Una anormalidad en la corteza límbica podría indicar una predisposición para desarrollar conductas violentas.

La clave para evitar los casos de masacres consumadas por psicópatas podría esconderse en zonas específicas del cerebro.

Científicos de Estados Unidos aseguran que los cerebros de los psicópatas presentan anormalidades estructurales, que no se encuentran en los de la gente común.

"Todos tienen el mismo patrón básico, que es daño o pérdida de función en la corteza orbital, aquí encima de los ojos y en el lóbulo temporal, donde está la corteza límbica o de las emociones. Presentan una forma de "C" en el cerebro, he notado que está presente en todos ellos, algunos sólo tienen este tipo de daño", comentó James Fallon, experto en psicopatía de la Universidad de California de Irvine.

La corteza límbica tiene la función de regular las emociones del individuo, de acuerdo con los especialistas, cuando existe alguna alteración en esta zona podría indicar una predisposición para desarrollar conductas violentas, que podrían preverse y tratarse adecuadamente.

Especialistas en Londres también realizan estudios para establecer relaciones más claras entre las estructuras cerebrales y las conductas antisociales, ellos aseguran que también se debe tomar en cuenta otros factores.

"Siempre habrá una interacción entre la genética y el ambiente en que viven los niños. Ciertamente, en nuestro estudio, los psicópatas reportaron un mayor grado de maltrato infantil que los hombres antisociales, no-psicópatas. Así que tal vez hay una interacción entre la predisposición genética, el maltrato infantil y otras lesiones cerebrales", concluyó Nigel Blackwood, psiquiatra forense de Kings College London.

Hasta ahora, los especialistas no son capaces de predecir el comportamiento de las personas; sin embargo, este tipo de estudios podría ayudar a establecer regulaciones específicas para ofrecer ayuda profesional a quienes muestren mayor predisposición hacia un comportamiento psicópata.