Traducción de Sott.net

Tornado y Relámpago
© Desconocido

Los recientes eventos nos proveen un excelente caso de estudio de las fuerzas cósmicas que podrían estar detrás de grandes tormentas como los ciclones, huracanes, tormentas de nieve y mucho más. Los recientes eventos de los que hablo incluyen la mayor tormenta de nieve que haya caído en el centro oeste y el este de EEUU así como también el castigo del Ciclón Yasi sobre el este de Australia a comienzos de esta semana. Ambas tormentas crecieron a enormes tamaños durante un período de tiempo que coincidió con una tormenta solar que azotó a la Tierra después de la Luna Nueva. Aunque pueda parecer extraño, esta no es la primera vez que estos alineamientos celestiales en conjunto con la actividad solar han causado tales eventos. Si existe una relación entre estos factores, según como sospechamos, entonces esto da en gran parte una vuelta a lo que comúnmente se cree sobre el clima terrestre y, como veremos, incluso de la geología.

Para comprender cómo funciona esto, comencemos con el sol. El 31 de enero, se abrió un gigantesco agujero coronal en el sol, arrojando otro martillazo de partículas cargadas en dirección a la Tierra. Se esperaba su impacto a la Tierra entre el 2 y el 4 de febrero. No solo eso, sino que recientemente atravesamos una nueva Luna el 2 de febrero. Pero, ¿cuál es la importancia de la Luna aquí?, se preguntarán.

Según lo explica James McCanney en una entrevista que hizo para Spectrum Magazine en el 2003:
La Luna [Nueva] se ubica al frente de la Tierra, interrumpe ese flujo eléctrico [entre el sol y la Tierra], y luego sigue su camino. Esto genera un gran bombardeo una vez que la Luna se aparta del camino, el primero y segundo día después de la Luna Nueva. Esa es la condición que ha sido identificada como una de las causas principales de los grandes huracanes y tormentas. Lo que hace es: La Luna interactúa con el campo eléctrico solar. Es ese CAMBIO lo que genera las tormentas, y produce modificaciones en el ambiente alrededor de la Tierra, afectando en consecuencia al clima terrestre.
Entonces la imagen que estamos pintando es la siguiente: El sol emite un masivo frente de viento solar en dirección a la Tierra. Al moverse fuera del camino entre el sol y la Tierra, la Luna Nueva genera un significativo aumento en las partículas cargadas que impactan sobre la Tierra. Con el exceso de partículas cargadas de esta tormenta solar que nos golpea casi simultáneamente, todo este exceso de carga termina en los cinturones de radiación que rodean a la Tierra. Luego, la Tierra encuentra formas de descargar este desequilibrio como estas dos grandes tormentas que hemos visto. Una de ellas adopta la forma de una gigantesca tormenta de nieve que cubre la mitad de EEUU. La otra toma la forma de un ciclón, el Yasi, que golpea a la ya inundada costa este de Australia. También se han notado un aumento de la actividad volcánica y de terremotos durante este período.

Para aquellos que no creen que una tormenta de nieve pueda producir importantes efectos de descarga eléctrica, vean este video de un relámpago sobre el área de Chicago:


Entonces con este ejemplo parece que podría haber una relación entre cierta actividad espacial y caos en la Tierra, y que el principal medio de esta "acción a distancia" es a través de interacciones eléctricas. Esta es la hipótesis presentada por James McCanney cuyas teorías fueron incluidas en mi último artículo Cambio magnético... La gran pregunta es: ¿Es correcta esta hipótesis? ¿El clima espacial realmente nos afecta a nosotros aquí en la Tierra? La ciencia reconocida nos dice que sucesos como las tormentas eléctricas, tormentas de nieve, huracanes, ciclones, terremotos, volcanes, y muchas otras demostraciones de la furia de la naturaleza solo son causadas por fuerzas internas de la Tierra misma; que estamos aislados en una burbuja atmosférica que existe en un vacío de espacio. En contraste, McCanney postula que estamos a merced de poderosas fuerzas eléctricas en el espacio y que estas juegan un papel en muchos eventos energéticos en la Tierra. ¿Quién está en lo cierto?

