© Desconocido

Psicólogos norteamericanos descubren el área del cerebro relacionada con la conducta antisocial.
Un equipo de psicólogos norteamericanos ha demostrado que cierta área del cerebro relacionada con la sensación de recompensa o de placer es más activa en el caso de los individuos psicópatas. Estos individuos se caracterizan por buscar siempre su propio beneficio sin importarles los efectos de sus actos sobre otras personas o los peligros que puedan conllevar dichos actos. La causa de esta conducta antisocial podría estar, aseguran los científicos, en una anomalía del cerebro.

Una investigación realizada por psicólogos de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, ha revelado que los psicópatas presentan una anomalía muy concreta en el sistema de recompensa del cerebro.

Esta anomalía podría ser lo que provoca que estos individuos den importancia por encima de todo a la satisfacción de sus propios intereses o necesidades, sin importarles los efectos de sus actos sobre otras personas o los peligros que puedan conllevar dichos actos.

La psicopatía es un trastorno de personalidad antisocial que provoca que quien lo padece sea incapaz de empatizar con otros o de sentir remordimientos. Los individuos psicópatas suelen interactuar con el resto de las personas como si éstas fuesen objetos, a los que utilizar para conseguir sus propios objetivos.

A pesar de que la imagen más popular de los psicópatas es la del asesino en serie de las películas de terror, lo cierto es que los psicópatas no necesariamente tienen que causar mal. Sin embargo, si hacen algo en beneficio de alguien o de alguna causa aparentemente altruista es sólo por egoísmo, para su único y exclusivo beneficio.

Por otro lado, estas personas sí tienen nociones sobre la mayoría de los usos sociales, por lo que su comportamiento es adaptativo y pasa inadvertido para la mayoría de la gente.

Recompensa cerebral exagerada

Según explican los investigadores de la Universidad Vanderbilt en un comunicado, su investigación ha constatado que el comportamiento psicótico responde a una estructura cerebral concreta.

Los científicos afirman que los cerebros de los psicópatas están estructurados de tal manera que estos individuos sienten el impulso de buscar siempre su propia recompensa, sin contemplar las consecuencias.

Según explica Joshua Buckholtz, director de la investigación, el sistema de recompensa de la dopamina en el cerebro de estos individuos es más reactivo de lo normal. La dopamina es un neurotransmisor que tiene muchas funciones en el cerebro, entre ellos la de promover la motivación y la sensación de recompensa o del placer.

El hecho de que este sistema sea más reactivo de lo normal en los psicópatas podría explicar algunos de los comportamientos más problemáticos asociados con este trastorno mental, incluidos los crímenes violentos, la reincidencia o el abuso las drogas.

Estudiar rasgos existentes

Hasta ahora, los estudios realizados sobre la psicopatía se habían centrado en analizar aquellos rasgos que la personalidad de los psicópatas no presenta: el miedo, la capacidad empática o las habilidades de relación interpersonal.

Por el contrario, la investigación de Buckholtz y sus colaboradores se centró en aquellas características propias de los psicópatas, como la impulsividad, la atracción desmesurada hacia el beneficio propio y la tendencia a correr riesgos.

Para examinar la relación entre la dopamina que genera el cerebro y dichas características, los investigadores usaron dos tecnologías distintas. Por un lado, aplicaron una tecnología conocida como tomografía por emisión de potrones (TEP), que permite observar en directo la actividad neuronal.

La TEP fue usada para registrar imágenes del cerebro y medir la liberación de dopamina en éste. Por otro lado, los científicos utilizaron también otra técnica, conocida como escáner de resonancia magnética funcional (fMRI) para comprobar el funcionamiento del sistema de recompensa del cerebro.

Con ambas técnicas se constataron patrones similares de liberación excesiva de dopamina, en el caso de individuos con características psicopáticas.

Test y escáneres cerebrales

Los voluntarios que participaron en la investigación tuvieron que responder en primer lugar a un test, a partir del que se determinó sus niveles de psicopatía. Los rasgos psicopáticos pueden presentarse en un amplio espectro, siendo el perfil del psicópata violento uno de sus extremos.

Sin embargo, algunas personas aparentemente normales también presentan ciertas característica psicopáticas, como tendencia a la manipulación, egocentrismo o tendencia a correr riesgos.

En un artículo aparecido en la revista Nature Neuroscience, los científicos explican que en una primera parte de su experimento se dio a los individuos sometidos al estudio una dosis de anfetamina o speed (sustancia estimulante del sistema nervioso).

Posteriormente, los cerebros de estos voluntarios fueron escaneados con la tecnología TEP para comprobar la liberación de dopamina en respuesta a los estimulantes.

Así, se comprobó que aquellas personas sometidas al experimento que habían presentado los niveles más altos de características psicopáticas en el test inicial presentaban niveles de liberación de dopamina tras el consumo de anfetamina casi cuatro veces superiores a los niveles de los otros participantes.

Nucleo accumbens hiperactivo

En una segunda fase del experimento, se les dijo a los participantes que recibirían una recompensa económica a cambio de completar una tarea sencilla. Al mismo tiempo que desempeñaban esta tarea, sus cerebros fueron escaneados con la tecnología fMRI.

Los científicos comprobaron así que en los individuos con altos niveles de características psicopáticas, el área de recompensa del cerebro, el llamado núcleo accumbens, se encontraba mucho más activo cuando éstos estaban expectantes por recibir la recompensa económica que en el caso del resto de los participantes.

Según los científicos, estos resultados sugieren que las respuestas exageradas de liberación de dopamina podrían hacer que los psicópatas fueran incapaces de enfocar su atención en otra cosa que en su recompensa.

Esta condición de los cerebros de los psicópatas evitaría que estos individuos tuvieran en cuenta los efectos de sus actos sobre otras personas o los peligros y consecuencias que sus actos pudieran suponer.

Los individuos con trastorno psicopático presentan, además de las características ya mencionadas, otras características, como el encanto superficial y la inteligencia, la ausencia de nerviosismo, la falsedad, la dificultad para aprender de la experiencia, una vida sexual impersonal, frívola y poco estable; la incapacidad para seguir cualquier plan de vida, una autoestima exagerada o la tendencia a mentir de forma patológica, entre otras. Se estima que entre el 1% y el 6% de la población es psicópata.