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Los vínculos entre madres e hijos son mayores de lo que se pensaba. El portal Religionenlibertad.com se hace eco del artículo publicado en la revista Scientific American en el que se asegura que el cerebro de las madres almacena células de sus hijos durante la gestación.

Este fenómeno es conocido como microquimerismo: la presencia de persistente en el organismo de células genéticamente diferentes a las suyas. Un fenómeno que era conocido pero cuyas razones no están claras.

El estudio descubrió cromosomas Y (células masculinas) circulando por la sangre de mujeres después del embarazo. Al tratarse del género opuesto, el autor del estudio Robert Martone asegura que "no podían provenir de las mujeres, sino más probablemente de sus niños durante la gestación".

El estudio ha descubierto que las células microquiméricas no sólo se encuentran en la sangre si no que también están en el cerebro.

El estudio se realizó con el cerebro de una mujer fallecida, en el que se encontró en muchas regiones y en más del 60% del cerebro cromosomas Y. El estudio asegura también que una madre puede tener tanto células de sus hijos como de su propia madre ya que el proceso es inverso.

Las células migran a través de la placenta y se incrustan en diversos órganos como los pulmones, el hígado, el corazón o la piel.

Útil para la prevención del cáncer

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Un estudio similar realizado en animales arrojó como algunas células microquiméricas se habían convertido en células nerviosas. El estudio realizado en humanos no lo ha demostrado pero Martone afirma que "surgiendo que podrían estar funcionalmente integradas en el cerebro. Es posible que lo mismo pueda ser verdad en el caso de células en el cerebro humano".