Comets and the Horns of Moses cover book

Comentario: [Nota del editor: Con el aumento realmente alarmante en el número de meteoritos / fragmentos de cometas que entran en nuestra atmósfera en los últimos 10 años, y la sorprendente detonación de un meteorito sobre Rusia esta mañana [Viernes 15 de Febrero], ya hace tiempo es el momento en que que cada persona en este planeta se informe sobre la amenaza inminente para la vida en la tierra que representan estos "visitantes" celestiales. Con este fin, Laura Knight-Jadczyk ha publicado recientemente la primera de una nueva serie de libros que presenta claras evidencias de que, no sólo ha estado la historia humana marcada (o 'pinchada') regularmente por "lluvias de fuego desde los cielos," puede que nosotros estemos en la fecha de vencimiento para otra ronda de catástrofes cósmicas.

A continuación se presenta un extracto relevante de este nuevo primer volumen: Comets and the Horns of Moses (Cometas y los cuernos de Moisés) (disponible en todos los sitios Web de Amazon)].



Traducción de Sott.net


Comentario: El siguiente artículo está tomado del libro en Inglés por Laura Knight-Jadczyk: "The Secret History of the World - Part II: Horn of Moses" [La Historia Secreta del Mundo - Volumen 2: Cuernos de Moisés]


El Diluvio por Francis Danby
© El Diluvio por Francis Danby
Nuestra civilización ha conocido las leyendas del diluvio de la Biblia desde hace aproximadamente 2000 años; no fue hasta el siglo XIX que supimos que esta historia derivaba de una fuente más antigua: los sumerios. Fue en ese momento, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, que los etnólogos y otros expertos comenzaron a recoger las leyendas sobre inundaciones de los pueblos del norte de Eurasia y compararlas con historias similares de otros pueblos. Lo que ellos encontraron fue que los pueblos del norte de Eurasia hablaron no sólo un diluvio de agua, sino también de bombardeos de fuego y numerosos soles malignos en el cielo, descriptos como 'montañas ardientes'. También había serpientes que escupían fuego en el cielo y terremotos que duraban varios días, tormentas violentas, torrentes de agua que caían durante días y olas agitadas tan "altas como una tienda de campaña" o mezcladas con piedras.

soles radiantes y lluvia de cometas
© Desconocido
Había descripciones de rugidos del cielo y otros ruidos aterradores seguidos de oscuridad gris durante el día y noches tan negras como la brea. Tempestades de nieve que duraban meses concluían los escenarios. Obviamente, estas historias no se igualan exactamente al Diluvio relativamente benigno de Noé - incluso si éste cubrió al mundo - como resultado de una lluvia de 40 días y 40 noches, y las "fuentes del abismo". La asombrosa catástrofe cósmica tuvo consecuencias a largo plazo para toda la vida en nuestro planeta y fue, obviamente, un evento mundial de alguna manera u otra.

¡Hombres lobo, vampiros y caníbales, caramba!

Una selección de historias de los pueblos de Eurasia del Norte - sobre todo los que vivían entre el Mar Negro y el Mar Caspio - fue montada, con parte de la evidencia geológica y arqueológica, por Heinrich Koch en un libro titulado The Diluvian Impact [El impacto diluviano]. Este libro es muy recomendable, con una pequeña advertencia: parece haber fusionado muchos eventos. Un libro relacionado (mencionado anteriormente) es una colección de historias de los indios americanos: Man and Impact in the Americas [Hombre e impacto en las Américas], de P. E. Grondine. Una cosa muy interesante en estos dos libros es que el tema de las mutaciones genéticas es descrito en los mitos.

Wendigo
© Desconocido
El Wendigo es una criatura sobrenatural, maléfica y caníbal, salida de la mitología de los indios algonquinos de Canadá.
Tanto en las Américas y Eurasia, las historias de los impactos y de las inundaciones incluyen leyendas relacionadas de gigantes, enanos y caníbales que no son los instigadores de estos desastres, como uno podría inferir con respecto a los Nephilim de la Biblia, sino más bien una consecuencia de los mismos.

Por lo general, estas historias hablan de monstruos humanoides muy agresivos y beligerantes. Podemos hacer remontar los antiguos mitos del Wendigo de los nativos americanos a las catástrofes cometarias. Por supuesto, hoy en día un Wendigo evoca un espíritu caníbal malévolo que puede poseer los cuerpos de los seres humanos y hacer que se transformen, al igual que las leyendas de los hombres lobo, pero ¿y si no era una posesión sino una mutación?

Estos espíritus están fuertemente asociados con el frío y el hambre que pueden ser resultado de eventos cometarios y sabemos por las investigaciones médicas que una dieta cetogénica y la adaptación al frío pueden inducir una regulación genética ascendente o descendente. Por lo general, estos efectos son muy beneficiosos y neuroprotectores pero ¿tal vez dependen de la constitución genética del individuo?

Ellos también fueron descritos como codiciosos y nunca satisfechos por el asesinato, siempre en la búsqueda de nuevas víctimas. Koch escribió:
"El folclore húngaro conoce el mito de la conflagración mundial, con diversas características. Sin embargo, todas las leyendas fueron arruinadas por añadidos posteriores debido a la influencia cristiana. En cualquier caso, hay un elemento genuino de Asia del Norte, en el ciclo mítico, y éste está distribuido entre todos los urales y los mongoles de manera bastante similar. Éste nos dice que la Tierra ha recibido nuevos residentes después de la extinción de la raza humana, precedida por un diluvio de agua y fuego. Se dice que los nuevos individuos eran en parte gigantes y en parte enanos (es decir, seres deformes ...).

Los Tártaros turcos de Altái tienen una canción sobre el fin del mundo que relata los enormes daños en el mundo inanimado y vivo. Aparte de la descripción habitual de la catástrofe, hay muchas cosas particularmente interesantes que indican daños genéticos en la población humana:

Tan pronto como el fin del mundo venga, el cielo será de hierro ... la roca sólida se desmoronará, madera maciza se partirá ... los pozos de agua desbordarán con sangre, la tierra retumbará, las montañas se invertirán, las pendientes se derrumbarán, el cielo se estremecerá y el mar se elevará en olas de modo que el fondo será visible, el Sol y la Luna no brillarán mas; los árboles serán arrancados de sus raíces, el musgo se convertirá en cenizas, todas las plantas serán destruidas, sus semillas se extinguirán y los humanos no serán más grandes que un palmo... el niño no conocerá a su padre [a causa de la brevedad de la vida humana]... (P. 47)

Según Olrik, los mongoles también eran conscientes del fenómeno de las malformaciones humanas debidas al cataclismo global. Aquí dice: "Los caballos no crecerán más grandes que los conejos y las personas serán apenas de un metro de altura. La edad máxima posible que los humanos alcanzarán con dificultad excederá los diez años... Ninguna fruta crecerá sobre la Tierra durante siete años. El hambre y la enfermedad serán las consecuencias entre los enanos... " (P. 48,49)."
Obviamente, los vegetarianos tendrán muchas más dificultades en un ambiente cataclísmico. ¿O quizás sean los vegetarianos los que se convierten en caníbales bajo la influencia de cambios genéticos electromagnéticos?

El Logos cósmico electrofónico

Para volver a la idea de las mutaciones genéticas que acompañan a los cataclismos cometarios, se dio el hecho de que un lector me había enviado un artículo interesante en el año 2008 discutiendo la posibilidad de que el evento de Tunguska haya producido cambios genéticos. El resumen nos dice:
Tunguska
© Desconocido
Ilustración de la vista posible del objeto que impactó en Tunguska.
"Uno de los grandes misterios del evento de Tunguska es su impacto genético. Algunas anomalías genéticas se reportaron en las plantas, los insectos y las personas de la región de Tunguska. Extraordinariamente, el aumento en las tasas de mutaciones biológicas no sólo fue encontrado dentro de la región del epicentro, sino también a lo largo de la trayectoria del cuerpo celeste de Tunguska (CCT). No se hallaron rastros de radiactividad que podrían ser asociados de manera fiable al evento de Tunguska. Las principales hipótesis sobre la naturaleza del CCT - un asteroide rocoso, el núcleo de un cometa o una condrita carbonosa - fácilmente explican la ausencia de radiactividad, pero no dan ninguna pista en cuanto a cómo abordar la anomalía genética.

