Si realmente se avecina una Edad Media analfabeta, al menos tendremos nuestras pilas de libros de tapa dura para consolarnos.
Un ensayo reciente publicado en The Atlantic nos confirma lo que la mayoría ya habíamos intuido: la lectura ha muerto y no va a volver. En «The Age of Reading Is Over» (La era de la lectura ha terminado), descubrimos que no solo hay menos gente que lee prosa extensa por placer, sino que pronto perderán para siempre la capacidad de hacerlo. El scrolling, la cueva digital, ha atrapado a las mentes jóvenes y está atrofiando prematuramente su capacidad de atención, de modo que más adelante no serán capaces de leer una novela.
«La lectura ha llegado a parecer algo superfluo incluso para algunos de los miembros mejor formados de la sociedad». Margaret Rennix, subdirectora de apoyo a las humanidades y las ciencias sociales de Harvard, me contó que había hablado con un estudiante que tenía dificultades para leer un libro escrito en inglés antiguo. El culpable: la novela de Anthony Burgess de 1962, La Naranja Mecánica. (El estudiante utilizó ChatGPT para «traducir» el libro a un lenguaje más sencillo).»La alfabetización masiva se está convirtiendo en analfabetismo masivo, a gran velocidad. A esta catástrofe contribuye una cultura «elitista» que ha descartado la literatura clásica occidental — el «canon», como solíamos llamarlo — por considerarla irremediablemente anticuada, obra de patriarcas blancos fallecidos, que ya no resulta «relevante» para el «público moderno de hoy».















Comentario: Un buen resumen de la situación actual en este campo. Con el tiempo, quizá lleguen a ponerse al nivel de Rupert Sheldrake.