© University of Wisconsin- Jeff Miller
Un manzano silvestre florece en la primavera 2010 de la Universidad de Wisconsin.
Comparando las fechas en que brotaron las primeras flores de primavera en 2012 en el estado de Wisconsin, con la época en que los prestigiosos naturalistas, Aldo Leopold y Henry David Thoreau lo hicieran 67 y 150 años atrás, se observa que la floración comenzó hasta un mes antes.

Las flores 'serviceberry y 'trillium' florecen 11 días antes en promedio, en el mismo lugar donde Thoreau, el pionero naturalista muy conocido en su país como el autor de "Walden", las estudió en Concord, Massachusetts, entre 1852 y 1858, más de 150 años atrás.

Los geranios silvestres y la for 'marsh marigold' en Madison, Wisconsin, brotaron en 2012 un mes antes donde Leopold hiciera su último registro 67 años antes. Ahí está hoy la cabaña del naturalista, donde funciona la Fundación Aldo Leopold.

La floración de las plantas nativas, son un presagio de que ya llegó la primavera en las regiones templadas del mundo, señala el estudio y es además el inicio de la temporada de crecimiento.

Cambios en el momento de esta floración tiene amplias implicaciones para la población de los animales e insectos que dependen de las plantas, esenciales para los árboles frutales, los cuales son altamente susceptibles a los caprichos del clima y el tiempo.

"En las floraciones anticipadas las plantas se exponen a un mayor riesgo de experimentar olas de frío que pueden dañar las flores y evitar la fructificación", dice Temple.

"En The Door County (Wisconsin) la cosecha de cereza se arruinó en 2012 debido a que los árboles florecían muy temprano en respuesta al calor sin precedentes y luego fueron golpeados por las heladas posteriores".

El doctor Stan Temple, un prestigioso profesor de ecología de la fauna silvestre en la Universidad de Wisconsin-Madison registró los primeros brotes de 47 flores silvestres en los mismos lugares en que lo hicieran Leopold y Thoreau para documentar cómo el cambio climático está afectando a las plantas.

Temple analizó estos registros y creó con su equipo un modelo que permite predecir cuál será la tendencia a futuro con el aumentar de la temperatura global.

"Utilizamos las relaciones reveladas en los registros históricos para predecir cómo 47 especies de plantas nativas responderían a temperaturas primaverales sin precedentes", dijo Sam Temple.

"Sólo fue posible porque los naturalistas, pasados ​​y presentes, mantuvieron un buen registro de lo que observaban en la naturaleza", agrega el profesor.

"Mantener registros aumenta el placer de la búsqueda, y la posibilidad de encontrar orden y sentido en estos eventos", escribió una vez Aldo Leopolld.

Él se concentró en comparar las 32 plantas nativas de Concord, que observó Thoreau, y en 23 de Wisconsin que Leopold documentó en el libro "A Sand Country Almanaque", con sus estudiantes. También se contó con los datos que desde 1977 hasta 2011, apuntó Nina Leopold B., hija del naturalista, que reanudó los registros fenológicos hasta su muerte.

Cuando la temperatura promedio era de 48 grados Fahrenheit, en Wisconsin el cerezo florecía el 31 de mayo, hoy con una temperatura de 54 grados Fahrenheit en 2012 éste brotó el 6 de mayo.

La flor sanguinaria floreció un 12 de abril en el año 1942, mientras que en el 2012 fue el 17 de marzo. Estos no son registros esporádicos sino que se trata de 161 años de documentación que testimonia la tendencia de las plantas en el cambio climático.