Elegir entre estas hipótesis, siempre que a la anomalía genética se refiere, es elegir entre "el demonio azul, el demonio verde y el demonio moteado", para citar al difunto académico N. V. Vasilyev. Sin embargo, si se evoca a otro fenómeno misterioso, los meteoros electrofónicos, el origen de la anomalía genética del Tunguska se hace menos oscuro."
El autor propone la idea de que los efectos electrofónicos producidos por cometas/meteoros pueden inducir cambios genéticos en organismos biológicos. Lo curioso es que las anomalías de crecimiento observadas en los árboles, medidas por el ancho de sus anillos, no están fuertemente interrelacionadas con el área de la explosión en sí misma, sino más bien con las tierras situadas bajo la trayectoria aérea del cuerpo.
"Las consecuencias ecológicas del evento de Tunguska han sido abordadas plenamente por Vasilyev (1999, 2000). Ellas constituyen otro enigma de este fenómeno complejo. Hubo dos tipos principales de efectos observados. El primer tipo incluye el acelerado crecimiento de los árboles jóvenes y los que sobrevivieron en un vasto territorio, así como el rápido restablecimiento de la taiga después de la explosión. El segundo tipo de efectos está relacionado con el impacto genético de la explosión de Tunguska. ...
tunguska_foto
© Desconocido
Las consecuencias de la caída de Tunguska el 30 de Junio de 1908
El primer estudio piloto sistemático sobre el crecimiento de la vegetación arbórea en la región del desastre se llevó a cabo durante la expedición de 1958 (Vasilyev 1999). Se encontraron anchuras de los anillos de árboles anormalmente grandes, de hasta 9 mm, en ejemplares jóvenes que habían germinado después del desastre, mientras que la anchura media de los anillos de crecimiento antes del desastre era sólo de 0,2 -1,0 mm. Aparte de los árboles jóvenes, también se observó un crecimiento acelerado en los árboles sobrevivientes viejos.

Estimulado por estos resultados iniciales, se llevó a cabo un estudio a gran escala sobre la recuperación del bosque en la región de Tunguska, durante las expediciones posteriores después de 1960. Durante la expedición de 1968, por ejemplo, fueron recogidos datos morfométricos de más de seis mil ejemplares de pino. Este gran material establece la realidad del crecimiento acelerado sin ninguna duda (Vasilyev 1999). El estudio más reciente de Longo y Serra (1995) confirma este fenómeno espectacular e indica que el crecimiento solamente se ha desacelerado recientemente, en los árboles con la respetable edad de 150 años..."
Luego, el artículo menciona algo que despertó mi interés:
"Un hecho interesante es que el epicentro del Tunguska coincide casi exactamente con la boca de un volcán Triásico."
Aquí, la discusión se centraba en la posibilidad de que el crecimiento acelerado de los árboles esté relacionado con un suelo enriquecido por el vulcanismo. Eso es interesante en sí mismo, pero me preguntaba si hay algún elemento en un volcán que podría en realidad atraer a un cuerpo del espacio. Obviamente, esta pregunta es un poco loca ¡pero uno se la pregunta igual! En cualquier caso, con respecto a los árboles:
"Algo sorprendente se ha descubierto al observar a los árboles de última generación. Resultó ser que cuanto más jóvenes eran los árboles, más elevada era la concentración del efecto de crecimiento acelerado con respecto a la proyección de la trayectoria del CCT. (Vasilyev y Batishcheva 1979, Vasilyev 1999). Así que debe haber un factor adicional, directamente relacionado con el CCT y quizás de naturaleza mutagénica."
cráteres de carolina bays
© Desconocido
Foto aérea de los cráteres de Carolina Bays en EE.UU.
Para los viejos árboles sobrevivientes, el efecto del crecimiento acelerado es más difuso y desigual. Uno puede encontrar estos árboles en el área de caída, en el bosque, así como fuera de la misma. Una vez más, el efecto es más prominente en las regiones próximas a la trayectoria del CCT. Además, los contornos de las áreas en las que se observa el efecto son de forma ovalada, estiradas a lo largo de la dirección de la trayectoria de la CCT (Emelyanov et al., 1979, Vasilyev 1999).

Las formas ovaladas estiradas ciertamente nos recuerdan a las Carolina Bays.
"Uno tiene la impresión de que el vuelo del CCT estuvo acompañado por algún agente desconocido capaz de inducir cambios ambientales remotos, e incluso, tal vez, genéticos."
El artículo sigue mencionando algo sobre los árboles y luego menciona un posible efecto en los seres humanos:
"Una mutación genética muy interesante, tal vez relacionada con el evento de Tunguska, fue descubierta por Rychkov (2000). Las personas con RH negativo son excepcionalmente raras entre los habitantes mongoloides de Siberia. Durante el trabajo de campo en 1959, Rychkov descubrió a una mujer Evenk que no tenía el antígeno Rh-D. Los análisis genéticos de su familia permitieron concluir que se produjo una mutación genética rara del gen Rh-D en 1912. Esta mutación podría haber afectado a los padres de esta mujer que, en 1908,
mutación genética
© Desconocido
vivieron a unos 100 km del epicentro y fueron testigos visuales de la explosión de Tunguska. La mujer recordaba las impresiones de sus padres del evento: un flash muy brillante, un sonido zumbante y un viento caliente (Rychkov 2000). ...

La aparición recurrente de la trayectoria del CCT y algunos puntos específicos que se relacionan a la misma en los relatos anteriores sugieren, sin embargo, que el vuelo y la explosión del CCT fueron acompañados por un factor de estrés desconocido. Un gran desafío para las teorías convencionales sobre Tunguska es localizar y explicar la naturaleza de este factor. Creemos que tal factor puede ser la radiación electromagnética. Cosa interesante: se sospecha que una radiación electromagnética intensa acompaña a los meteoros electrofónicos - una categoría interesante de eventos de meteoritos enigmáticos."
Vamos a parar aquí y hablar de electrofonía y de meteoros. Los testimonios expresados de meteoros ruidosos se remontan al menos al año 817, cuando un observador chino describió un meteoro con un sonido "como de una bandada de grullas en vuelo". En 1676, el astrónomo italiano Geminiano Montanari observó uno que hacía el ruido de los "golpes de una gran Carroza marchando sobre las piedras." Los cálculos de Montanari sitúan al meteoro a una altura de sesenta y un kilómetros en el cielo, que, como él bien sabía, era demasiado lejos para que el sonido le llegara al instante, por lo que él dudó de haberlo escuchado realmente, aunque - afortunadamente - igual registró los datos. Más tarde, en 1833, una intensa tormenta de meteoros de Leónidas trajo más historias de meteoros que silbaban, soplaban o "se parecían al sonido una pistola de aire comprimido para niños". Una vez más, se creía imposible que el sonido haya viajado tan rápidamente, los testimonios también fueron excluidos.
meteoro_israel_telaviv
© Desconocido
Estas historias extrañas se mantuvieron sin explicación hasta que Colin Keay, de la Universidad de Newcastle, Australia, en 1980 sugirió que los meteoros generan señales de radio audibles al oído humano a medida que pasan a través del campo magnético de la Tierra.

