
Núcleo (azul): Las grandes estructuras circulares azules contienen el material genético de la célula.
Miller forma parte de un pequeño pero creciente grupo de científicos que creen que ya no debemos pensar en las células como robots pasivos que siguen automáticamente un código de instrucciones, ejecutando órdenes de nuestro genoma como drones sin mente. En cambio, afirman que las aproximadamente 37 billones de células que componen nuestros cuerpos son conscientes, y que la vida y la conciencia comenzaron al mismo tiempo.
Es una idea revolucionaria, explica Miller a Popular Mechanics, pero suponer que las células tienen una forma de conciencia puede ayudarnos a comprender mejor procesos complejos. Entre ellos se incluyen la comunicación celular y la toma de decisiones, e incluso la motivación que lleva a una célula embrionaria a especializarse en un órgano específico. Aunque no es una idea ampliamente aceptada entre los científicos, este concepto de «conciencia existencial» transformará profundamente la forma en que abordamos los problemas de bioingeniería celular, como la regeneración de tejidos, proporcionará una perspectiva diferente para encontrar curas para enfermedades como el cáncer e incluso nos ayudará a sobrevivir en Marte, afirma Miller.












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