
Fuentes de la Guardia Civil han explicado que la red se dedicaba a trasladar bebés desde Marruecos hasta Melilla, donde estaba la base de operaciones que proveía de documentación falsa a los niños. Desde esta ciudad, muchos de los lactantes fueron entregados a familias asentadas generalmente en la Comunidad valenciana, previo pago de cierta cantidad de dinero.
Los investigadores han descubierto hasta ahora 28 casos de otros tantos niños robados y han tomado declaración a varios de ellos, según fuentes de la investigación. Varios de los implicados en la trama criminal ya han fallecido, mientras que otros han sido interrogados y detenidos, según las fuentes informantes.
Este entramado recuerda a los descubiertos en España en relación con los casos de niños robados, un fenómeno que se prolongó hasta que la ley de adopción de 1987 puso fin a tales prácticas. Más de 1.000 familias españolas han denunciado haber sido víctimas de estas prácticas, por las que llegó a ser imputada la religiosa sor María Gómez Valbuena, recientemente fallecida.



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