Traducido por el equipo de SOTT.netSi te gustan los buenos misterios, no busques más allá del cielo nocturno de marzo de 2026.
No había lluvias de meteoritos importantes previstas para ese mes, pero, de repente, empezaron a aparecer bólidos por todas partes.«Durante el mes de marzo, los informes de bólidos muy brillantes recibidos por la American Meteor Society (AMS) se duplicaron de repente», afirma Mike Hankey, responsable del
sistema de notificación de bólidos de la AMS.
«Muchos de ellos fueron visibles a plena luz del día y provocaron fuertes estampidos sónicos».

© SpaceWeather.comArriba: La bola de fuego sobre Coblenza, Alemania, que dio inicio a la « Locura de Marzo » [vídeo].
Una bola de fuego diurna sobre Europa Occidental el 8 de marzo atrajo más de 3200 informes de testigos. Nueve días después, un asteroide de 7 toneladas explotó sobre Ohio con la fuerza de 250 toneladas de TNT. El 21 de marzo, un bólido se desintegró sobre Houston, lanzando un fragmento a través del tejado de una casa. Y esos fueron sólo los casos más destacados.
Hankey lleva casi 15 años gestionando el sistema de notificación de bólidos (de hecho, él mismo escribió gran parte del software), por lo que sabía que algo inusual estaba ocurriendo. Cuando los informes no dejaban de acumularse,
se sumergió en los datos, y lo que encontró es
realmente desconcertante.«El número total de bolas de fuego que la gente vio no era dramáticamente inusual», explica Hankey. «Pero
la proporción de bolas de fuego grandes realmente se disparó».
Comentario: Los investigadores franceses se muestran aún menos optimistas:
El sistema de corrientes del Atlántico se está debilitando más rápido de lo esperado A pesar del «calentamiento global» récord previsto para 2026 y 2027, nos encontramos en el umbral de una Edad de Hielo. En todo caso, el calentamiento global es un indicio de actividad en la calefacción central del núcleo de la Tierra, lo que sólo supondrá un pequeño empujón a los cambios planetarios actuales.