Traducido por el movimiento de trabajadores en luchaSi se obliga a Irán a realizar una demostración nuclear ante los ojos de todo el mundo, China obtendrá la prueba de que la disuasión estadounidense carece de fundamento.
El lunes 1 de junio, en Power Shift, una nueva plataforma geopolítica independiente, Zulfiqar Ali, Larry Johnson y yo mismo revelamos lo que, a efectos prácticos, constituye una información de gran repercusión: si las nubes negras siguen cerniéndose sobre nosotros, Teherán está dispuesto a pasar de la ambigüedad nuclear a
detonar efectivamente un dispositivo nuclear en territorio iraní.Menos de una semana después, la página de Power Shift fue censurada en YouTube, sin explicación alguna y sin posibilidad de recurso. Sin embargo, lo que revelamos ya se había detallado en varios podcasts y entrevistas a lo largo de la semana pasada, como
aquí y
aquí (con Larry y conmigo);
aquí; y en el foro de San Petersburgo,
aquí.
Publiqué
un informe detallado previo a la divulgación de la información, redactado justo antes de que el equipo negociador de Irán suspendiera el intercambio de todos (cursiva mía) los textos y mensajes con EE. UU. a través del mediador Pakistán.
En lo que respecta a la redacción de lo que quizá sea el borrador final de un Memorando de Entendimiento (MoU) entre Irán y EE. UU., objeto de un debate interminable, de repente quedó muy claro que
todo gira en torno al Líbano.