OF THE
TIMES




La tormenta fue una reacción a una erupción solar X1.9, la categoría más potente, que tuvo lugar el domingo 18 de enero alrededor de las 21:00, hora de Moscú. El evento se registró en la región activa 4341, que ya había producido dos grandes explosiones en la primera mitad del mes mientras aún se encontraba en la cara oculta del Sol. Para el día 18, debido a la rotación del Sol alrededor de su eje, se había desplazado al lado visible desde la Tierra, y en el momento de la explosión se encontraba precisamente en la línea Sol-Tierra. Esta posición explica en parte la excepcional intensidad del impacto posterior en el planeta, pero no del todo, ya que hay una serie de hechos que resultan extremadamente difíciles de conciliar con los conceptos básicos de la actividad solar.
La principal consecuencia de la explosión, difícil de explicar, fue una tormenta de radiación excepcionalmente potente, acompañada del mayor aumento del número de protones energéticos (con energías superiores a 10 MeV) en las proximidades de la Tierra en el siglo XXI. En 24 horas, los valores de densidad aumentaron hasta 37.000 unidades, lo que superó los umbrales del «nivel rojo» mil veces y los indicadores de las erupciones solares más intensas del ciclo actual veinte veces. Se superaron los récords aparentemente imbatibles de principios de siglo, registrados tras las mayores erupciones solares del siglo actual (alrededor de 30.000 unidades), y solo se quedó ligeramente por debajo de batir el récord absoluto de 43.000 unidades, registrado en el siglo XX. Las causas y consecuencias de este evento (incluida la cantidad de radiación recibida por las naves espaciales durante este periodo) aún están por investigarse. Sólo cabe señalar que el aumento de protones inutilizó los sensores de la nave espacial ACE, que mide la velocidad del plasma solar en órbita, y por esta razón, aún se desconoce la velocidad de la eyección de plasma que llegó a la Tierra.
Comentario: En consonancia con la tendencia al alza de meteoritos, bolas de fuego y cráteres de impacto, por no mencionar los más de 11.000 nuevos asteroides en nuestro sistema solar, lo cual es solo la punta del iceberg. Para obtener información crucial, véase: