Lo tenía inmovilizado. El muchacho realmente no se podía mover, y simplemente le estaba arrancando la carne", dijo Vega a WSVN TV en Miami.

El testigo avisó a un oficial de policía, quien repetidamente ordenó al asaltante que se detuviera y se alejara.

"El individuo levantó su cabeza así, con un pedazo de carne en su boca, y gruñó".

Cuando Eugene no acató las órdenes del oficial, se le disparó una vez. Sin embargo, Eugene, ni se inmutó, por lo cual el oficial le disparó cuatro veces más.
Los medios hicieron grandes esfuerzos por atribuir el comportamiento de Eugene a las drogas (sales de baño), pero considerando que muy pocas personas que toman drogas (de cualquier tipo) terminan deseando carne humana, y dada la gran cantidad de incidentes de comportamiento caníbal, parece razonable asumir que podríamos estar tratando con algún otro factor causativo aquí.

Primero, aquí tenemos una lista de algunos (pero probablemente no todos) de los recientes casos de seres humanos yendo a buscar su libra de carne:

4-17-2012 - Hombre intenta morder a otro, fue golpeado por un arma

5-02-2012 - Hombre le arranca los labios a su pareja

5-03-2012 - Hombre le arranca oreja a otro en una pelea en un bar

5-06-2012 - Hombre asesina a su mujer, se come su antebrazo y muere

5-18-2012 - Mujer muerde la oreja de un hombre, lo apuñala con una caracola

5-21-2012 - Policial: Hombre le muerde una mejilla a una mujer en Westchester

5-23-2012 - Hombre le arranca la punta de la nariz a su primo

5-24-2012 - Mao Sugiyama cocina y sirve sus propios genitales en un banquete en Tokio

5-25-2012 - Mujer es atacada, cortada y mordida por seis mujeres en Anápolis

5-26-2012 - Hombre desnudo comiendo la cara de su víctima es disparado y asesinado por la policía

5-26-2012 - México Madre acusada de arrancarle los ojos a su hijo de 5 años para "Salvar el Mundo"

5-27-2012 - Enloquecido doctor de Florida enfrenta cargos por escupir sangre a soldados durante arresto bajo efectos de drogas/alcohol

5-29-2012 - Policial: hombre de Hackensack se apuñala a si mismo y arroja intestinos a oficiales

5-30-2012 - Médico sueco le corta los labios a su mujer y se los come

5-30-2012 - Caníbal chino arrestado por más de 20 asesinatos

5-31-2012 - Búsqueda de un hombre en Canadá que desmembró/ingirió/cometió actos sexuales sobre otro hombre

5-31-2012 - Hombre de Maryland acusado de asesinar y comerse el cerebro y el corazón de un individuo

6-03-2012 - Madre decapita a su pequeño niño e ingiere parte de su cerebro

volcánica Puyehue
© Desconocido
Los rayos alrededor de la cadena volcánica Puyehue 05 de junio 2011.
Cuando incidentes insólitos o inusuales se agrupan de esta manera en un breve período de tiempo, sean asesinatos (o humanos actuando de cierta forma), clima extraño (como el similar clima severo que está sucediendo simultáneamente y a miles de kilómetros de distancia) o cambios terrestres (como el gigantesco Ciclón Yasi sobre Australia, grandes terremotos en Nueva Zelanda y Japón, la enorme erupción del Puyehue en Chile - todos ellos acontecidos en el 2011), SIEMPRE deberíamos detenernos y prestar atención, ya que tales eventos están intrínsecamente relacionados con el curso de la evolución humana, al menos en el sentido de que tienen el potencial de afectar a la evolución humana en formas potencialmente drásticas.

¿Entonces a qué podemos atribuir el exceso de ataques caníbales de los últimos dos meses?

Antes que nada, deberíamos descartar la idea de que ingerir carne humana es una tendencia completamente extraña para los seres humanos. Hubo muchos casos históricos de canibalismo en todo el mundo, desde Fiji al Amazonas, desde el Congo a la Nueva Zelanda Māori y sorpresivamente para algunos, a la alta sociedad europea.

Según el Dr. Richard Sugg en su libro Momias, caníbales y vampiros, (a ser publicado el 29 de junio), la realeza y aristocracia británica consumía partes del cuerpo humano como 'medicina'. Importantes usuarios y adherentes a tales prácticas medicinales incluyeron a Carlos II, Francis I, el cirujano de Elizabeth I John Banister, Elizabeth Grey, la Condesa de Kent, Robert Boyle, Thomas Willis, William III, y la Reina María. La práctica estaba "bien vigente en el siglo 18, y entre los pobres persistió tenazmente en tiempos de la Reina Victoria", según Suggs.

En el apogeo del canibalismo medicinal, se extraían cuerpos o huesos rutinariamente de tumbas egipcias y cementerios europeos y durante el siglo dieciocho "una de las mayores importaciones desde Irlanda hacia Inglaterra eran cráneos humanos". Irónicamente, durante el siglo 18, muchos de estos cráneos irlandeses pertenecían a víctimas de las tantas 'hambrunas irlandesas' creadas deliberadamente por la monarquía y aristocracia británica. Los escritos del periodista político irlandés John Mitchel sugieren que algunas de estas víctimas irlandesas adultas del imperialismo británico, cuyos cráneos serían canibalizados por la elite británica, se vieron obligados ellos mismos a canibalizar a sus hijos muertos.


