El departamento de Yolanda Díaz no aclara una polémica que los trabajadores de las oficinas del empleo califican como "una locura".

© Cordon Press | FreepikYolanda Díaz
La atención a 1.600.000 de trabajadores con discapacidad será prioritaria, así como a otros colectivos con dificultades de inserción, permanencia y consolidación en el mercado de trabajo, como las personas LGTBI, los mayores de 45 años, las personas gitanas o de otra minoría étnica y las mujeres víctimas de violencia de género
Este es un extracto de la
nota que elaboró el Gobierno el pasado mes de junio, cuando aprobó la remisión al Congreso del Proyecto de
Ley de Empleo "que forma parte de la reforma estructural del mercado de trabajo" que tiene en marcha
Yolanda Díaz y que ya se presentó en diciembre de 2021.
Entonces, que el Gobierno pretendiera dar prioridad a las personas LGTBI a la hora de encontrar empleo (hablan de "atención prioritaria") pasó mucho más desapercibido que lo que ha sucedido este lunes, cuando
Invertia ha publicado un llamativo titular: "Las personas LGTBI deberán avisar de su orientación sexual al SEPE para ser prioritarias en las oficinas de empleo".
Lo cierto es que al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) le resultaría muy complicado priorizar a un candidato homosexual por encima de un heterosexual, básicamente, porque
demostrar la orientación sexual de cada persona sería tan complejo como intrusivo en la vida privada de los demandantes de empleo. "El SEPE
no podría aplicar esta priorización de manera activa a no ser que una persona LGTBI le informe de su condición sexual por su propia voluntad e iniciativa" señala
Invertia.
Comentario: Véase también: