
El contrapeso a esta falta de datos oficiales lo ponen análisis más locales, en algunos casos realizados por organizaciones no gubernamentales. Esos informes denuncian que los negros son de largo las víctimas más frecuentes de este tipo de muertes. Según datos recogidos por la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP), 37 de las 45 personas que recibieron disparos de la Policía en Oakland entre 2004 y 2008 eran negros. En el 40% de los casos no se encontraron armas. En ningún caso se presentaron cargos contra los agentes responsables, según los datos de la organización, que ha criticado duramente la actuación policial en el caso de Brown en Misuri.
"Tenemos una cultura policial que está echando sal en unas heridas raciales que llevan mucho tiempo abiertas", ha reconocido el presidente de la NAACP, Cornell Williams Brooks, a la revista Mother Jones.
Un informe de la Policía del Estado de Nueva York, admitía que entre 2000 y 2011 los negros fueron de largo los que más disparos recibieron de la policía. Entre los más de 13.000 casos, hubo 6.667 muertos, muy por delante de blancos, latinos y asiáticos.
El FBI no está obligado a recoger datos detallados sobre estos casos y solo lo haría si se lo ordena el Congreso de EEUU. Mientras, los expertos se quejan que la falta de estadísticas fiables hace imposible aclarar si existe una brecha de abuso policial a los negros como apuntan estudios no oficiales ni saber cómo de grande es esa herida a la que hacía referencia el presidente de la NAACP.



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