Antes de poder contestar eso, es necesario aclarar cierta confusión respecto a las que podrían ser las verdaderas fuerzas detrás de eventos tales como tormentas eléctricas, ciclones, volcanes y terremotos. Resulta que todos estos fenómenos podrían ser de un origen secundario al de la Tierra intentando descargar electricidad proveniente del espacio; estos eventos podrían ser parte del proceso natural de descarga de la Tierra.

Relámpagos: "rayos del espacio"

Los relámpagos, desde nuestra perspectiva, son obviamente una descarga de electricidad al suelo desde las nubes ubicadas en la troposfera (la más baja y densa capa atmosférica). La principal hipótesis sobre cómo se producen los relámpagos es algo así:
En el proceso del ciclo del agua, la humedad se acumula en la atmósfera. Esta acumulación es lo que vemos como nubes. Interesantemente, las nubes pueden contener millones de millones de gotas de agua y hielo suspendidas en el aire. A medida que continúa el proceso de evaporación y condensación, estas gotas chocan con la humedad que está en proceso de condensación mientras se eleva. Además, la humedad en elevación puede chocar con hielo o lluvia congelada que está en proceso de caer a la tierra o que está ubicada en la parte más baja de la nube. La importancia de estas colisiones es que los electrones son desviados de la humedad que se eleva, produciendo, en consecuencia, una separación de carga.
En resumen, esta es la hipótesis de inducción electrostática (EIH) sobre cómo se forma el relámpago. Existen otras hipótesis similares que se centran en las nubes como productoras de relámpagos, pero la EIH es la que comúnmente se enseña a los niños en la escuela. Tengan en mente que esta es solo una hipótesis, y todavía nadie ha desarrollado un experimento que la demuestre o la descarte. Todavía se encuentra "bajo investigación" según la mayoría de los medios científicos.

El problema con esta hipótesis es que la energía involucrada con el relámpago es simplemente gigantesca. Es bien sabido que se produce un promedio de 100 relámpagos por segundo en el mundo. Las descargas de rayos promedio es de unos 500 megajoules en un impacto - un cálculo conservador. ¡Esto es 50 gigajoules de energía descargada a la tierra por segundo! Este escritor encuentra difícil creer que el método propuesto por la EIH pueda generar energías de estas magnitudes. Parece probable que la fuente de energía proviene de algún otro lugar.

Ya que nuestra perspectiva es mirar al cielo durante una tormenta de rayos, nos podríamos estar perdiendo lo que sucede por encima de las nubes. Como resulta ser, mucho sucede por encima de las nubes durante una tormenta eléctrica en términos de relámpagos. Sin embargo, puede que nada de esto se vea en tierra.

Los relámpagos por encima de las nubes son de dos formas llamadas rayos (en inglés: jets) y duendes rojos (en inglés: sprites). Los Jets parecen dispararse hacia arriba en rojo o azul, generalmente tocando el límite inferior de la ionosfera - esa capa protectora de plasma que utilizamos para rebotar señales de radio AM. Los Sprites son otra forma de relámpago, solo que estas no provienen de por encima de las nubes, sino desde la ionosfera hacia arriba. Estas aparecen como enormes hoyos lumínicos que se extienden por kilómetros (ver imagen debajo). Alguna vez consideradas como un extraño fenómeno, ahora se sabe que son una ocurrencia común en todo el mundo en conjunción con las tormentas eléctricas.

Upper Atmospheric Lightning
© Abestrobi / Wikipedia
Comparación de los relámpagos comunes y la variedad de jets y sprites atmosféricos.
Otra extraña forma de relámpagos es el denominado "rayo positivo" ("positive lightning"). Se cree que esta forma de relámpago se forma en la parte superior de las nubes (es decir, el lado de las nubes con carga positiva). Los relámpagos positivos aparecen como amenazantes "rayos azules", y son extremadamente peligrosos. Estos rayos contienen entre 6 y 10 veces la energía de un rayo promedio y tienen una duración 10 veces mayor. Habitualmente caen una vez que las tormentas han pasado, cuando la gente supone que el peligro ha pasado, haciéndolos particularmente problemáticos. También parecen ocurrir más frecuentemente durante las tormentas invernales en las que los relámpagos son escasos.

