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© NASA/JPL-Caltech
Esta concepción del artista ilustra la enana marrón llamada 2MASSJ22282889-431026.
Astrónomos usaron dos tipos de telescopios para estudiar una estrella enana marrón y descubrieron en ella una tormentosa atmósfera impulsada por el viento, con nubes del tamaño de los planetas, comparables a la Gran mancha roja de Júpiter, describen los investigadores de la Universidad de Arizona.

Con los telescopios Hubble y Spitzer "hemos sido capaces de ver diferentes capas de la atmósfera de la enana marrón, similar a la manera como los médicos utilizan técnicas de imágenes médicas para estudiar los diferentes tejidos en el cuerpo", dijo Daniel Apai, de la Universidad de Arizona en Tucson, autor del estudio presentado en la reunión de la Sociedad Astronómica Americana realizada este martes en Loag beach. California, según la NASA.

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© NASA / JPL-Caltech
Atmósfera de una enana marrón llamada 2MASSJ22282889-431026
Las estrellas enanas marrones se forman a partir de la condensación de gas, como hacen las estrellas, pero carecen de la masa para fusionar átomos de hidrógeno y producir energía. "Algunos llaman estrellas fallidas, son más similares a los planetas de gas con sus atmósferas complejas y variadas", dice la agencia espacial estadounidense.

El equipo estudió la enana marrón 2MASSJ22282889-431026 y encontraron que su luz varía en el tiempo, aumentando cada 90 minutos mientras va girando. Este cambio en el brillo se observó al usar diferentes longitudes de onda de luz infrarroja en el telescopio.

A ciertas longitudes de onda infrarrojas, éstas son bloqueadas por los altos niveles de vapores de agua y metano, mientras que otras longitudes de onda infrarrojas pueden emerger de las capas más profundas.

"A diferencia de las nubes de agua de la Tierra o las nubes de amoníaco de Júpiter, las nubes en las enanas marrones están compuestas de granos calientes de arena, gotas líquidas de hierro y otros compuestos exóticos", declaró Mark Marley, coautor del estudio e investigador del Centro Ames de la NASA, ubicado en Moffett Field, California.

"Así que esta gran perturbación atmosférica encontrados por Spitzer y Hubble da un nuevo significado al concepto de un clima (de niveles) extremos", agregó el científico.

Las enanas marrones tienen temperaturas más bajas en relación a otras estrellas, pero más altas que las terrestres. "Este objeto particular es de unos 1.100 a 1.300 grados Fahrenheit, equivalente a 600 a 700 grados Celsius", dijo a su vez Esther Buenzli, de la Universidad de Arizona y directora del estudio, informa la NASA.

Por su parte Adam Showman, de dicha casa de estudios, cree que se trata de un sistema masivo similar a la Gran mancha roja de Júpiter (ver imágenes de galería). Él piensa que en la atmosfera de la enana marrón en estudio se suceden diversos fenómenos atmosféricos verticales.