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Desde mediados de enero la Comisión Europea aseguró encontrar restos de carne de caballo en diversos lotes de hamburguesas. Desde entonces, varias empresas se han visto afectadas.

A principios de esta semana, Eroski y AhorraMas salieron retratadas por la Organización de consumidores y usuarios (OCU), como algunas de las empresas que utilizan esta carne,el turno ahora es para Burger King.

Así lo ha admitido la propia compañía, según publica The Guardian, reconociendo que varias muestras realizadas a las hamburguesas han dado positivo y presentan "niveles muy pequeños de carne de caballo". Burger King ha querido puntualizar que no han encontrado rastro de esta carne en los restaurantes que han examinado.

Según Burger King, el foco de la contaminación viene del procesador de alimentos irlandés Silvercrest, igual que la mayoría de los casos que han generado el escándalo, aunque en este caso los productos de la marca no fueron examinados inicialmente, sino que el test lo ha hecho la propia empresa. Para evitar males mayores, Burger King ha trasladado momentáneamente su producción a Italia y Alemania.

Las autoridades, no obstante, insisten en que la aparición de carne de caballo en las hamburguesas no supone ningún riesgo para la salud; el problema, según denunció la OCU cuando encontró esta sustancia en las hamburguesas de Eroski y AhorraMas, se basa en que las compañías afectadas estarían estafando a sus clientes, al venderles las hamburguesas como carne de res algo que realmente no pasa.