Voyager
© NASA/JPL-Caltech
En la imagen artística de la NASA se observa cómo la nave espacial Voyager se encuentra bañada por el viento solar en el hemisferio Sur, y que fluye hacia el norte.
La nave espacial no tripulada Voyager 1, que se encuentra investigando los confines de nuestro Sistema Solar entró a una nueva región y los científicos esperan que sea la última antes de llegar al espacio interestelar, informó la NASA el 3 de diciembre.

Voyager 1 se encuentra en el punto más lejano del Sol y de la Tierra, jamás logrado por otras misiones espaciales. Está a una distancia de 18.000 millones de kilómetros del Sol y sus señales tardan en llegar aproximadamente 17 horas.

En esta nueva región el campo magnético del Sol se conectó al campo magnético interestelar y las partículas de ambos lados se encuentran y siguen juntas por una misma pista, señala la NASA. En la región anterior, las partículas cargadas del Sol rebotaban en todas las direcciones.

En la imagen artística de la NASA se observa cómo la nave espacial Voyager se encuentra bañada por el viento solar en el hemisferio Sur, y que fluye hacia el norte. Según la NASA, este fenómeno crea una capa justo dentro del límite exterior de la heliosfera, la cual se la describe como una burbuja gigante de iones solares que rodea a nuestra estrella.

Según el equipo Voyager, la nave debe estar aún en el interior de una especie de burbuja que compone el Sistema Solar, ya que las líneas del campo magnético no han cambiado.

Según los científicos, estas líneas de campo magnético cambiarán una vez que la nave atraviese el límite de los confines del Sistema Solar.

"Aunque Voyager 1 aún está dentro del medio ambiente del Sol, ahora podemos probar lo que se siente en el exterior, porque las partículas son comprimidas y reducidas en esta carretera magnética", dijo Edward Stone, científico del proyecto Voyager en el Instituto de Tecnología de California, Pasadena, según el informe de la NASA.

"Creemos que esta es la última etapa de nuestro viaje al espacio interestelar. Nuestra mejor estimación es que es probable que sea sólo unos pocos meses a un par de años de distancia. La nueva región no es lo que esperábamos, pero hemos llegado a esperar lo inesperado de Voyager", aclara Stone.

En 2004, Voyager 1 cruzó un nuevo nivel del Sistema Solar para explorar la capa externa de la heliosfera, llamada heliopausa. En esta región, la corriente de partículas cargadas procedentes del Sol, conocido como viento solar, se desaceleró bruscamente a velocidades supersónicas y llegó a ser turbulento.

"El entorno de Voyager 1 fue consistente durante aproximadamente cinco años y medio. La nave espacial detectó luego, que la velocidad hacia el exterior del viento solar se redujo a cero", informa la NASA. Conjuntamente en su informe explica que el campo magnético comenzó a aumentar.

Según los datos registrados por los instrumentos a bordo de la nave, el 28 de julio 2012, Voyager entró a esta nueva región en que se encuentra hoy, sin embargo, ésta desaparecía y fluía nuevamente en varias ocasiones hasta estabilizarse el 25 de agosto.

Desde entonces, el ambiente que rodea a Voyager se mantiene en las mismas características y según el investigador, Stamatios Krimigis, a cargo del instrumento de partículas de baja energía cargada, con sede en el laboratorio, Johns Hopkins, de física aplicada cree que ya están prácticamente en el espacio interestelar, pero advierte que "sólo el tiempo dirá si nuestras interpretaciones acerca de esta frontera son correctas".

"Si tuviéramos que juzgar solo por los datos de partículas, yo habría pensado que estábamos fuera de la heliosfera", dijo Krimigis, y agregó que "hay que mirar lo que todos los instrumentos nos están diciendo", según reporta la NASA.

Ahora, Voyager se encuentra en una región con un campo magnético cada vez más fuerte, revelado como unas 10 veces más intenso y sin cambiar sus líneas de dirección magnética.

Para Leonard Burlaga, miembro del equipo de Voyager, del Centro de Vuelo Espacial Goddard en Greenbelt, aún no hay una indicación de que están en el espacio interestelar.

"Los datos del campo magnético resultarán ser la clave para identificar cuándo cruzó el choque de terminación. Y esperamos que estos datos nos dirán cuándo alcanzará por primera vez el espacio interestelar", señala Burlaga.

La NASA envió al espacio dos naves gemelas, Voyager 1 y Voyager 2, con 16 días de diferencia en 1977. Una de ellas visitó Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

Los astrónomos de la NASA informan que la nave Voyager 2 se encuentra a unos 15.000 millones de kilómetros y los cambios que está sufriendo en su pasó tras su compañera, son los mismos pero más graduales.