Prensa Latina
jue, 03 ene 2013 12:41 CST

© desconocido
Un total de mil 16 hospitalizados por dengue y otros mil 920 casos sospechosos, además de cuatro fallecidos recientemente, conforman el hasta ahora incontrolado incremento del dengue en Paraguay.
Las autoridades sanitarias puntualizaron que la mayor cantidad de enfermos se reportan en esta capital y en el vecino departamento Central, con una evidente agudización del numero de casos en las últimas tres semanas.
La preocupación fundamental señalada por el ministerio de Salud es el aumento en el índice de infestación larvaria causado, entre otras cosas, por las deficiencias en la recogida de basura y la acumulación de desechos sólidos en el 60 por ciento de los reservorios de agua.
Las estadísticas divulgadas plantean que, en los últimos seis meses se confirmaron seis mil 500 casos de dengue y la gravedad de la situación obligó al titular de Salud, Antonio Arbo, a comparecer ante una comisión del Congreso para explicarla.
Finalmente, el informe del 2012 rendido por el organismo recalcó que las notificaciones de personas afectadas por el mal alcanzaron la cifra de 37 mil 815 en todo el país y 70 pacientes fallecieron.
Cabe resaltar que, si bien el Dengue puede llegar a ser una enfermedad peligrosa, en Paraguay es una enfermedad endémica que existe y existió siempre. Esta enfermedad solamente afecta gravemente a quienes están con condiciones de salud debilitadas, así como a niños o ancianos. Por lo tanto, tratandose de una enfermedad virósica, los métodos de defensa contra la misma deben estar orientados hacia la alimentación y el aumento de las defensas naturales del cuerpo, especialmente durante la época en la que hay más mosquitos, que es el verano. Comer ajo y cebolla ayuda a estimular las defensas y por lo tanto a no permitir que el virus del Dengue se encuentre a gusto en nuestro cuerpo, pero recalco que lo principal es mantener, durante todo el año, una alimentación saludable y propicia para el cuerpo. Cuando una persona está en buenas condiciones de salud, puede ser picada por mosquitos que portan el virus del Dengue y no contraer la enfermedad, así como contraerla y sentirla como una simple gripe normal.
Es muy notable como las autoridades del país responden a esta problemática creando una especie de histeria social, generando miedo, a través del cual las personas se ven forzadas a comprar insecticidas, repelentes de mosquitos químicos tanto de aplicación en el cuerpo como en modo de inciensos que son tóxicos y solamente empeoran nuestras condiciones de salud. También instan a las personas a tomar solamente un medicamente analgésico, el para-Z-mol (medicamento que generalmente está compuesta por Paracetamol, sobre el cual la ciencia dice "no saber precisamente cómo actúan en el cerebro para aliviar el dolor"; y Dihydrocodeina, la cual es un opioide que imita a las endorfinas, enlazándose con los receptores opiáceos del cerebro y aliviando las sensaciones de dolor. Dosis contantes y muy altas de este medicamento dañan gravemente al hígado. El mismo se vende sin receta y sin ningún control en el país y muchas personas lo toma día a día para aliviar dolores de cabeza... Como ven, no es una sustancia que aumenta las defensas o mejora las condiciones de salud, sino que solamente sirve para aliviar el dolor corporal característico que se siente al padece el Dengue)... Me parece a mi que la industria farmacéutica se beneficia enormemente de esto... De manera alebosa hacen publicidades diciendo, si tenés tales y tales síntomas (los síntomas del Dengue) tomá Z-mol. También hacen fumigaciones, quién sabe con qué tóxicos, durante las mañanas temprano, mientras todos estamos durmiendo.
Las condiciones actuales de vida son las que propician la propagación del Dengue. Como bien dice la noticia, la enfermedad es más común en la capital y sus ciudades aledañas, lo que sucede, en parte, debido a la desestabilización del balance natural de mosquitos y depredadores de mosquitos (ya sea debido a la destrucción de hábitats naturales, la contaminación, así como la fumigación que realizan para "solucionar" el problema -creando en realidad más problemas-). También porque en las ciudades la alimentación de las personas es notablemente más deficiente que la alimentación en el campo.