La fuga de radiación que circula al aire libre en zonas cercanas a la siniestrada central nuclear japonesa de Fukushima se ha elevado a niveles sorprendentes, al punto de matar a una persona en tan sólo 20 minutos.
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La compañía operadora de la central, Tepco, registró una radiación récord cerca de la tubería de acero que conecta los edificios de reactores con la tubería de ventilación de 120 metros de alto ubicada fuera y que sirve para evitar el calentamiento de las barras del combustible nuclear.

La empresa midió la radiación en ocho puntos alrededor de la tubería: los dos índices más altos alcanzaron 15 y 25 sieverts por hora.

Según informó el portal australiano news.com.au citando medios japoneses, se trata del nivel de radiación más alto jamás registrado. Anteriormente, Tepco informaba sobre 10 sieverts por hora en la tubería.

Hoy en día un total de 400 toneladas de agua radioactiva se producen durante las labores de limpieza en el sitio diariamente y entran en el océano Pacífico. En varias ocasiones los ingenieros admitieron el fallo del sistema de purificación de agua radiactiva que se usa en la planta.

Hace dos semanas atrás, la empresa empezó la retirada de las barras de combustible de uranio y plutonio de la piscina donde se guardan refrigeradas, un proceso que durará aproximadamente un año, como fase inicial del desmantelamiento de la central.

Tepco aseguró que lo tiene todo preparado para minimizar los riesgos y que será su equipo quien llevará a cabo la misión, sin ninguna supervisión externa.

El accidente en la central de Fukushima, el peor desde el de Chernóbil en 1986, provocó emisiones que mantienen evacuadas a 52 mil personas que vivían junto a la planta y que afectaron a la agricultura, la ganadería y la pesca local.

El desmantelamiento completo de esta planta podría durar décadas e incluirá trabajos que hasta el momento no se han realizado en ningún lugar del mundo.