Traducido por el equipo de SOTT.netEn las tierras áridas situadas entre el Nilo y el mar Rojo, cientos de círculos de piedra están reescribiendo lo que los arqueólogos saben sobre la vida en el Sáhara Oriental antes del surgimiento del Egipto faraónico.

© Cooper, J., et al., 2026, African Archaeological ReviewLa arqueología por satélite ha revelado 260 monumentos funerarios de piedra hasta ahora desconocidos en el desierto de Atbai, en Sudán, lo que abre una ventana excepcional a la vida en el Sáhara Oriental antes del surgimiento del Egipto faraónico.
Un nuevo estudio arqueológico ha identificado 260 tumbas monumentales hasta ahora desconocidas en el desierto de Atbai, una vasta región aún poco explorada que se extiende por el este de
Sudán, entre el Nilo
nubio y las colinas del mar Rojo. Las estructuras, conocidas como enterramientos en recintos de Atbai, parecen pertenecer a una cultura pastoril nómada que floreció durante los milenios IV y III a. C., con algunos ejemplos relacionados que se remontan incluso a épocas más antiguas.
Esto hace que las primeras fases de esta tradición funeraria sean más antiguas que las pirámides de Egipto, construidas siglos más tarde en el extremo occidental del valle del Nilo. Pero estas no eran tumbas reales con pasillos tallados en piedra y nombres inscritos. Eran monumentos circulares en el desierto, construidos por comunidades de pastores cuya riqueza se desplazaba sobre cuatro patas.
Un cementerio en el desierto visible desde el espacioEl descubrimiento se realizó gracias al trabajo sistemático de teledetección del Proyecto de Estudio de Atbai. Utilizando imágenes de satélite, los investigadores cartografiaron monumentos de piedra circulares y ovalados a lo largo de una enorme zona desértica que se extiende desde el Alto Egipto hasta la frontera con Eritrea.
El estudio registró un total de 280 estructuras monumentales, incluidas 20 ya conocidas de estudios anteriores. Las 260 restantes fueron identificadas recientemente mediante análisis satelitales.
La mayoría son grandes recintos circulares de piedra que contienen enterramientos en su interior. Algunos miden solo unos pocos metros de diámetro, mientras que los más grandes alcanzan más de 80 metros. Su tamaño sugiere que no se trataba de tumbas comunes, sino de lugares centrales en el panorama social y ritual de los pastores prehistóricos.