Keay sabía que, normalmente, las ondas de radio son electromagnéticas, no acústicas y que, por lo tanto, no son cosas que nosotros "escuchamos" ordinariamente. Para que algo sea escuchado, las ondas sonoras - vibraciones de las moléculas de aire - deben estar presentes. Estas ondas golpean el tímpano y hacen vibrar al oído interno que luego convierte las vibraciones en sonido. Las ondas electromagnéticas, como las ondas de radio y luz visible, no necesitan un medio para propagarse, no hacen ondas en el aire y, por lo tanto, no hacen vibrar al tímpano humano. Incluso las ondas de radio de 20 a 20.000 Hz - frecuencias bajas, correspondientes a la gama de frecuencias acústicas que los seres humanos pueden percibir como sonido - son, en sí mismas, inaudibles.

Para hacer audibles a las ondas de radio, los humanos inventaron el transductor, un dispositivo que traduce eficazmente las ondas electromagnéticas a ondas de aire en movimiento que entonces pueden ser escuchadas como sonido. Keay descubrió que incluso los objetos ordinarios pueden actuar como transductores. Cuando tiras de papel, papel de aluminio e incluso gafas fueron expuestas por Keay a campos electromagnéticos que cambiaban rápidamente (es decir, ondas de radio de muy baja frecuencia), los objetos oscilaron ligeramente, creando ondas acústicas débiles y apenas audibles.

Keay postuló que los meteoritos que caen generan señales de radio de muy baja frecuencia [VLF por sus siglas en Inglés] que viajan hacia el suelo a la velocidad de la luz, donde hacen vibrar a un montón de cosas en el medio ambiente ¡desde sus gafas hasta sus cabellos! Esto significa que en el preciso momento en que usted ve el meteoro, también puede escuchar crujidos, silbidos o chillidos, como los sonidos de un avión a chorro u otra cosa. Es decir que en realidad no oye el sonido de la bola de fuego, sino el sonido de los objetos circundantes que vibran en respuesta a la intensa emisión de VLF de la bola de fuego. Esta es la razón por la que una persona podría escuchar el fenómeno y otra no.

Si usted necesita saber un poco más sobre el cómo y el por qué de este fenómeno, la idea es que la turbulenta cola de plasma detrás del meteoro interactúa con el campo magnético de la Tierra, distorsionándolo y deformándolo, y luego, cuando el campo se relaja en unos pocos milisegundos, emite las ondas VLF. Obviamente, los detalles como los ángulos de entrada y la turbulencia probablemente están involucrados, lo que podría explicar por qué no todos los meteoros producen sonido, pero muchos lo hacen. Los campos electromagnéticos de frecuencia extremadamente baja (ELF) o VLF también pueden ser generados por explosiones de cometas o meteoritos, del mismo modo que una explosión nuclear genera un pulso electromagnético.

Volviendo a nuestro cometa/meteorito de Tunguska: ¿Lo han escuchado algunos testigos?
"... a las 8-9 horas, no más tarde, el cielo estaba completamente despejado, sin una nube. Entré al cuarto de baño (en el patio) y sólo acababa de quitarme la camisa cuando de repente oí sonidos como de cañonazos. Corrí inmediatamente hasta donde podía ver el suroeste y el oeste. El ruido persistió en este momento y vi, en el sur-oeste, a una altura más o menos entre la mitad del cenit y el horizonte, una esfera roja volando con rayas de arcoiris en los lados y atrás. La esfera voló otros 3-4 segundos y luego desapareció en dirección noreste. Oí los sonidos todo el tiempo en que la esfera voló, pero éstos cesaron súbitamente una vez que la bola desapareció detrás del bosque."
Y:
"Yo era maestro curtidor. En verano, a las 8 am, los curtidores y yo lavábamos la lana al borde del Río Kana, cuando de repente un ruido de alas de pájaros asustados surgió desde el sur hacia el este. ... Y una ola corrió río arriba como una onda. Después de eso, siguió un golpe perforador y otros más sordos, como truenos subterráneos. El golpe fue tan fuerte que uno de los trabajadores... cayó al agua. Con la aparición de los ruidos, una radiación apareció en el cielo, de forma esférica, del tamaño de la mitad de la luna y un tinte azul, que rápidamente voló de Filimonov hacia Irkutsk. La radiación dejó un rastro en forma de rayas celestes que se extendían a lo largo de casi toda la ruta y se borraban gradualmente desde el extremo trasero. La radiación desapareció detrás de la montaña sin explosión. ... el clima estaba perfectamente despejado y todo estaba tranquilo ..."
Dos testigos recuerdan haber escuchado el sonido antes de la aparición del objeto. Uno de ellos declaró que sonaba como un trueno bajo, y el otro que era "cavernoso" y de bajo tono. El científico que señaló estos informes, E. L. Krinov, pensó que probablemente eran de naturaleza psicológica, que los testigos habían invertido el orden de la observación, o creyeron oír algo que no habían oído. Teniendo en cuenta la información sobre el potencial de realmente escuchar estas cosas por electrofonía, vamos a suponer que sus historias eran ciertas.