'El caníbal' de Leonhard Kern (1588–1662)
Mientras que es interesante (de cierta forma mórbida) que el canibalismo no sea precisamente inusual en la historia humana, la mayoría de las incidencias históricas parecen haber ocurrido en momentos en que los comensales estaban en su completo sano juicio. En contraste, la lista de recientes eventos habitualmente involucra a personas que están, de una u otra forma, no en su sano juicio. Entonces, ¿qué podría estar causando que la gente 'se salga de sí' de semejante forma macabra?

Mientras que en años recientes científicos de la Universidad de Miami han estado observando la posibilidad de un brote de un "Virus de Furia Rabiosa" transmisible por aire, no existe evidencia que estemos tratando con una pandemia viral 'zombi', al menos, no todavía.

Radiación Cósmica

Existe la suficiente evidencia circunstancial como para sugerir que los sistemas climáticos de nuestro planeta están directamente influenciados por la actividad solar, específicamente partículas cargadas provenientes de las manchas solares, llamaradas solares, etc. y que el campo magnético de la tierra también se ve directamente afectado por estos rayos solares (y otros de origen cósmico). Al igual que la tierra, los humanos (y los animales) también están rodeados de un 'campo magnético', por lo tanto ¿sería posible que la radiación solar y otras de origen cósmico estén relacionadas con los brotes de extraños comportamientos entre los humanos?

Un artículo del 2008 en la revista New Scientist señala la investigación de Oleg Shumilov del Instituto de Problemas Ecológicos Industriales del Norte en Rusia. Shumilov observó la actividad del campo geomagnético de la tierra desde 1948 hasta 1997 y descubrió que se agrupaba en tres picos estacionales por año: uno desde marzo a mayo, otro en julio y el último en octubre. [Nota: todos los ataques 'zombi' recientes ocurrieron en abril y mayo)

Sorpresivamente, también descubrió que "los picos de geomagnetismo concordaban con picos en la cantidad de desórdenes del humor, es decir, depresión, ansiedad, trastornos bipolares (variaciones del humor) e incluso suicidios en la ciudad de Kirovsk en el norte de Rusia durante el mismo período".

Shumilov reconoció que esta correlación no necesariamente significa que existe una relación causal, pero indica que existen otros estudios que sugieren un nexo entre la salud humana y el geomagnetismo.

Kelly Posner, psiquiatra de la Universidad de Columbia en EEUU, señaló que las tormentas geomagnéticas pueden desincronizar los ritmos circadianos y la producción de melatonina y por lo tanto causar desórdenes mentales.
La glándula pineal, que regula el ritmo circadiano y la producción de melatonina, es sensible a los campos magnéticos. "El sistema regulatorio circadiano depende de repetitivas instancias ambientales para sincronizar relojes internos", dice Posner. "Los campos magnéticos podrían ser una de estas instancias ambientales".

"Las tormentas geomagnéticas pueden perturbar los relojes corporales, precipitando un desorden afectivo estacional y en consecuencia incrementar el riesgo de suicidio", indicó Posner a New Scientist.

Es un hecho científicamente aceptado que las aves navegan por medio del campo magnético de la tierra, e incluso se ha sugerido que las aves pueden de hecho verlo en vez de tan solo sentirlo. La radiación solar y cósmica afecta el campo magnético de la tierra, y se ha señalado que la distorsión del campo magnético de la tierra a través de la radiación solar y cósmica puede ser la responsable de las oleadas de muertes de aves que comenzaron de manera espectacular el día de Año Nuevo del 2011 y que volvió a repetirse, casi el mismo día, un año después. ¿Pero qué hay acerca de los humanos?

En el año 2011, Steven Reppert de la Universidad de Massachusetts en Worcester y sus colegas estudiaban los criptocromos - proteínas sensibles a la luz que regulan los relojes circadianos de muchas criaturas, incluyendo a los humanos, y ayudan a sentir los campos magnéticos de la tierra para las moscas de la fruta y las aves. Reppert quería saber si los criptocromos humanos podían ser utilizados para sentir los campos magnéticos de la tierra. Entonces reemplazó a los descubiertos en las moscas de la fruta con una versión humana, hCRY2, que se encuentra en la retina humana. En las pruebas, las moscas de la fruta no tuvieron problema alguno en usar el criptocromo humano para sentir los campos magnéticos, lo que implica que los humanos tienen el hardware para hacer lo mismo, pero por alguna razón no activan esta habilidad, indica Reppert.

El importante investigador Robert J. Gegear, del Departamento de Neurobiología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts resumió los descubrimientos en relación a los humanos, los rayos solares y cósmicos y el campo magnético de la tierra:
"Nuestro estudio sugiere que los humanos estarían genéticamente predispuestos a la influencia del flujo geomagnético ya que se relaciona con el campo magnético de la tierra y partículas cargadas tales como llamaradas solares, eyecciones de masa coronal, rayos gama, y rayos cósmicos galácticos".
Dejando de lado la improbable explicación de uso de drogas o de una 'enfermedad mental' por el reciente brote de la versión humana de la Fascitis necrotizante, es posible que lo que estemos observando aquí es algo a escala mayor, o cósmica. En este caso, y en el caso del significativo aumento de la radiación solar y cósmica que ingresa en nuestra pequeña esquina en el universo, los radicales efectos que semejante energía puede producir en nuestro planeta bajo la forma de grandes cambios terrestres, la amenaza de algunos pocos 'zombis' corriendo por nuestras ciudades podría ser la última de nuestras preocupaciones.