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Un grupo de monjes budistas, pertenecientes a una orden de Kung Fu asentada en los Himalaya, viajó al Centro Europeo para la Investigación Nuclear, CERN, para explicar a los científicos la relación existente entre la energía personal y la cósmica.

Las tradiciones espirituales de Oriente tienen fama, ya desde la antigüedad, de haber alcanzado un refinado conocimiento de la naturaleza y del entorno, llegando intuitivamente a conclusiones que a Occidente le ha tomado siglos descubrir por la vía del método científico.

En un episodio más del encuentro entre estas dos cosmovisiones, por momentos contradictorias, un grupo de monjes budistas se reunió con científicos del Centro Europeo para la Investigación Nuclear, CERN, para explicarles cómo, desde su perspectiva, la energía personal y la del cosmos se encuentran relacionadas.

Los monjes pertenecen a una orden de Kung Fu que tiene su monasterio en los Himalaya, y se encontraban visitando las instalaciones en Suiza del conocido centro de investigación científica.

"Hombres y mujeres llevan consigo distintas energías. Y la energía de ambos es necesaria para mejorar el mundo. Este es un principio tan fundamental como la relación entre el Sol y la Luna", dijo Gyalwang Drukpa, quien recibe tratamiento de Su Santidad y en la jerarquía religiosa se encuentra apenas por debajo del Dalai Lama.

Drukpa va acompañado de monjes adolescentes en un recorrido por distintos países del mundo con el que espera hacer conciencia sobre la equidad de género y la necesidad de empoderar a la mujer.