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mar, 20 feb 2018
El Mundo para la Gente que Piensa

La Ciencia del Espíritu
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Brain

Efecto Horn: así actúan nuestros prejuicios negativos

Los seres humanos somos imperfectos. A causa de la herencia biológica de nuestros antepasados más primitivos, las personas concebimos una imagen o primera impresión de los demás en cuestión de segundos. Este fenómeno se atribuye a la rapidez y agilidad que tiene el cerebro de decidir y actuar según convenga. Bien, el efecto Horn es algo parecido: resulta ser una tendencia a formarnos una opinión negativa de alguien a partir tan solo de una observación simple y poco minuciosa.
efecto horn
Los prejuicios como punto de partida

Antes de entrar de lleno en la definición técnica de lo que supone el efecto Horn, tenemos que entender algo fundamental sobre el comportamiento humano. Somos seres sociales, necesitamos de aceptación por parte de los demás y causar buena impresión. No podemos evitarlo, queremos formar parte siempre de una identidad, de un grupo. Como práctica habitual, del mismo modo en el que damos una imagen u otra de manera intencionada, también opinamos sobre los demás. Prejuzgamos constantemente, y lo hacemos de forma pesimista y muchas otras de forma optimista. Veamos a continuación en qué se traduce lo dicho hasta ahora.

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Brain

La corteza orbitofrontal, el asiento de nuestra conducta social

La corteza orbitofrontal es una de las áreas cerebrales más interesantes. Se relaciona con nuestra personalidad, nuestras emociones y ante todo con la conducta social. Si bien es cierto que aún nos quedan muchas incógnitas por resolver sobre esta región, lo que se sabe hasta el momento resulta sin duda muy revelador y explicaría muchas cosas sobre el comportamiento humano.
cerebro
Estamos seguros de que gran parte de nuestros lectores conocen el curioso caso de Phineas Gage. Este operario de los ferrocarriles sufrió en 1848 un violento accidente con curiosos resultados. Tras una explosión, una barra de hierro quedó hendida en su cráneo. Esa incisión atravesó precisamente la corteza orbitofrontal, y aunque Gage no perdió la consciencia en ningún momento y su historia fue descrita como un milagro médico, cabe decir que este joven operario no volvió a ser el mismo.

Butterfly

¿Cómo tratar con personas tóxicas?

personas tóxicas
Cuando una persona mantiene actitudes que podríamos calificar como tóxicas y no podemos hacer mucho para ayudarle a cambiar, lo más conveniente es marcar distancia. Así protegemos nuestro equilibrio emocional. Sin embargo, no siempre es posible poner espacio físico de por medio. Hay veces que no nos queda más remedio que seguir lidiando con esa persona. En esos casos, es imprescindible que aprendamos a poner límites a la gente tóxica, por el bien de nuestra salud mental.

¿Cómo defenderse de una persona tóxica?

1. Traza un plan y visualízalo mentalmente

Cuando percibimos que tenemos el control, el nivel de tensión o estrés que pueden generar las situaciones a las que nos exponemos es más bajo, así como el malestar que estas generan. En otras palabras: cuando sentimos que tenemos el control, las personas y las circunstancias nos estresan menos.

Comentario: Asimismo lo invitamos a leer:



Butterfly

Buscar la felicidad te hace infeliz, mejor busca la verdad

Con Jordan Peterson, Nietzsche, Jung y Dostoyevski, exploramos esta idea de que, más allá de la obligación sociocultural de ser felices, yace la responsabilidad de buscar la verdad, que es lo que da sentido a la existencia.

camino sentido vida
© Desconocido
Las penas, el sufrimiento y la soledad son los grandes constructores de carácter. El ser humano nunca es realmente grande hasta que su corazón se rompe. - Manly P. Hall
Es un dicho budista que buscar la felicidad es la causa de la infelicidad. Para los budistas el andar por el mundo deseando, persiguiendo sensaciones de placer o incluso aferrándonos a aquellas cosas que creemos nos hacen felices -como una pareja, dinero, éxito, etc.- asegura que sufriremos, porque todas estas cosas son impermanentes y, al cambiar, harán que lo que hoy nos hace feliz y da placer mañana nos produzca dolor. Nuestra felicidad hoy es la semilla de nuestro sufrimiento mañana.

