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Ilustración de lo que probablemente esté ocurriendo en Venus bajo sus densas y tóxicas nubes
Astrónomos de la Agencia Espacial Europea (ESA), observaron en un estudio a largo plazo que sobre Venus hay claras evidencias de eventos con aumento de dióxido de azufre, lo cual puede ser causado por una actividad volcánica reciente.

A pesar de las expectativas de que sea esto lo que está ocurriendo en el planeta, los científicos advierten que no descartan la opción de que sea un cambio de su veloz circulación atmosférica.

Se postula que la atmósfera de Venus es generada por las explosiones volcánicas, ya que esta tiene más de un millón de veces más dióxido de azufre que la Tierra, y el gas que se respira es acre y tóxico.

Según ESA, la mayoría del dióxido de azufre permanece oculto debajo de una nube densa que sirve como cubierta, debido a que es fácilmente destruido por la luz solar.

Sin embargo, ahora se detectó este componente sobre la nube, por lo que se piensa que es correspondiente a un suceso reciente, y entonces éste debe venir desde abajo.

"Si usted ve un aumento de dióxido de azufre en la atmósfera superior, sabe que algo lo ha puesto en el lugar recientemente, porque las moléculas individuales son destruidas allí por la luz solar después de un par de días", confirmó el Dr. Emmanuel Marcq, del Laboratorio de atmósferas.

Para los astrónomos, desde hace mucho tiempo se está pensando que Venus está cubierto de cientos de volcanes, sin embargo, se debate aún si siguen siendo activos en la actualidad. La misión espacial no tripulada de Venus Express de la agencia europea está intentando aclarar este aspecto.
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© ESA
Auge y caída de dióxido de azufre sobre la atmósfera de Venus
Se postula que la atmósfera de Venus es generada por las explosiones volcánicas, ya que esta tiene más de un millón de veces más dióxido de azufre que la Tierra
"La misión ya encontró indicios que apuntan a vulcanismo en escalas de tiempo geológicamente recientes, en los últimos cientos de miles a millones de años", agregan los científicos en su informe.

A esto se suma un reciente análisis de imágenes de radiación infrarroja de la superficie de Venus, que señaló a posibles flujos de lava en la cima de un volcán, con una composición diferente a la de su alrededor.

Venus Express llegó a Venus en 2006, e inmediatamente después se observó que los registros indicaban un aumento importante de dióxido de carbono, seguido de una baja aguda, con valores 10 veces inferiores a los anteriores.

Los astrónomos de ESA recuerdan que durante la misión de la NASA, Pioneer Venus, entre 1978 y 1992, se observó algo similar.

Otra opción que tienen los investigadores para la presencia de este dióxido de azufre es la extraña característica de la atmósfera, que aún es poco conocida.

"Una erupción volcánica podría actuar como un pistón a la explosión de dióxido de azufre a estos niveles, pero las peculiaridades de la circulación (atmosférica) del planeta, que todavía no entendemos completamente, también podría mezclar el gas y reproducir el mismo resultado", comenta el co-autor del informe, el Dr. Jean-Loup Bertaux, investigador principal de Venus Express, y quien hizo las detecciones.

Venus se caracteriza por una rara atmósfera que tiene lo que llaman una 'super-rotación", que prácticamente azota a todo el planeta en tan sólo cuatro días de la Tierra, y que es mucho más rápido que los 243 días, en que el planeta tarda en completar un giro alrededor de su eje.

Ya sea el vulcanismo o la propagación por la rápida circulación atmosférica, Venus sigue intrigando a los astrónomos que tratan de despejar cuanto antes estas incógnitas.

"Al seguir las pistas dejadas por las trazas de gases en la atmósfera, estamos descubriendo el camino que siguieron en Venus, lo que podría apuntar a nosotros un humeante y activo vulcanismo", dice Håkan Svedhem, científico de la ESA para el proyecto Venus Express.