Lo que llama la atención es que los sonidos asociados al Tunguska parecen haber sido muy poderosos. Se dice que los testigos oculares del evento de 1935 en América del Sur oyeron un rugido terrible similar. Se ha reportado que el meteorito más reciente que ha caído en la cuenca del Vitim el 25 de septiembre del 2002, fue acompañado de los fuegos de San Telmo:
"Era de noche y no había electricidad debido a que el asentamiento había sido desconectado. Me desperté y vi un destello en la calle. Los filamentos de las lámparas del candelabro se encendieron débilmente, a la mitad de su intensidad normal. Después de 15-20 segundos, oímos un rugido subterráneo. A la mañana siguiente fui a la oficina del controlador del aeropuerto. Los guardias de seguridad ... me dijeron que habían visto bolas de luz quemándose en los postes de madera de la cerca que rodea la estación meteorológica del aeropuerto. Estaban muy asustados. El fuego había resplandecido en la valla perimetral de protección durante 1-2 segundos."
El asentamiento descrito anteriormente, en el que todos estos fenómenos eléctricos se produjeron, se situaba a 30 o 40 km de distancia de la trayectoria de la bola de fuego. El evento de Tunguska tuvo una magnitud tres veces mayor que el del 2002, por lo que sospecho que pudo haber causado anomalías eléctricas aún más importantes, si hubiera habido alguien, a parte de los renos, para tomar nota de los mismos, o ampollas de luz a los alrededores que respondan a la atmósfera cargada.

La pregunta es: ¿podría este fenómeno eléctrico estar relacionado a mutaciones genéticas?
"Incluso la exposición relativamente breve a campos eléctricos de ELF de alta intensidad resultaron letales para ratones, drosophilas y abejas. Por ejemplo, por encima de 500 V/cm, las abejas se pican entre sí hasta morir. Y 30 a 500 V/cm a 50 Hz son suficientes para alterar la tasa metabólica y la actividad motora.

La exposición a un campo eléctrico ELF afecta al sistema nervioso central. Por ejemplo, un aumento significativo en la actividad hipotalámica fue grabado con microelectrodos implantados en ratas anestesiadas durante una exposición de una hora a un campo eléctrico no homogéneo de 0,4 V/cm de hasta 640 Hz. Algunos estudios in vitro indican efectos sobre la liberación de calcio y la función bioquímica. Por ejemplo, un campo eléctrico de 1,55 V/cm a 60 Hz dio como resultado una pérdida total de la función bioquímica en las mitocondrias del cerebro después de 40 minutos de exposición.

La exposición a un campo eléctrico o magnético ELF provoca una respuesta de estrés fisiológico. Por ejemplo, las ratas mostraron una disminución en el peso corporal, reducción de los niveles de actividad de la colina cerebral acetiltransferasa y elevadas tasas de pirrolasa triptófana hepática después de 30-40 días de exposición a un campo eléctrico de 0,005 a 1,0 V/cm a 45 Hz.

