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Neoyorkinos esperando en una gasolinera bajo la tormenta de nieve para obtener combustible.
Estados Unidos se repone de la tormenta de invierno que en 24 horas cubrió parte del este con más de un metro de nieve en algunas zonas del noreste.

Se estima que nueve personas fallecieron por causa del temporal. Uno de los casos más dramáticos se registró en Dorchester, Massachusetts donde un padre y su hijo de 11 años estaban despejando la nieve para el paso de su vehículo.

El chico tenía frió, por lo que su padre lo hizo entrar al automóvil y le encendió la calefacción. Como la vía de escape del auto estaba cubierta de nieve, en pocos minutos el monóxido de carbono invadió la máquina con un mensaje de muerte silenciosa.

Un bombero que vive cerca, Octavio Rowe, dijo a Cbs News, que seguramente el padre siguió trabajando tranquilamente sin darse cuenta. "Fue muy, muy, desafortunado".

Él llegó a la escena cuando le dio un paro respiratorio. "Llegué al coche cuando todo comenzó, y el padre pareció perder la conciencia". Luego llegaron los paramédicos para revivirlo y lo único que lograba exclamar: "Hijo mío, hijo mío".

Según el bombero, una máquina que realizaba tareas de despeje pasó por el lugar y lanzó la nieve impactando al tubo de escape del automóvil, el cual quedó bloqueado.

Otra muerte por monóxido de carbono se registró en Mattapan, Boston. Un joven de 20 años murió en similares condiciones al subirse a la máquina para calentarse luego de estar quitando la nieve.

En el este de Boston otros dos niños se subieron a un automóvil para calentarse luego de trabajar con las palas. Cuando los encontraron estaban con vida y están siendo tratados en el hospital general.

En Nueva York miles de trabajadores despejaron las principales vías de comunicación, como es el caso de los aeropuertos que debieron cancelar más de 5000 vuelos. El metro se repuso luego de quedar paralizado por 12 horas y se dio finalmente la continuación de los autobuses interurbanos.

Los récord de nieve se vivieron en Portland y Maine con más de 31,9 pulgadas. En Worcester y Mass se vieron 28 pulgadas y en Boston, 24,9 pulgadas, debajo del récord de 2003, con 27,6 pulgadas.

Los vientos superaron los 120 kilómetros por hora en la costa del Massachusetts y hacia el noreste.

Unas 600 a 700 mil viviendas quedaron sin electricidad durante al menos 12 a 24 horas. La tarde de ayer en nueva York aún quedaban 10.000 hogares sin reposición en Suffolk. CNN reporta que 459.000 estaba aún sin electricidad en todo el noreste la tarde del sábado.

La tormenta aún permanece en el noreste con vientos que se rebajaron a unos 65 kilómetros por hora en la costa y se emitió otra alerta roja, pero esta vez para la zona central norte de Estados Unidos.

El centro de Minnesota y el noreste de Colorado recibirán fuertes vientos de unos 80 kilómetros por hora y nevadas de hasta unos 60 centímetros durante el domingo y lunes, informó la Agencia Nacional Oceanográfica y Atmosférica (NOAA).