
Jeffrey Epstein, quien murió en prisión en 2019, facilitó discretamente estas gestiones. En una ocasión, Epstein le escribió a Barak: «con el estallido de la agitación social [...] y la desesperación de quienes ostentan el poder, ¿no es esto perfecto para ti?». Barak respondió: «En cierto modo tienes razón. Pero no es fácil convertirlo en dinero». En el caso de Costa de Marfil, transformar descontento social en flujo de efectivo implicó mediar en acuerdos entre el Estado israelí y la nación africana, sumida en la guerra.













Comentario: Vaya, qué «giro histórico» tan interesante.
¿Resultará Mamdani ser otro socialista caviar «esperanzado y cambiante», o una verdadera espina clavada para la oligarquía y los partidarios de «Israel primero»?
Una cosa está clara: el «antisemitismo» y «el 11-S = musulmanes malvados» ya no significan nada para nadie menor de 35 años.