biomoléculas
© Universidad de Utrecht
En estas imágenes se observan los cambios de la biomolécula proline-isomerasa ante diferentes temperaturas.
Hasta hace poco los científicos realizaban imágenes fotográficas de ultra resolución para mostrar la forma de las biomoléculas, sin embargo ahora un grupo de investigadores de la Universidad de Utrecht fueron más allá, y en diciembre publicaron videos a nivel atómico mostrando cómo éstas cambian de forma durante el movimiento, dijo el Dr. Tom Burnley, a cargo del estudio. (Video)

"Lo mejor de este desarrollo es que podemos hacer "películas" de cada uno de las 75.000 biomoléculas, cuya forma hemos capturado, y que están en el (banco de datos) Protein Data Bank de todo el mundo", agregó Burnley, científico de la Universidad de Utrecht, en su reporte del 19 de diciembre.

El especialista explica que al igual que todas las proteínas en las células del cuerpo humano, las biomoléculas son estructuras tridimensionales que suelen componerse de miles de átomos, y estas no tienen una estructura estándar.

"Las biomoléculas no tienen una estructura estándar, debido a que continuamente cambian de forma", agrega Burnley.

Durante el estudio se dieron cuenta de que algunas de ellas son muy rígidas a la hora de interactuar, en comparación de otras, que son muy flexibles. El científico estima que su flexibilidad probablemente sea necesaria para ejercer alguna función.

Para desarrollar la dinámica de las moléculas en videos, primero determinaron la estructura tridimensional de la proteína con cristalografía de rayos X, y después combinaron esto con simulaciones creadas por el ordenador.

Para proveer las variables necesarias que permitan crear esta simulación de la dinámica, los químicos separaron primero dos movimientos de las moléculas: las vibraciones individuales y las diferencias en la orientación.

Anteriormente el científico Piet Gros había intentado capturar los movimientos de biomoléculas en su investigación doctoral hace veinte años, pero no tuvo éxito entonces, informa la Universidad de Utrecht. Otros investigadores tampoco lo lograron. Gros decidió intentarlo de nuevo en 2008 y lo logró.

Para la ciencia, el conocer la dinámica biomolecular ofrece más información de sus procesos de vida y quizás ayude en la formación de nuevos medicamentos.

En su estudio publicado en la revista Elfe, Tom Burnley da ejemplos de los comportamientos de diversas moléculas.