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Barack Obama, Angela Merkel y algunos senadores republicanos ya le han comentado la idea Joseph Blatter.

"Desde Rusia se ha mostrado una falta de respeto descarada a los principios fundamentales de la FIFA y al derecho internacional; esperamos que usted esté de acuerdo en que no se merece el honor de ser anfitrión de la Copa del Mundo o participar en una de ellas", expresa una carta escrita por Mark Kirk y Dan Coats, senadores estadounidenses, citada en IU Sport, basándose en la intervención y posterior adhesión de Crimea al territorio ruso.

Así entonces, el deseo no es solo que los rusos sean privados de participar en el reciente Mundial sino que se les niegue la posibilidad de cumplir con lo pactado, ser sede de la edición de 2018.

Además, Obama y Merkel están presionando para este mismo fin por lo que la situación está resultando tensa para el máximo ente del fútbol mundial.

Si llega a prosperar esto, como en 1992 cuando "la FIFA pidió a la UEFA que excluyera a la Yugoslavia de la Eurocopa por estar en medio de una guerra civil", se lee en Lancenet, Israel tendría el privilegio de ocupar su lugar en la Copa del Mundo al terminar tercera en el grupo de la eliminatoria en el que estaba Rusia.