ovni en Yucatán
© imagen ilustrativa tomada de losovnisddt.blogspot.com
Miguel González asegura que el ovni tenía "ventanas" algunas de las cuales tenían luz.
México. Miguel Ángel González Mena vivió la experiencia más extraña de su vida cuando en 1993 se topó de frente con una extraña luz que literalmente lo paralizó.

El narra así su experiencia: "He sido taxista desde hace muchos años, y en aquel entonces (1993) era habitual entrar por pasaje muy temprano a la comisaría de Cacao (Abalá), a eso de las 3 ó 4 de la madrugada, eran tan común que jamás uno se imagina que vaya a pasar algo extraño".

"Pues bien ese día era 2 de noviembre; unas muchachas me contrataron para ir a buscarlas temprano ya que era día festivo y los molinos empezaban temprano a laborar; llegué a eso de las cinco de la mañana, todo iba normal, agarré la carretera federal y al llegar a la desviación doblé para entrar a Cacao y fue cuando de pronto vi una luz frente a mí, a lo lejos".

"Lo primero que pensé es que era otro taxista y que ya me había ganado el pasaje, me estaba lamentando cuando de pronto me di cuenta que no era otra combi, sino que sólo era una luz que llegó a mí a una velocidad impresionante, se posó a un costado y fue cuando quedé paralizado de la impresión".

"Sólo alcanzaba a decir 'un ovni, un ovni', me empecé a alejar y a través del retrovisor vi cómo iba dejando un gran estello. Al llegar al pueblo lo primero que hice fue decírselo a las personas que estaban ahí, pero fue un error ya que se empezaron a burlar, aunque no los culpo ya que es algo poco creíble, yo estaba muy nervioso y alterado pero decidí ir de nuevo ahí para mostrárselos, pero por desgracia ya no había nada, y más se burlaron, pues pensaron que estaba yo borracho o mal de la cabeza pero no es así".

Sobre el OVNI, el entrevistado dijo: "Estaba como a 12 metros de altura, y a unos 25 metros de distancia de mí, lo suficientemente cerca de mí como para poder describirlo a pesar de que había niebla, no emitía ningún tipo de ruido, era muy grande, del tamaño de un tráiler, tenía varias ventanas a su alrededor, una prendida, otra apagada y así sucesivamente, en medio una esfera que al parecer giraba y tenía luces que parpadeaban, fue muy impresionante y es traumante ver algo así".

"Esto sólo lo platico a las personas verdaderamente interesadas, pues la mayoría no lo entiende y en su ignorancia se burlan de mí, pero entre los que me creen está mi familia y un amigo de nombre Rach Martín, quien es taxista en Yaxcopoil y en ese entonces era mi compañero de ruta, por eso decidí hacer pública mi experiencia".