666-1
© bibliotecapleyades.net
Los amables lectores que hayan seguido este blog sabrán que en términos de religión soy un grandísimo hereje. Sin embargo, también sabrán que me llama todo lo espiritual y de ahí nace mi interés en el esoterismo. Además, estoy perfectamente consciente de que toda religión tiene cierta dosis de verdad enterrada en el fondo de sus textos sagrados.

Una vez dicho esto abramos la Biblia más cercana en el Apocalipsis Capítulo 13, versículos 16-17 y leamos:
16 Y ella [la Bestia o su imagen] hace que a todos, a pequeños y a grandes, a ricos y a pobres, a libres y a esclavos, se les ponga una marca en la mano derecha o en la frente,
17 y que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca, es decir, el nombre de la bestia o el Número de su nombre.

18 Aquí hay Sabiduría: El que tiene entendimiento calcule el Número de la bestia, porque es Número de un hombre; y su Número es 666.
Hace varios años caminaba a las afueras del campus de mi universidad en mi país de origen cuando vi a un asiático que llevaba un letrero con el mensaje "el fin se acerca" o algo parecido. Como me fue muy difícil resistirme a la curiosidad tomé un volante de los que ofrecía. Una observación de entre todas las que se podían leer en el panfleto me hizo sentido: la posibilidad de que un sistema económico basado en la tecnología cumpliera la profecía de la marca de la Bestia.

La idea la he encontrado aquí y allá una y otra vez, entre grupos cristianos o gente interesada en profecías. Pero quizá más interesante es lo que está ocurriendo en el mundo de la economía y la tecnología. He aquí un ejemplo:

Comprar puede meterse bajo la piel
Por Fred Reed
Diciembre 4, 2003

Si Applied Digital Systems se sale con la suya, podríamos acabar con microchips implantados en nuestros brazos para que podamos comprar cosas.

Ustedes están pensando, "Fred se está volviendo paranoide esquizofrénico y cree que los marcianos le pusieron transmisores". No. No lo estoy inventando.

La idea es que, después de que tengas un pequeño ciruito inyectado, los escaners de tiendas leerán tu número único de identificación codificado en el aparato, y lo pasarán a una computadora conectada en red con acceso a tu cuenta de tarjeta de crédito. En lugar de andar batallando con tarjetas de crédito, simplemente escanearían tu brazo.

La gente puede quejarse un poco acerca de que se les inyecte un microcirtuito. Pero la tecnología, llamada Verichip y hecha por Applied Digital Systems, tiene ventajas.
666-2
© Internet
VeriChip
El corazón de la tecnología es un aparato de identificación de radiofrecuencia, o RFID. Un RFID es alrededor del tamaño de un grano de arroz y consiste en un pequeño capacitor e inductor, los elementos de un circuito resonante. En el caso de Verichip, están rodeados por un tubo de vidrio. Ya que el vidrio es químicamente inerte, el aparato no causa reacciones alérgicas ni hace nada más aparte de estar ahí.

Cuando pasa cerca de un lector, transmite el número que tiene codificado. Ya que la energía viene de la frecuencia de radio del lector, no necesita baterías. Una computadora busca el número en una base de datos y sabe quién eres.

Bueno, ¿pero porqué querría alguien una de estas cosas? Quiero decir, ¿qué tan difícil es usar una tarjeta de crédito? ¿Acaso un RFID implantado no permitiría el rastreo intrusivo de cada movimiento que hagas? ¿No es una idea extravagante?

Bueno, sí. Pero también lo era el avión hasta que nos acostumbramos a ello. Tal vez nos acostumbremos a no tener ninguna privacía de cualquier modo, ya que docenas de tecnologías y aplicaciones van en esa dirección. Pero también hay un lado positivo a ser inyectado con una identificación.
Sólo que el avión no atenta contra nuestra privacía, Fred. El diablo está en los detalles.
Muchas de las molestias de la vida vienen de tener que identificarnos a nosotros mismos y proveer información a otros. Con una identificación implantada, la molestia se eliminaría.
¿O sea que cambiaríamos nuestra privacía (y con ella muchas de nuestras libertades) por mayor comodidad? ¡Vaya canje!
Por ejemplo, en lugar de cargar un pasaporte, tu RFID sería leído por gente de inmigración en el puerto de entrada. Tu foto y otra información aparecería en la pantalla, bajada de una base de datos central. ¿Visas? En lugar de darte una visa de papel, la Embajada Japonesa transmitiría tu número de RFID, más detalles de tu visa, a la immigración japonesa. [...]
Como siempre con este tipo de innovaciones la pregunta es: Si ellos nos administran, ¿quién los administra a ellos? Si ellos nos cuidan, ¿quién nos cuida de ellos? Si ellos nos checan y nos rastrean, ¿quién los checa y rastrea a ellos?

Dejando las interpretaciones religiosas de lado, lo que esta tecnología está haciendo es abrir las puertas a una tecno-dictadura económica, donde eventualmente todo nuestro dinero esté en las bases de datos de los banqueros, los gobiernos y los dueños de las empresas, con el añadido de que además nos podrían rastrear por donde sea y en cualquier momento. ¿Y para nosotros qué hay? ¡Pues comodidaaaad!

Pero no se preocupen. ¡También tendremos la ventaja de ser reconocidos como "VIP" si nos paseamos por Barcelona! Pregúntenle si no a los clientes del Baja Club:

Baja Beach Club de Barcelona implanta primer sistema de identificación bajo la piel
Una discoteca de la ciudad de Barcelona es la primera del mundo que implanta un sistema de identificación con un "chip", que se inserta bajo la piel a los clientes del local, lo que les permitirá prescindir de su documento de identidad y de la tarjeta de crédito.

El director de la discoteca Baja Beach Club Barcelona y responsable del lanzamiento del "VeriChip", Conrad Chase, explicó que un médico colocará a quien lo desee, a partir de hoy, el "chip de vidrio" bajo la piel con una jeringuilla esterilizada de un solo uso.

Chase dijo que el dispositivo "no provoca ninguna molestia, no se engancha, no pincha, no duele, pero quizá podría ser detectable por los sensores de metales", aunque matizó que "cualquier botón de tejano lleva diez veces más metal que el 'Verichip'".

El dispositivo se utilizará como identificación "VIP", para cargar dinero o abrir la puerta de forma automática, pues cuando el cliente pase por el lector del chip "conoceremos quién es y de qué saldo dispone", según Chase.

El chip también será útil para cualquier empresa que utilice la misma tecnología, ya que el objetivo de esta innovación, indicó Chase, es disponer de un sistema de identificación a nivel mundial.

La inserción del dispositivo costará 153 dólares, pero la discoteca lo regala hoy a los "socios VIP" por ser el día de lanzamiento.
¿153 dólares para ser marcado como vaca? No, gracias.

Volviendo a San Juan. ¿Qué querrá decir el número 666? La verdad que no lo sé. Una versión dice que representa códigos de barra. Otra, que representa a VISA, la más grande compañía de tarjetas de crédito que curiosamente comparte el nombre con el permiso que requieren los países para entrar a su territorio.

Ya veremos.

Si la profecía de San Juan realmente se refiere a esto, entonces creo que podemos decir que la Bestia es el sistema político, económico y social de control a nivel mundial. Es una cosa muy real y material que ciertamente no estimula la búsqueda espiritual y quizá por eso ha sido identificado como "Satanás" en los textos religiosos. ¡Irónicamente las religiones organizadas son parte fundamental de este sistema de control!