Positive Lightning
© Kane Quinella
Relámpago positivo

Interesantemente, parece haber una correlación entre el relámpago positivo y las sprites mencionadas arriba que caen desde la ionosfera. Los investigadores pronto "notaron que cada vez que había un sprite arriba de las nubes se producía un relámpago positivo debajo de las nubes. El sprite y el rayo positivo eran parte de una sola descarga que se extendía desde el espacio hasta la superficie terrestre".

Estos rayos de relámpagos positivos son literalmente "rayos desde el espacio". La combinación de sprites y relámpagos positivos forman una masiva interrupción dieléctrica en la atmósfera, con el paso de energía eléctrica desde la ionosfera hasta la tierra. Con esta comprensión, la "hipótesis de inducción electrostática" es simplemente absurda. La fuente principal de la energía de las tormentas eléctricas, y probablemente otros sistemas de tormentas, parecen provenir desde fuera de la Tierra.

Ciclones: otra maravilla electromagnética

Sumado a los relámpagos, se sospecha que las tormentas de ciclones son otro medio de descarga eléctrica desde el espacio. Con tormentas de ciclones me refiero a huracanes, ciclones, tifones, tornados, o cualquier otro que cause una nube en espiral sobre tierra o agua. Según McCanney y otros como Walter Thornhill, estos ciclones podrían ser intentos de movilizar cargas rápidamente desde la atmósfera interior hacia la tierra. Según explica Thornhill sobre los tornados:
Glowing tornado
© Desconocido
Los meteorólogos no están seguros sobre cómo se forman los tornados pero si saben que habitualmente están asociados con fuertes tormentas eléctricas. La clave para comprender a los tornados es que son el resultado de cargas eléctricas de veloz rotación. Al igual que los electrones son los transportadores de corriente en los cables de cobre que utilizamos para la transmisión eléctrica, también lo son en un tornado. ¡La GRAN diferencia es que los electrones se mueven muchos metros por segundo en el tornado mientras que les lleva varias horas moverse un metro en un cable de cobre! El resultado es que enormes fuerzas electromagnéticas están en control del tornado.
Esto significa que en lugar de contra-rotar las corrientes de aire que mantienen formado al tornado, el viento es en realidad un efecto de la rotación de la carga eléctrica. Los científicos que estudian tornados podrían tener todo al revés. Observar a los tornados como eléctricos por naturaleza, deberíamos esperar ver anomalías eléctricas dentro y alrededor de los mismos tornados. En un ensayo de A.N. Dmitriev titulado Concepto electrogravidinámico de los tornados, enumera una gran cantidad de extrañas anomalías asociadas a los tornados:
En 1951 en Texas un tornado pasó por encima de un observador a 6 metros de altura, con un interior de unos 130 metros de diámetro y paredes de 3 metros de espesor. Dentro del agujero había una nube brillante. No había vacío en el interior, porque se podía respirar fácilmente. Las paredes rotaban a gran velocidad, y la rotación podía verse hasta el final de la columna. Un momento después el tornado tocó la casa del vecino e inmediatamente se elevó. Esta descripción es similar a muchas otras [Fl, Jus, Ho] y requiere una explicación sobre el hecho que la rotación del aire conduce necesariamente a una disminución de la presión. ¿Por qué, estando a 6 metros del suelo, el tornado no produce daños ni un movimiento del aire intenso, mientras que cuando está tocando tierra destruye y mueve una casa?

[...]

Un tornado arrancó un manzanero, rompiéndolo en pedazos. Un panal de abejas a un par de metros quedó intacto. [Hay] Una casa de madera de dos pisos fue arrancada del suelo con sus habitantes y quedó destrozada. Había una escalera de tres escalones que conducía a una puerta con un banco de trabajo apoyado contra la misma. Tanto el banco como la escalera no se movieron. El tornado también arrancó dos ruedas de un auto estacionado, sin mover el vehículo, mientras que una lámpara de aceite sobre una mesa bajo un árbol, todavía seguía encendida. [Fin]

[...]

La habilidad de los objetos de penetrar a los demás también se la relaciona con las velocidades de rotación. Una pequeña piedra penetra un vidrio como una bala sin producir fracturas. Una tabla penetra a otra sin hacerla pedazos. La pared de una casa de madera está perforada por un viejo tablón carbonizado, con su lado poroso sin daños. Se descubrió una hoja de trébol impresa en una pared. Un marco de puerta de 4 cm fue atravesado por un pedazo de madera. [La, Graz].

Al cruzar un río, un tornado levanta una cantidad de agua tal que deja el lecho del río a la vista, formando una zanja en el agua. Tales fenómenos fueron observados en los ríos Missisipi y Moscú. En el río Rin, donde la profundidad era de 25 metros, la zanja era de 7 metros de profundidad. [Nal]

Los tornados pueden levantar y transportar personas y animales a distancias de entre 4 y 10 kilómetros, en oportunidades conservando sus vidas. Moluscos de una pulgada fueron movidos 160 Km. [La], pero cayeron a tierra una hora antes de la llegada de la nube. El 17 de junio de 1940, en el pueblo de Meschery en la región Gorky en Rusia, un tornado arrojó unas mil monedas de plata del siglo 14. Las monedas caían de la nube, pero no del tornado mismo. El tesoro fue transportado varios kilómetros y cayó luego en un área compacta. [Nal]

[...]

Una gran iglesia de madera con 50 personas en su interior fue movida 6 metros; nadie murió. En 1963 un tornado transportó una casa con 10 habitantes a una distancia de 400 metros; todos permanecieron vivos. [Nal]

El tornado, cuando no está tocando tierra, emite un zumbido o siseo. Faye [Fa] describe varios casos en los que el tornado era acompañado por una bola de luz. En oportunidades se observan pequeñas y amplias capas de luz alrededor de un tornado. A veces toda la superficie de un tornado brilla con un extraño color amarillo. En otras oportunidades testigos describen una formación similar a una bola azul, similar a la bola de luz, pero mucho más grande y visible en la nube. A veces se observan columnas de fuego moviéndose lentamente. [VoM, Vo60,Fr ] Jones describe un generador de pulsos - cierto centro de actividad eléctrica bajo la forma de un punto redondo, brillante y azul en una nube cercana, que aparece entre 30 y 90 minutos antes del tornado. [Jo]
Mientras que uno se vería fuertemente presionado a explicar todos estos extraños eventos en términos de una nueva teoría eléctrica de los tornados (a menos que la teoría incluya nuevas facetas del electromagnetismo mismo), ciertamente hay un elemento de actividad eléctrica en algunas de estas anomalías. Efectos de luces, bolas de luz, zumbidos y siseos, son todas propiedades de la electricidad en cierta forma.

Respecto a los huracanes u otras tormentas ciclónicas que se forman sobre el agua, la ciencia reconocida hipotetiza un conjunto de principios completamente diferentes para su formación que las utilizadas para la formación de tornados. De hecho, en referencia a los ciclones, ¡existen incluso diferentes teorías sobre su formación dependiendo del lugar de la Tierra en el que se formen! No voy a entrar en los detalles de estas teorías porque son conocidas y pueden encontrarse en otros lugares. Sin embargo, ¿no parece extraño que esos sistemas de tormentas similares presentes en la naturaleza puedan tener causas completamente diferentes? Desde el punto de vista fenomenológico tanto los ciclones como los tornados forman nubes con forma de embudo, pero la diferencia principal entre tornados y ciclones es la duración que tienen y, por supuesto, dónde se forman (sobre tierra o agua). Los huracanes o ciclones también tienden a perder fuerza luego de tocar tierra. Según McCanney:
... La razón por la cual los huracanes pierden fuerza cuando se acercan a tierra es que la corriente de energía eléctrica desde la ionosfera hasta la parte superior de las nubes y la superficie de la Tierra no tenían conexión (ánodo) mientras que sobre el océano... recogía grandes áreas de aire ionizado de la superficie del océano absorbiéndolas en una columna central (el vórtice arremolinado fue causado por el aire húmedo elevándose "por la tubería")... donde el suelo brindó una "tierra" para la corriente y por lo tanto cortó la fuente de energía de la tormenta.

[McCanney 2002 p 71]
Cyclone Yasi
© US Geostationary Satellite
El ciclón Yasi acercándose a Australia.

Entonces la razón hipotética por la que los ciclones pueden volverse tan grandes y veloces y durar tanto tiempo es porque el océano actúa como un aislante eléctrico, evitando que la carga llegue a la terra firma más conductiva en el lecho marino. Esto explica porqué los tornados no duran tanto: ya están sobre tierra donde pueden descargarse más rápido. En otras palabras, el fenómeno de los ciclones y tornados son realmente del mismo origen electromagnético, pero las condiciones de la superficie donde se forman les otorga propiedades únicas.

Según observamos en los sucesos recientes, al monitorear las condiciones del sol, y la alineación de objetos planetarios (incluyendo lunas e incluso cometas), podemos predecir el momento en que la Tierra podría recibir un rayo eléctrico repentino que podría resultar en más actividad de tormentas ciclónicas. En su sitio Web, McCanney enumera una cantidad de correlaciones en las que la actividad solar y los alineamientos cósmicos se precipitaron como grandes tormentas sobre la Tierra. Una de ellas ocurrió en septiembre del 2004 cuando dos huracanes se formaron en el Océano Atlántico y varios otros en el Pacífico (ver imagen inferior). Según McCanney esta explosión de tormentas ciclónicas fue precedida por tormentas solares y sucedieron un día después de una Luna Nueva. ¿Les suena familiar?

five cyclones after new moon
© NOAA
Tomada al día siguiente de la Luna Nueva del 15 de septiembre del 2004. Muestra cinco tormentas tropicales en varios estadíos. El huracán Ivan es capturado momentos antes de tocar tierra en el Golfo de México.
En realidad, respecto a la predicción de tormentas ciclónicas, específicamente tornados, los científicos ya están utilizando técnicas que miden los "relámpagos en la atmósfera superior" - o relámpagos entre las nubes y la ionosfera - para determinar en qué lugar es más probable que se formen. Según este sitio Web que describe los métodos de la predicción de tornados:
En los 1990s la NASA desarrolló un satélite conocido como Sensor de Imágenes de Relámpagos (Lightning Imaging Sensor) para calcular la cantidad de relámpagos en la atmósfera superior al momento de una tormenta. Se cree que estos impactos de rayos, invisibles a simple vista debido a la densidad de las nubes que los cubren, son vaticinadores tempranos de actividad de tornados. A medida que los relámpagos aumentan, la probabilidad de tornados aumenta.
Esto quiere decir que incluso aquellos que predicen tornados están utilizando indicadores de actividad eléctrica para efectuar sus predicciones. Incluso con esta nueva técnica de detección, todavía no han atado cabos cuando se trata de la naturaleza eléctrica de los tornados mismos.

¿Clima transdimensional?

Sumando datos para pensar sobre este tema, pensé que podría mencionar una conexión posible más. Las anomalías que presentan los tornados fueron mencionadas arriba en el estudio de Dmitriev, ¿pero existen anomalías para los huracanes y ciclones? Ya que suceden sobre el agua no compartimos una relación íntima con estas tormentas hasta que tocan tierra, entonces nuestro conjunto de datos es bastante limitado. Sin embargo, las "cuencas de ciclones tropicales" (áreas donde se habitualmente se forman los ciclones) mantienen una misteriosa relación con las desapariciones de aviones y barcos descritas en la literatura forteana. Ahora, sé que seguramente están pensando: "Claro, ¡por supuesto! Un ciclón podría engullir cualquier avión o barco". Desafortunadamente, no es tan simple.

El llamado "Triángulo" de las Bermudas es uno de esos lugares donde se observan estas desapariciones. Esta área coincide con la cuenca de ciclones tropicales en el Atlántico Norte donde los huracanes comúnmente levantan humedad antes de impactar a EEUU, el Caribe o México. Según el fallecido Ivan T. Sanderson, zoólogo y ufólogo, en su libro Residentes Invisibles, el Triángulo de las Bermudas no es realmente un 'triángulo' per se. En realidad se forma una especie de zona romboidal y se extiende mucho más al este de lo que se cree. Es más, existe una cantidad de lugares similares en todo el mundo donde la desaparición de aviones y barcos parece tener una mayor probabilidad que el promedio. Todas estas áreas se forman cerca de la marca de los 30-40 grados de latitud que coincide con los flujos de chorro subtropicales, que según McCanney, son grandes extensiones de cargas en rotación que forman parte del campo magnético inestable de la Tierra.

Con la desaparición de aviones o barcos, no me refiero a que simplemente se hundan en el océano. Las historias que Sanderson relata sobre estas desapariciones mostraban que había pocas pistas de los barcos o aviones encontrados. En muchos de estos casos no había señales de daños, cargas flotando en el agua, ni rastros de combustible, nada que indicara destrucción alguna. Muchas de estas desapariciones sucedieron bajo cielos despejados y en aguas calmas. Los avistamientos de Ovnis también son comunes en estas regiones. Sanderson enumera cantidad de estos casos en su libro.

Cuando Sanderson comenzó a establecer las áreas donde ocurrieron tales desapariciones, notó que formaban un patrón regular. Con una mayor investigación y la ayuda de geólogos y matemáticos, pudo establecer una grilla hipotética - basándose en los principios de la simetría geométrica - en donde era probable que estos eventos sucedieran. Esta grilla de "vórtices infames" (ver abajo) muestra el resultado de extrapolar el patrón de desapariciones para el mundo entero. Sanderson estaba limitado por las desapariciones de aviones y barcos que podía encontrar, que solo incluían un par de cientos de buenos casos. No solo eso, sino la noción que estos "vórtices infames" se alineaban en perfecta simetría en todo el mundo podría ser una suposición incorrecta por su parte. Por ejemplo, el área número "20" en el mapa debajo, situada en África del Norte, debería estar más cerca al este del Mediterráneo según la investigación de Sanderson sobre las desapariciones reales. De manera interesante, las tormentas ciclónicas se forman, en raras ocasiones, en esta región del Mar Mediterráneo.

Al comparar la grilla de "vórtices infames" con el mapa de las "cuencas de ciclones tropicales", parece haber un paralelo, aunque no sea exacto. Esto se deba probablemente a las razones mencionadas en el párrafo anterior. También observen que la región del "vórtice" número "49" en la costa este de Sudamérica ha producido ocasionalmente tormentas ciclónicas, aunque esta no sea considerada habitualmente una cuenca de ciclones tropicales.

Tropical Cyclone Basins
© NOAA
Cuencas de Ciclones Tropicales

Vile Vortices
© Saga Magazine
El mapa de “vórtices infames” de Ivan Sanderson basado en las desapariciones de barcos y aviones.
¿Es posible que las fuerzas eléctricas que alimentan a los ciclones también sean la causa de estas extrañas desapariciones en ciertos momentos? Dejaré que el lector decida sobre esto. ¿Quizás algún día en el futuro tendremos que desarrollar un sistema de alerta meteorológica transdimensional? Hmm...

¿Terremotos y volcanes también?

Volcano Lightning
© Carlos Gutierrez/UPI
Volcán el Chaitén en Chile, mayo del 2008

Si, me temo que si. Tanto los terremotos como los volcanes exhiben gran actividad eléctrica también. Bien se sabe que los relámpagos son un elemento común en las erupciones volcánicas. Según describe Walter Thornhill:
Más de 150 veces en los últimos dos siglos, las erupciones volcánicas estuvieron acompañadas por espectaculares demostraciones de relámpagos. A veces grandes rayos cruzan el cielo. En otras oportunidades el fuego de San Elmo (bola de rayos) cae desde el cielo. Y a veces los volcanes producen demostraciones de ramificaciones como las del Sakurajima... La erupción del Monte Santa Helena de 1981 produjo espectaculares rayos, con bolas de fuego de San Elmo del tamaño de camiones rodando por el suelo a 40 Km. al norte de la montaña. Otros volcanes conocidos que produjeron relámpagos incluyen al Vesuvio (1944), Krakatoa (1990's), Surtsey, la nueva isla volcánica en Islandia (1963), y el Paracutin, el cono de rocas que surgió en el campo de un agricultor en México (1940's.)
Como es de esperar, la hipótesis comúnmente aceptada que explica el porqué se producen relámpagos alrededor de los volcanes tiene que ver con polvo volcánico en colisión y separando su carga. Esta es una vuelta de rosca de la "hipótesis de la inducción electrostática" mencionada arriba. Teniendo en cuenta lo que ahora sabemos sobre los relámpagos, esta hipótesis parece improbable. Por ejemplo, ¿por qué parece que en algunas fotografías - como la de la reciente erupción volcánica del monte Kirishima en Japón - que el rayo sale de la cima del volcán en ciertas oportunidades? ¿Quizás las fuerzas electromagnéticas son parte de la causa subyacente detrás de las erupciones volcánicas? Definitivamente se necesita de más investigación en esta área.

Mount Kirishima
© Reuters
Rayo saliendo de la caldera durante la reciente erupción del Monte Kirishima en Japón.
Solo para tener en cuenta, el Monte Kirishima, como se muestra arriba, experimentó una serie de tres erupciones el 3 de febrero que coincide con nuestras mayores tormentas mencionadas en la introducción. Los volcanes en el mundo se están despertando. Podríamos tener que atravesar un rocoso viaje lleno de cenizas.

Las "luces de terremotos" no son algo habitual antes, durante, e inmediatamente después de los terremotos. Hasta tiempos recientes, la existencia de estas luces fue negada por reconocidos científicos que los consideraban como una forma de engaño masivo. Sin embargo, imágenes del terremoto de Matsushiro en Nagano, Japón, desde 1965 hasta 1967, muestra que es un fenómeno genuino de la naturaleza. Quizás estas luces tienen algo que ver con las descargas eléctricas que suceden sobre o alrededor de estas zonas sísmicas. Al igual que las tormentas ciclónicas y volcanes, los terremotos parecen tener una mayor probabilidad de ocurrencia después de producirse actividad solar y durante o inmediatamente después de alineamientos planetarios.

Earthquake Lights
© YouTube
Luces de terremoto observadas unos 30 minutos antes del terremoto del 12 de mayo del 2008 en Sichuan, China.
Por ejemplo, en julio del 2010 un terremoto de magnitud 6.2 sacudió a Chile pocas horas después que se produjera un eclipse solar en la región. Otro terremoto de magnitud 7.2 sacudió a Japón en menos de 24 horas del reciente (y extraño) eclipse lunar, el 22 de diciembre del año pasado. Luego, coincidiendo con nuestra reciente Luna Nueva y eyección desde el sol, se registró un terremoto en la frontera de India y Myanmar.

Ahora, estoy seguro que los de mente escéptica estarán diciendo, "¿Y qué? ¿Acaso los terremotos nos suceden a diario?" Eso es verdad, pero uno debe considerar todos los demás factores mencionados arriba que también descargan el planeta: eventos tales como tormentas eléctricas, ciclones, tornados, huracanes, etc. Una vez que se factorean todos estos eventos de descarga, quizás comenzaremos a ver los patrones completos. Cualquiera de estos eventos no nos muestran nada de manera aislada, pero cuando se los observan en conjunto parece haber una correlación - según vemos en los sucesos recientes. Cada evento energético masivo que sucede sobre la superficie de este planeta es probablemente el resultado de actividad en nuestro sistema solar junto al intento de la Tierra de corregir cualquier desequilibrio eléctrico. Según explica Dmitriev:
Los hechos de varias luminiscencias en la atmósfera se conocen desde hace mucho tiempo: terremotos previos y durante; erupciones volcánicas previas y durante; antes y durante el pasaje de huracanes tropicales; durante una tormenta de relámpagos; y sobre regiones de fallas tectónicas. En realidad, no existe un evento a gran escala y de alta energía en las profundidades de la Tierra o sobre su superficie que no está acompañado de objetos luminosos. Sin razón o prueba alguna, la emisión de estos objetos atmosféricos es considerada como efectos de los eventos "principales", es decir, terremotos, huracanes, erupciones, tornados, procesos en fallas, tormentas eléctricas, etc. Esta versión de génesis secundaria de objetos luminosos y de su dependencia de los procesos principales deja afuera a miles de fenómenos luminosos, que existen en apacibles condiciones atmosféricas y litosféricas.
Y este es en gran parte el problema. La ciencia considera a los efectos puramente energéticos, luminosos o eléctricos como secundarios de un evento principal que corresponden a algo que vemos, sentimos o experimentamos de cierta forma. Sería como si un hombre de las cavernas viera a una persona de nuestra época apretar una tecla de la luz y concluir que el movimiento o posición de la tecla de luz es responsable de la inundación de luz en la habitación. Sin conocimiento de la fuente de energía eléctrica detrás de la luz, la interacción entre la persona, la tecla, y la luz es ampliamente incomprendida. Quizás todavía somos el hombre de las cavernas con respecto al entendimiento de estos poderosos eventos eléctricos en nuestro planeta. Sin conocimiento de las fuerzas eléctricas externas a la Tierra y que tocan las varias teclas en nuestro planeta causando tormentas eléctricas, volcanes y terremotos, etc., no vemos la imagen completa.

Y por ello es que aquí en SOTT.net tenemos una categoría dedicada a los Cambios Planetarios. Según han notado algunos lectores, recorremos todo lo relacionado a terremotos, volcanes, y toda clase de fenómenos climatológicos o atmosféricos en esta categoría. También tenemos una sección llamada Fuego en el Cielo donde publicamos toda clase de noticias sobre clima espacial como tormentas solares, avistamientos de cometas, objetos cercanos a la tierra, etc. Mientras que no nos consideramos partícipes del negocio de predecir el clima o desastres naturales, sí mantenemos un seguimiento de las Señales. Y si McCanney, Thornhill y otros están en lo cierto, entonces la observación de los eventos del espacio podrían brindarnos una nueva comprensión del flujo general de las fuerzas energéticas que nos afectan a todos nosotros. Comprender las conexiones eléctricas para ser una gran parte de todo esto.

Ya que no podemos efectuar predicciones específicas con este conocimiento, sí podemos rastrear el intercambio general de la energía eléctrica cósmica en nuestro medioambiente inmediato. La civilización humana no está exenta de esta energía como podemos atestiguar en las protestas masivas que suceden en el Medio Oriente. Este exceso de electricidad proveniente del cosmos parece traducirse en poderosas demostraciones emocionales a un nivel humano - tanto individualmente como colectivamente. No existe acción sin una reacción igual y opuesta; esto es verdad tanto para la física como para lo esotérico. Ya que esta energía nos afecta a todos, lo mejor que podemos hacer es prepararnos mediante la limpieza de nuestro medioambiente, nuestras relaciones, mentes, y cuerpos eliminando diversas toxinas para que PODAMOS traducir esta energía en formas realmente creativas que no nos conduzcan al camino de la destrucción. Mientras que los cambios parecen estar en camino, todavía tenemos la decisión sobre cómo utilizar esta energía.

Butterfly Nebula
© Unknown
La nebulosa de la mariposa