Hace unos días me hacía la pregunta: si nuestra condición de humanos es comparable a la de ovejas o vacas o gallinas en un granja, ¿quién es el granjero? Ya otros han hablado de esto; ayer, por ejemplo, mencioné a Gurdjieff. Según cuenta su discípulo Ouspensky, Gurdjieff narraba lo siguiente:
"Hay una historia oriental que habla acerca de un mago muy rico que tenía muchas ovejas. Pero al mismo tiempo este mago era muy malvado. No quería contratar pastores, ni quería levantar una cerca alrededor de la pradera donde pastaban sus ovejas. A consecuencia de esto las ovejas a menudo se perdían en el bosque, caían en cañadas y demás, y sobre todo se escapaban, porque sabían que el mago quería su carne y sus pieles y esto no los gustaba.

"Al fin el mago encontró un remedio. Hipnotizó a sus ovejas y les hizo creer primero que nada que eran inmortales y que no se les estaba haciendo ningún daño cuando les quitaban la piel, que, al contrario, sería muy bueno para ellas e incluso placentero; en segundo lugar les hizo creer que el mago era un buen amo que amaba a su rebaño tanto que estaba listo para hacer cualquier cosa en el mundo por él; y en tercer lugar les hizo creer que si algo les fuera a ocurrir no les iba a pasar en ese momento, en cualquier caso no ese día, y por lo tanto no tenían necesidad de pensar acerca de ello. El mago incluso les hizo creer que eran leones, a otros que eran águilas, a otros que eran hombres, y a otros que eran magos.

"Y después de esto todas sus preocupaciones acerca de las ovejas llegaron a su fin. Nunca más escaparon sino que tranquilamente esperaban el momento en que el mago requiriera de su carne y su piel".
Tal es la condición del ser humano, adicto a las fantasías de grandeza e inmortalidad. Por cierto que esta historia le otorga un significado totalmente nuevo a la parábola cristiana del Buen Pastor.

Desgraciadamente en este fragmento Gurdjieff no contesta nuestra pregunta ¿quién es el granjero- pastor- mago? Si sólo tuviéramos a Gurdjieff como referencia estaríamos inclinados a pensar que su historia se trata de una parábola aislada para ilustrar la curiosa condición psíquica del ser humano. Pero hay otras fuentes... ya hablaremos de ellas más adelante, quizá mañana mismo. Por lo pronto, déjenme sólo señalar que Gurdjieff también decía que la raza humana, junto con la vida orgánica sobre este planeta, es "comida para la Luna". Qué idea tan extravagante, ¿no creen? ¿Qué querría decir con eso?
Un pastor muy ingenioso
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