Kentucky Fried Chicken
© STR/AFP/Getty Images
Un campesino chino recoge huevos en una granja avícola en Hefei, provincia de Anhui, noviembre de 2009. Un estudio recientemente publicado el 22 de noviembre, afirma que un proveedor de KFC usó aditivos químicos perjudiciales.
Los pollos KFC en China están siendo alimentados con productos químicos que son tan tóxicos que hasta matan las moscas que vuelan alrededor de ellos, de acuerdo a reportajes de la prensa China.

Se descubrió que un proveedor de aves de corral para la cadena de comida rápida KFC en China, ha acelerado el crecimiento de los pollos utilizando productos químicos nocivos para su alimentación, despertando preocupaciones sobre la seguridad alimentaria, según un reporte reciente.

"El concentrado [para alimentar a los pollos] ha sido mezclado con químicos y aditivos", dijo un trabajador del Grupo Suhai con sede en la Provincia Shanxi, en un reportaje en China Economic Net la semana pasada. "No sabemos exactamente que es, pero definitivamente es dañino. Hasta las moscas que revoloteaban al lado del concentrado toxico murieron".

"La gente joven no se atreve a trabajar aquí", agrego.

El Grupo Suhai alimenta los pollos con un concentrado de aditivos que acelera el ciclo de crecimiento a 45 días. El informe indica que hay tres tipos de concentrados para pollo que contienen aditivos que afectan el desarrollo de los huesos, proporcionan nutrición adicional y permiten que las aves de corral ganar dos a tres onzas de peso diariamente durante 10 días, según China Economic Net.

Los aditivos químicos son producidos internamente por el Grupo Suhai y luego entregado a los trabajadores, de acuerdo al reporte. Se producen alrededor de 500 bolsas de aditivos al día, utilizando ingredientes químicos que incluyen: nitrato de plata, cloruro y un medicamento de esterilización.

En el proceso, se mantienen alrededor de 5.000 pollos en cada galpón - aumentando considerablemente el riesgo de contagio de enfermedades infecciosas - y se les da los aditivos junto con medicina para mejorar su sistema inmunológico. La idea es criarlos y matarlos lo mas rápido posible, en 45 días, antes que los aditivos químicos comiencen a afectar negativamente a los pollos.

Los pollos maduros entonces son vendidos a KFC, cadenas de supermercados, y al parecer a McDonald's. Cinco a seis lotes de pollos se producen al año, con un beneficio de 2 a 3 yuan (US$0.32 a US$0.48) por pollo, según un agente de ventas citado por China Economic Net.

En un comunicado en su cuenta de Sina Weibo, KFC enfatizó que solo el 1 por ciento de sus pollos son suministrados por Suhai, mientras que McDonald's dijo que Suhai no es uno de sus proveedores.

El escándalo de los pollos llevó al publico chino a expresar sus temores por la seguridad alimentaria.

"¿Incluso si es el 1 por ciento, aun lo están usando, cierto?, dijo una persona.

"Puede ser un 1 por ciento para el productor, pero es 100 por ciento para el consumidor. ¿Hay algo qué se pueda consumir?", respondió otro.

En años recientes, la industria alimenticia china ha sido golpeada por una serie de escándalos e informes críticos. En julio, el entrenador del equipo femenino de voleibol de China dijo que el equipo no comería carne "al competir por temor a clenbuterol", un químico quemador de grasa prohibido por los organismos deportivos internacionales. Comúnmente se utiliza para criar ganado chino y plantea un importante asunto de seguridad alimentaria.

En el ejemplo bien documentado, productos lácteos contaminados con el químico industrial melamina mató a varios niños y enfermó a muchos más en 2008. Las autoridades taparon el escándalo para que las malas noticias no estropearan las preparaciones para las Olimpiadas de Beijing.

Cobertura por Jack Phillips