Se encontró que un campo magnético de pulso asimétrico repitiéndose a 65 Hz con un valor máximo de varios gauss acelera la curación de fracturas de hueso en los perros. Algunos estudios han indicado una leve mejoría en el crecimiento de plantas cerca de las líneas eléctricas. La tasa de crecimiento de los frijoles fue significativamente (aproximadamente 40%) afectada por 64 días de exposición a un campo eléctrico de 0,1 V/cm a 45 Hz, cuando las semillas de frijol se plantaron en el suelo. Pero no se observó un efecto significativo cuando el suelo se reemplazó con una solución de nutrientes. ...

Algunos estudios sugieren que la exposición a campos electromagnéticos de frecuencia industrial puede llevar a un mayor riesgo de cáncer, especialmente leucemia y tumor cerebral ... Por ejemplo, ocho de los once estudios realizados en 1991-1995 encontraron un aumento estadísticamente significativo en el riesgo de leucemia. Y cuatro de los ocho estudios de investigación del cáncer cerebral también han encontrado cierto crecimiento del riesgo (Heath 1996). Sin embargo, Heath considera que la evidencias generales son "débiles, irregulares y poco concluyentes."

Por razones energéticas, una radiación VLF/ELF de intensidad no térmica no puede dañar directamente al ADN u otras macromoléculas celulares. Sobre esta base, la posibilidad de que los campos electromagnéticos así de débiles puedan inducir cualquier efecto biológico durante un largo tiempo se ha negado (Binhi Savin y 2001), hasta que una gran cantidad de evidencias experimentales demostró que "la imaginación de la naturaleza es más rica que la nuestra" (Dyson 1996). Mencionemos una experiencia reciente de este tipo, de Tokalov et al. (2003).

Las células tienen programas de emergencia muy eficaces para soportar condiciones ambientales adversas. En particular, la respuesta celular al estrés es más bien uniforme independientemente de la naturaleza del agente estresante. Ciertas funciones celulares que no son esenciales para la supervivencia, como la división celular, se ponen temporalmente en suspenso. Además, genes de un tipo especial, las proteínas llamadas de choque térmico (HSP), se activarán. Su función principal es el re-plegamiento correcto de las proteínas dañadas. Las proteínas de choque térmico, como la HSP70, fueron descubiertas por primera vez por el estudio de las respuestas celulares al choque térmico, de ahí su nombre. Tokalov et al. (2003) estudiaron los efectos de tres diferentes factores estresantes en la inducción de varias proteínas de choque térmico y en la dinámica de la división celular. El estrés producido por irradiación con rayos X a 200 keV; por la exposición a un campo electromagnético ELF débil (50 Hz, 60 ± 0,2 microT) o por un choque térmico (41° durante 30 minutos). ...

El hecho de que los campos electromagnéticos débiles pueden inducir a las proteínas de estrés, indica que las células consideran a los campos electromagnéticos como potencialmente peligrosos (Goodman & Blank 2002). Esto es bastante sorprendente porque el valor de un estímulo magnético efectivo es muy pequeño. Los campos electromagnéticos pueden inducir la síntesis de HSP70 a una densidad de energía catorce veces menor que un choque térmico (Goodman & Blank 2002). Esta sensibilidad extra al campo magnético debe tener una buena razón evolutiva. El interesante efecto termo-protector de la exposición al campo electromagnético ELF mencionado arriba y la ausencia de cualquier efecto de los campos electromagnéticos débiles en la proliferación celular puede indicar que las células realmente no esperan daños causados por la pulsión electromagnética débil sino, más bien, utilizan esta pulsión como una especie de primer sistema de alarma para prepararse para otros factores de estrés realmente peligrosos que a menudo siguen a la pulsión electromagnética. Este problema tiene otro aspecto: algunos descubrimientos recientes en biología evolutiva sugieren que las proteínas de choque térmico juegan un papel importante en la evolución.