Pensadores existencialistas, por otro lado, nos dirían que la vida es trágica. La condición del hombre en el mundo -la muerte, la enfermedad, la soledad y demás- nos colocan en una situación de estar arrojados, de alguna manera caídos (sin necesariamente recurrir a la connotación religiosa). No es de asombrarnos que el hombre sufra, se encuentra en condiciones sumamente precarias en el mundo, aunque, al menos, es libre (especialmente en la medida en la que se hace responsable de sí mismo).

A esto hay que sumarle la presión moderna por ser feliz, por ser productivo y exitoso, como un imperativo categórico social que está evidentemente ligado al paradigma económico de crecimiento permanente. Uno debe de hacer algo -que muchas veces requiere consumir- para lograr sacudirse y alcanzar la felicidad que el cine, la publicidad y en general la sociedad nos dice es nuestro derecho básico (pero que parece nuestra obligación, si es que queremos ser aceptados).

Si esta es la situación en la que se encuentra el hombre, ¿qué hacer para no sumirse en la más profunda desesperanza o en el nihilismo? Para el budismo, existe un camino para trascender el sufrimiento que tiene que ver con el entrenamiento de la mente, con el desapego y con alcanzar una sabiduría contemplativa que es capaz de liberarse de todo lo condicionado -extinguiendo el deseo que hace que dé vueltas la rueda del samsara. Ya que la ignorancia es la raíz del sufrimiento, es la sabiduría lo que libera. No ahondaremos en esto en esta ocasión. ya lo hemos hecho en otros artículos (como este o este). Quizás más cercana a la mentalidad occidental es la asunción heroica de la vida trágica, algo que pensadores como Nietzsche o Dostoyevski han defendido -y que, como veremos, no difiere en fondo sino en método-, pero que tenemos en el Dr. Jordan Peterson una versión actualizada, que sintetiza y extrae las ideas relevantes de estos autores para una sociedad cada vez menos letrada. La vida es trágica, ser feliz es algo así como una utopía (especialmente si se porfía en serlo), pero la vida tiene sentido.

Comentario: Recomendamos leer también: Y para conocer el trabajo de Jordan Peterson, puede leer los siguientes artículos:


Heart

Cómo la bondad puede transformar el tratamiento del cáncer

Traducción tomada del blog Psyciencia.

Es posible que el cáncer no ponga fin a la vida, pero generalmente cambia la vida. Un diagnóstico de cáncer instantáneamente cambia la vida de los pacientes y las familias. El cuidado del cáncer es un servicio de "intenso" y el equipo de atención no solo debe tratar eficazmente la enfermedad sino también abordar las emociones difíciles de los pacientes.

paciente hospital
© Desconocido
Si bien el diagnóstico preciso y el tratamiento efectivo son primordiales, los simples actos de bondad pueden ser un potente antídoto contra el malestar emocional y pueden mejorar los resultados para quienes experimentan el aterrador viaje llamado cáncer. Un creciente cuerpo de evidencia revisado en la Universidad de Stanford muestra que la atención médica amable puede conducir a una cicatrización más rápida de heridas, reducción del dolor, la ansiedad y la presión arterial, y estancias hospitalarias más cortas.

He estudiado durante mucho tiempo cómo mejorar el servicio en el cuidado de la salud. Mi trabajo actual se enfoca en la atención del cáncer e incluye investigación de campo en 10 centros innovadores de cáncer de EE. UU. Y entrevistas con aproximadamente 400 pacientes con cáncer, familiares, médicos oncólogos y el personal. El cuidado del cáncer es más que ciencia, lo que ha dado importantes avances en el tratamiento. Pero también se necesita mucho tacto e interés para complementar la alta tecnología. En una investigación reciente, los coautores y yo exploramos cómo seis tipos de bondad pueden mejorar la atención del cáncer.

¿De verdad necesitamos recordar a los cuidadores sobre la importancia de la bondad en el servicio a pacientes con enfermedades graves? Lamentablemente, sí, ya que los factores estresantes de la medicina moderna a menudo interfieren con las buenas intenciones. Echemos un vistazo rápido a los seis tipos.

Comentario: Parecería increíble que se tenga que hacer un gran esfuerzo para aplicar estos seis tipos de bondades en la atención médica, pero la realidad es que la medicina se ha distanciado bastante de la amabilidad y de un trato humano hacia los pacientes. Más allá de lo que uno pueda hacer en términos de salud para tratar o prevenir las enfermedades como el cáncer, la atención médica humana es fundamental para que las personas puedan sanar mucho mejor y, tal vez, más rápido.

Recomendamos leer: Dr. Bernie Siegel: el amor como guía hacia la salud


Rose

Interocepción - El arte de habitar nuestro cuerpo

Algunos lo han catalogado como nuestro "sexto sentido", y no andan desacertados. Es tan importante poder escuchar y sentir lo que ocurre a nuestro alrededor como lo que pasa en nuestro interior. Escuchar y atender las señales que nos envía el cuerpo no solo nos ayuda a vivir mejor sino que también nos da la voz de alarma cuando algo va mal.

meditación
© Desconocido
¿Qué es la interocepción?

Interocepción significa, literalmente, "percepción interna" del cuerpo. Es la capacidad para conectarnos con las diferentes sensaciones internas, para "escuchar" nuestro cuerpo. En práctica, implica ser conscientes de las sensaciones que se generan en los músculos, la piel, los órganos y los huesos y darles un sentido. Se trata de una capacidad muy importante para nuestro bienestar, tanto físico como psicológico.

Comentario: La interocepción es uno de los factores fundamentales para un desarrollo sano, según se propone en el libro Curar el trauma del desarrollo: El método Relacional Neuroafectivo (NARM) para restablecer la conexión. Básicamente, los autores sugieren que cuando las necesidades básicas de conexión no son satisfechas de manera adecuada durante los primeros meses de vida, tendemos a "desconectarnos" de nuestro cuerpo como defensa, ya que así logramos "deshacernos de esas necesidades", aunque realmente siguen ahí. Esto puede llevar a que como adultos no seamos muy conscientes de lo que sentimos en nuestro cuerpo y esto, sin duda, puede llevar a todo tipo de problemas tanto físicos como psicológicos, los cuales son explorados en el excelente libro mencionado. Ir retomando gradualmente la consciencia de nuestro cuerpo y de cómo nos sentimos en el mismo, sin que la experiencia sea sobrecogedora y aprendiendo a tolerar y regular la misma, sin duda es algo que puede ayudarnos en diferentes aspectos.

Los invitamos a conocer el programa de respiración, meditación y rejuvenecimiento Éiriú Eolas:


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Hearts

Triptófano, el aminoácido del bienestar y el estado de ánimo

El triptófano es el ingrediente clave para la producción de serotonina. Este aminoácido esencial es uno de los favoritos de nuestro cerebro por su efecto relajante, por mediar como agente beneficioso en nuestras épocas de insomnio e incluso en los trastornos de ansiedad. Este precursor de la serotonina es una pieza indispensable para nuestro estado de ánimo y nuestro bienestar.
flora intestinal
La literatura científica es muy clara a la vez que concluyente: el triptófano nos ofrece calidad de vida. Así, no faltan los estudios que nos indican de forma reiterada que consumir alimentos ricos en triptófano o complementos dietéticos, contribuye a mejorar los estados depresivos, a regular nuestro estrés, a optimizar el proceso de envejecimiento e incluso a reducir las conductas agresivas. Es algo fascinante, no hay duda.

Comentario: Si bien en el artículo se menciona el yogur como una buena fuente de triptófano, le recordamos al lector que los productos derivados de la leche no siempre son la mejor opción. Vea el siguiente artículo al respecto: 30 razones por las cuales la leche de vaca equivale al veneno para ratas

Asimismo recomendamos los siguientes artículos:



Butterfly

Si amas más los zapatos que el camino, no vale la pena caminar (video)

Amar el camino
En algún punto del camino de nuestra vida podemos perder por completo la perspectiva llegando a pensar que las cosas son el fin en sí mismo. Bombardeados por una publicidad cada vez más intrusiva que se ha convertido en el altavoz de un sistema que ha apostado por el consumismo desenfrenado, es fácil pensar que los zapatos son más importantes que el camino.

