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Al menos 19 personas murieron y 120 más resultaron heridas hoy por el descarrilamiento de un tren en la provincia de Giza, que transportaba a más de mil 300 reclutas para unirse a las filas del Ejército de Egipto.

El Ministerio de Transporte informó en un comunicado que el accidente se registró la madrugada de este martes en el distrito de Badrasheen, en Giza, cuando dos de los vagones del tren salieron de la vía, cerca de la estación de Abu Ruba, en la localidad de Hauandiya.

El tren trasladaba a mil 328 jóvenes reclutas desde el sur de Egipto hasta su campamento en El Cairo, donde recibirían entrenamiento, cuando descarriló por razones desconocidas, según un reporte de la agencia oficial de noticias egipcia MENA.

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El portavoz del Ministerio de Sanidad, Ahmad Omar, precisó que para socorrer a las víctimas fueron enviadas al lugar 66 ambulancias, equipos médicos, socorristas y paramédicos, quienes han confirmado hasta ahora 19 muertos, aunque la cifra es preliminar.

El ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, suspendió sus actividades previstas para este martes y acudió al lugar del accidente para seguir de cerca lo sucedido y brindar apoyo a los heridos, que aún siguen al interior del tren.

Algunos de los sobrevivientes fueron trasladados a mezquitas cercanas, donde se les dio de comer y se les entregaron mantas, en espera de que se determine si continuarán su viaje a la capital egipcia o regresarán a sus ciudades de origen.

El fiscal general de Giza, Ahmed El Bahrawi, ordenó la formación de una comisión especial de técnicos expertos para examinar a detalles los vagones y las vías del tren, a fin de determinar las causas del accidente.

En espera de los resultados de las indagatorias, las autoridades detuvieron de manera preventiva al conductor del tren, identificado como Magdy Samuel, bajo el cargo de posible homicidio negligente, según un reporte del diario Egypt Independent en su página web.

De acuerdo con algunos reportes de los socorristas, el accidente habría sido causado por un exceso de velocidad y la falta de pericia del conductor, aunque Samuel asegura que conducía a velocidad normal y que siempre cumple con todas las normas de seguridad.

El accidente ocurrió a dos meses de que alrededor de 50 niños fallecieran cuando el autobús en el que viajaban fuera impactado por un ferrocarril que se descarriló en el centro de Egipto.

Los accidentes ferroviarios y de tráfico son un hecho habitual en Egipto, debido al mal estado en que se encuentran muchos de los trenes y vías por la falta de mantenimiento, la imprudencia de los conductores o la mala señalización de las vías.

De acuerdo con reportes de la prensa egipcia, que citan datos y estadísticas oficiales, más de 7 mil personas murieron en Egipto durante 2010 en accidentes de trenes y carreteros, mientras que miles más resultaron heridos.

La mayor tragedia ferroviaria de la historia de Egipto ocurrió en 2002, tras el incendio de un tren que cubría el trayecto entre El Cairo y la ciudad de Luxor, en el que murieron 376 personas.