El presidente de Francia y candidato a la reelección, Nicolas Sarkozy, fue recibido este jueves con pitidos y abucheos en su visita a la localidad vascofrancesa de Bayona, donde tenía previsto reunirse con cargos locales.


El presidente francés llegó a Bayona a primera hora de la tarde procedente de una explotación agrícola de Itxasou, también en el País Vasco francés, donde entre otras cosas declaró que, pese a sus dificultades, "el acercamiento de los presos es deseable", al referirse a la reivindicación de los etarras encarcelados de estar cerca de sus lugares de origen.

En cuanto descendió del coche oficial en su segundo desplazamiento a la zona se pudieron oír gritos y abucheos por parte de decenas de opositores y militantes de la izquierda abertzale, que hicieron que se dirigiera directamente a un bar a la espera de que se calmara la situación.

Las fuerzas del orden se han visto obligadas a intervenir en las cercanías de ese local, situado en el centro de Bayona, y según indicó el diario local Sud Ouest, Sarkozy achacó este episodio a "la violencia de una minoría", entre la que incluyó a militantes del Partido Socialista (PS). Su presencia fue considerada "anormal" por el presidente.

Presos etarras

Poco después, Sarkozy ya pudo hablar ante los medios y se mostró dispuesto a negociar el acercamiento de presos terroristas a sus lugares de origen. "Podemos discutir cualquier avance, pero con dos condiciones, que el conjunto de electos lo pida y que se haga sin violencia y sin intolerancia", indicó Sarkozy.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha pedido a su rival en las próximas elecciones, el socialista François Hollande, que condene los "actos violentos" de un grupo de "gamberros", formado por "militantes socialistas que se asocian con gente de ETA", que le ha abucheado en el País Vasco francés y le ha obligado a refugiarse en un bar de la ciudad de Bayona.

"Si en este país militantes socialistas se asocian a gente de (la banda terrorista) ETA, es que las cosas no funcionan. Todos han de condenarlo", ha dicho Sarkozy a su llegada a la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que este jueves y viernes se celebra en Bruselas y a la que se ha incorporado con cerca de dos horas de retraso precisamente por esos incidentes.

El presidente galo ha dicho que no era partidario de abordar cuestiones internas en el marco del Consejo europeo, pero ha querido censurar las "manifestaciones violentas" de quienes le han increpado en Bayona. Un comportamiento que ha tachado de "intolerable" en un país democrático y para el que ha exigido al candidato socialista a las presidenciales francesas que condene con contundencia.