Venus como un cometa
© ESA-Wei et al
A izquierda se observa la ionósfera normal de Venus. A la derecha, durante las horas de ausencia de viento solar
Astrónomos de la Estación Espacial Europea (ESA) revelaron que nuestro vecino planeta Venus tiene una vaina compuesta de iones y electrones alargada, que le da un aspecto de un cometa en los momentos en que el viento solar ejerce una mínima presión.

Esta capa llamada ionósfera se expande sobre el planeta desde unos 150 a 300 kilómetros hasta alcanzar en la cara oscura a más de 15 mil kilómetros.

Está compuesta de un gas cargado levemente de electricidad y su forma y densidad dependen del campo magnético interno del planeta.

Venus a diferencia de la Tierra no tiene un campo magnético, por lo que su ionósfera es más dependiente del viento solar, formado por el plasma con partículas de iones cargados eléctricamente.

El investigador Yong Wei del Instituto Max Planck, autor principal del estudio dice que "Venus no sólo carece de un campo magnético propio, sino que también gira mucho más lento", añade. Una rotación de Venus tarda un poco más de 224 días de la Tierra.

La Tierra por su lado tiene un fuerte campo magnético con una ionosfera estable incluso ante diversas condiciones del viento solar.

En el año 2010, el 3 de agosto se registró un período de baja densidad de viento solar, y la nave STEREO de la NASA, midió en esos momentos 0,1 partículas por centímetro cúbico, unas 50 veces inferior a lo observado normalmente, y duró por cerca de 18 horas.

La ionosfera de Venus reaccionó engrosándose en todos los lados, pero en la cara contraria al Sol se extendió aún más, pareciendo la cola de un cometa.

"La forma de una lágrima en la ionósfera comenzó a formarse 30 a 60 minutos después de que la alta presión del viento solar disminuyó", dijo el investigador Wei Yong del Instituto alemán de Max Planck. En el curso de dos días terrestres se extendió hasta duplicar el radio de Venus.

Hasta ese momento no se sabía qué es lo que podía pasar cuando el viento solar fuese casi ausente, dice otro de los investigadores de Max Plank, Markus Fraenza.

"Ahora se sabe que la ionósfera se expande cuando no hay viento solar", destaca.

Las nuevas mediciones demuestran que la ionosfera lado nocturno sobresale aproximadamente 15 000 kilómetros en el espacio, "pero la cola podría ser mucho más larga. Puede medir hasta millones de kilómetros", dice Wei. La nave Venus Express no pasó directamente detrás del planeta para confirmar esto.

El astrónomo de ESA, Hakan Svedhem, de la Misión Venus Express, concluye que el Sol demuestra que tiene aún bastante influencia sobre el ambiente de los planetas vecinos, incluso cuando hay un bajo viento solar. La diferencia entre una cara y otra del planeta es notable.

Los astrónomos creen que un efecto similar puede observarse en Marte, ya que tampoco cuenta con un campo magnético como la Tierra.