1. Caes en el bucle infinito de las necesidades insatisfechas.

Si no eres feliz con lo que tienes, tampoco lo serás con lo que te falta porque siempre querrás más. El terrible mecanismo de nuestra sociedad es que se ha dedicado a fabricar consumidores, como explicó el gran economista Thorstein Veblen: "Si puedes fabricar deseos, haz que obtener cosas que están a tu alcance sea la esencia de la vida. De esta forma, ellos van a quedar atrapados convirtiéndose en consumidores". Cuando buscamos la felicidad en las cosas, esta se vuelve escurridiza porque caemos en la trampa de las nuevas necesidades y deseos continuamente insatisfechos.

Comentario: Con respecto a esa búsqueda de la supuesta felicidad, recomendamos leer el siguiente artículo sobre el psicólogo Jordan Peterson, donde nos recuerda que la vida no se trata de ser felices, sino de tener un objetivo claro en nuestra vida: Jordan Peterson: "La búsqueda de la felicidad es una meta sin sentido. Necesitas un OBJETIVO"


Brain

Psicobióticos: ¿Cómo las bacterias de los alimentos mejoran tu salud mental?

¿Imaginas que te sientes deprimido, estresado o ansioso y, en vez de recetarte psicofármacos, el psiquiatra te recomienda una dosis abundante de chucrut, kimchi o yogur? No es una fantasía ni un delirio, los psicobióticos se están convirtiendo en la nueva promesa en el campo de las Neurociencias y son tan prometedores como en la década de 1960 lo fueron los fármacos sintetizados en el laboratorio. Y la clave se encuentra en el sistema nervioso entérico, nuestro segundo cerebro.
psicobióticos
¿Qué son los psicobióticos?

Los alimentos y bebidas fermentados, ricos en probióticos, tienen una larga historia, no se trata de un descubrimiento moderno. De hecho, sus orígenes se pierden en los anales del tiempo pues se conoce que los hombres del Neolítico fermentaban de manera intencional frutas, arroz y bebidas con miel. Se cree que el kéfir fue una invención de los pastores de las montañas del norte del Cáucaso, que data del 8000 a.C., quienes descubrieron que la leche fermentada se podía almacenar mejor. Asimismo, se cree que el chucrut fue idea de los mongoles, hace 2.000 años en China, y más tarde se introdujo en Europa.

Comentario: Recuerde que muchos padecimientos se pueden curar si su alimentación es la adecuada. El psicólogo Jordan Peterson y su hija padecían de depresión severa y desde que cambiaron la forma de alimentarse todo mejoró, mire el siguiente video donde habla sobre esto y otro temas:

[puede activar los subtítulos en español]

Asimismo lo invitamos a leer:



Bulb

El poder de los pensamientos sobre tus conductas

Todo pensamiento provoca un sentimiento y una actitud que mueve nuestras conductas, su influencia construye caminos. ¿Lo habías pensado?

pensar
© Desconocido
Las palabras son esos sonidos con los que construimos nuestros pensamientos. Los verbos son esas palabras o sonidos con las que expresamos nuestras acciones. Fíjate qué importante. En las conferencias y talleres en los que comparto mi visión sobre la todopoderosa comunicación, me suelo referir a tres verbos muy concretos: pensar, sentir y hacer, y a la capacidad de esos tres verbos para albergar todas las acciones humanas e influir en ellas. En todas.

Las acciones de esos tres verbos están íntimamente relacionadas y se repercuten mútuamente. Quiere decir que nuestros pensamientos influyen directamente en nuestros sentimientos y éstos condicionan nuestras acciones, o sea, nuestras conductas.

Dicho de otra forma, pensar es la creencia o pensamiento que genera la actitud o predisposición con la que afrontamos las cosas; sentir es la emoción agradable o desagradable que impulsa en nosotros unas conductas u otras; y hacer es la conducta que elegimos.

Comentario: Un ejercicio simple como éste puede ayudar a ir tomando conciencia de la relación entre lo que sentimos, pensamos y hacemos, lo cual sería el primer paso para empezar a modificar esos aspectos de nosotros mismos que no nos benefician a nosotros ni a los demás.

Recomendamos leer acerca de otras herramientas similares en los siguientes artículos: