Comentario: Ataques completamente injustificados, ya que para este punto de la guerra, Japón había pedido una tregua. La intención de lanzar las bombas fue para demostrarle a la Unión soviética que Estados Unidos no dudaría en utilizar el arma más letal de la guerra contra quien sea que se colocara en su camino de control global total.
Una encuesta de Gallup realizada en 1945, casi inmediatamente después de los bombardeos, reveló que entonces un 85% de los estadounidenses aprobaban la decisión del Gobierno de Harry Truman de usar el nuevo tipo de armamento contra Japón.
Otro sondeo llevado a cabo en 1991 por Detroit Free Press mostró un descenso en el índice de aprobación, pero relativamente leve, recuerda Pew Research Center: 46 años después de los ataques un 63% de los estadounidenses consideraban que fueron una estrategia apropiada para terminar la Segunda Guerra Mundial. Solo el 29% de los estadounidenses calificaron los bombardeos de 'injustificados'.
La nueva encuesta, realizada en 2015 ya por el propio Pew Research Center, revela que incluso 70 años después la mayoría de la población de EE.UU. sigue apoyando los bombardeos. Según su cifra, solo el 34% considera que Washington no tenía ninguna justificación para lanzar las bombas.
El 56% de los ciudadanos de EE.UU. siguen apoyando los ataques. Esta opinión la comparten no solo personas mayores, sino también muchos jóvenes, como lo demuestra que el 47% de los encuestados de entre 18 y 29 años se mostraron a favor de aquellos bombardeos atómicos.




Comentario: Lo más curioso es que la mayoría de los jóvenes encuestados no sabrían ubicar a Japón en un mapa, mucho menos saben quiénes eran los participantes de la guerra, así que podemos concluir que su opinión al respecto esta basada en la propaganda que se ha creado desde el final de la guerra hasta el día de hoy en los medios de comunicación y entretenimiento.
Hiroshima y Nagasaki son un caso triste de ambición psicopática, un imperio derrotado para quien no sería suficiente rendirse incondicionalmente, necesitaban ser completamente humillados y aniquilados.