RTmar, 10 nov 2015 17:42 UTC
La acción de comprobar la cuenta de Facebook nos ofrece una satisfacción inmediata en forma de nuevos 'me gusta' y solicitudes de amistad. Además, es un medio para mantenerse al día con las noticias que nos interesan y las personas que nos importan. Pero, ¿también nos hace infelices? Un nuevo estudio sugiere que sí.Científicos del Instituto de Investigación de Felicidad en Copenhague realizaron un experimento para evaluar la influencia de
Facebook en nuestras vidas, informa '
The Local'.

© Reuters / Dado Ruvic
En la investigación participaron 1.095 daneses que antes del estudio afirmaron visitar Facebook diariamente. Los voluntarios fueron divididos en dos grupos: el primero continuó utilizando la red social como lo hacía antes, mientras que el segundo la abandonó.
Una semana después los participantes del experimento tuvieron que evaluar su satisfacción con la vida según una escala de uno a diez. Luego estos resultados fueron comparados con el índice de satisfacción de vida que ellos mismos mostraron tener antes de que comenzara la investigación.
Se reveló que el grupo que siguió usando Facebook tenía inicialmente una puntuación de 7,67, la que casi no cambió y llegó a 7,75 después de una semana.
Sin embargo, el otro grupo subió su calificación promedio de felicidad significativamente: de 7,56 a 8,12 puntos.Además, las personas que abandonaron la citada red social reportaron ser más decisivas y entusiastas, menos preocupadas, solitarias y estresadas en comparación con las que continuaron usándola.
Meik Wiking, director ejecutivo del Instituto de Investigación de Felicidad, atribuyó estos resultados a la tendencia de la gente de compararse con los demás en las redes sociales: "
Facebook distorsiona nuestra percepción de la realidad y de lo que la vida de otras personas realmente es. Si estamos constantemente expuestos a buenas noticias de otra gente, corremos el riesgo de evaluar nuestra propia vida como menos buena".
"Facebook y otros medios de comunicación tienen sus beneficios, pero siempre debemos tener en cuenta el efecto que tienen en nuestra percepción de la realidad", agregó Wiking.
Comentario: También hay que considerar el hecho que Facebook y otras redes sociales incitan la creación de un falso ego que tenemos que constantemente mantener y enseñar al mundo, parte de esta tristeza puede estar relacionada no solo con el comparar nuestras vidas con la de los demás, sino también nuestras vidas con las que proyectamos en Facebook.
Es el mismo efecto que tienen, por ejemplo, las revistas del corazón o farándula y la pornografía sobre la belleza y las relaciones íntimas. Al permanecer completamente conectados a una versión de la realidad que es irreal, ocasiona que nuestra percepción sea poco a poco transformada y empecemos a juzgarnos a nosotros mismos como inadecuados.
Nos gustaría citar aquí a Andrew Lobaczewski cuando decía que "la verdad es una cura". Salir de internet y entrar en la vida real es la única forma que se nos ocurre de tratar este "mal" de nuestros tiempos.
Comentario: También hay que considerar el hecho que Facebook y otras redes sociales incitan la creación de un falso ego que tenemos que constantemente mantener y enseñar al mundo, parte de esta tristeza puede estar relacionada no solo con el comparar nuestras vidas con la de los demás, sino también nuestras vidas con las que proyectamos en Facebook.
Es el mismo efecto que tienen, por ejemplo, las revistas del corazón o farándula y la pornografía sobre la belleza y las relaciones íntimas. Al permanecer completamente conectados a una versión de la realidad que es irreal, ocasiona que nuestra percepción sea poco a poco transformada y empecemos a juzgarnos a nosotros mismos como inadecuados.
Nos gustaría citar aquí a Andrew Lobaczewski cuando decía que "la verdad es una cura". Salir de internet y entrar en la vida real es la única forma que se nos ocurre de tratar este "mal" de nuestros tiempos.