La HSP70 guía el proceso de plegamiento de las proteínas de transducción de señal, las cuales desempeñan un papel clave en las vías de desarrollo. Cuando la HSP70 funciona normalmente, una gran cantidad de variación genética, generalmente presente en el genotipo, está oculta y no se revela en el fenotipo. Sin embargo, bajo estrés, la HSP70 es reclutada para ayudar a acompañar a un gran número de otras proteínas celulares. Su papel normal se ve comprometido y ya no puede amortiguar las variaciones. De esta manera, algunas mutaciones se revelarán e individuos con fenotipos anormales aparecerán en la población. Si se encuentra que una mutación es beneficiosa en las nuevas condiciones ambientales, las características relacionadas se conservarán incluso después de que la HSP70 reanude su función normal. Por lo tanto, la HSP70 actúa como un capacitor de la evolución. Si las condiciones ambientales son estables, el papel de amortiguador de la HSP70 asegura la estabilidad del fenotipo a pesar de una mayor acumulación de mutaciones ocultas en el genotipo. Cuando las condiciones ambientales cambian de repente, como por ejemplo, después del impacto del asteroide que se cree que causó la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años, el gran potencial de variación genética se libera en el fenotipo y la selección natural rápidamente encuentra nuevas formas de vida más adaptadas. Los experimentos con moscas de Rutherford y Lindquist (1998) han demostrado este maravilloso mecanismo, que puede ser la base molecular de la evolución. ...

Otros estudios han demostrado que las familias de proteínas HSP70 y HSP60 también amortiguan la variación fenotípica (Rutherford 2003). Como se mencionó anteriormente, los experimentos han demostrado que los campos electromagnéticos ELF pueden inducir a diversas proteínas de choque térmico, en particular la HSP70. Por lo tanto, se puede especular que las consecuencias ecológicas y genéticas del evento Tunguska posiblemente no están relacionadas con mutaciones que se produjeron durante el evento, sino que son manifestaciones de las mutaciones latentes, ya presentes en el biotipo de Tunguska, las cuales fueron desenmascaradas debido a la respuesta al estrés. La radiación ELF/VLF de la bola de fuego de Tunguska podría actuar como un factor de estrés, lo que explica por qué el efecto se concentra en la proyección de la trayectoria. ...

No se sabe si la trayectoria del CCT también estuvo acompañada por radiaciones ionizantes. Esto tampoco se excluye, porque los fuertes campos eléctricos asociados con la alegada separación de la carga espacial podrían producir electrones fugitivos bastante energéticos. Incluso si estuviera presente, la radiación podría haber sido demasiado atenuada antes de llegar a la tierra como para producir efectos biológicos significativos. Sin embargo, parece muy plausible que al menos la explosión fue acompañada por intensas explosiones de radiación ionizantes provenientes de los rayos, con posibles consecuencias biológicas. ...

Curiosamente, si la explicación anterior es correcta, la anomalía genética de Tunguska representa una miniatura de la acción de la base molecular de la evolución. A una escala mucho mayor, los eventos catastróficos planetarios, tales como la caída del asteroide que dio fin a la era de los dinosaurios hace 65 millones años, estimulan [y han estimulado] la evolución por el mismo mecanismo. Sólo nos queda admirar el Gran Diseño de la Naturaleza y tratar de sobrevivir a su próximo cambio evolutivo." [Énfasis míos]
Sin embargo, como podemos ver, los cambios que pueden ser inducidos por estos fenómenos electromagnéticos pueden ser positivos o negativos ¡y eso le da todo un nuevo significado a la creación que tuvo lugar mediante la "Palabra de Dios"!

También nos preguntamos, de paso, sobre las posibles relaciones entre los sonidos electrofónicos y los numerosos testimonios de sonidos misteriosos y extraños provenientes de la tierra y el cielo en los últimos años. ¿Existe una relación entre éstos y el número creciente de casos de canibalismo en el planeta?