Traducido por el equipo de SOTT.net
Thomas A. Monheim
© Anna Moneymaker/Getty Images
Thomas A. Monheim, candidato a Inspector General de la Comunidad de Inteligencia habla en una audiencia con el Comité Selecto sobre Inteligencia del Senado en el Capitolio el 20 de julio de 2021, en Washington, DC.
En agosto, poco después de que el informante de ovnis del gobierno estadounidense David Grusch declarara ante el Congreso sobre naves espaciales estrelladas y alienígenas "biológicos", muchos observadores se preguntaron cuánta credibilidad dar a su testimonio. Después de todo, Grusch es sólo un individuo. Los otros dos individuos que testificaron ante el Congreso eran antiguos pilotos de la Marina que dijeron no tener pruebas de un programa gubernamental para recuperar y aplicar ingeniería inversa a naves espaciales de origen exótico y aparentemente no humano.

Pero al menos otros 30 informantes que trabajan para el gobierno federal o para contratistas del gobierno han prestado testimonio, o han hecho una "revelación protegida", a la Oficina del Inspector General de la Comunidad de Inteligencia (IGCI), al Inspector General del Departamento de Defensa (IGDD) o al Congreso en los últimos meses, según múltiples fuentes entrevistadas por Public.

Cuando se le dijo que se habían presentado denunciantes para compartir con el Congreso información similar a la compartida por Grusch, Mick West, destacado escéptico ovni, dijo: "Sería muy interesante. Ya sabes, más gente diciendo lo mismo de forma independiente hace que sea más probable que sea verdad".

Y sin embargo, el Inspector General de la Comunidad de Inteligencia, Thomas A. Monheim, pareció negar el 15 de septiembre, en una carta al Congreso, que su oficina estuviera investigando estas afirmaciones. Monheim dijo que su oficina "no ha llevado a cabo ninguna auditoría, inspección, evaluación o revisión de los supuestos programas FANI dentro de la autoridad de responsabilidad del Director de Inteligencia Nacional que permitiera... una respuesta completa".

Pero la forma en que Monheim redactó su respuesta sugiere que se dio a sí mismo cierto margen de maniobra. Matthew Pines, analista civil de inteligencia, señaló la semana pasada que "la taxonomía oficial de las actividades del IGCI incluye: auditorías, investigaciones, inspecciones y revisiones". ¿Resulta curioso que no se desmienta una 'investigación'?... La División de Investigaciones está estructuralmente separada de las Divisiones de Auditoría e Inspecciones y Evaluación".

El hecho de que decenas de denunciantes se hayan presentado no es prueba de vida extraterrestre ni de una conspiración gubernamental para encubrir un programa de recuperación o de ingeniería inversa. Y es posible que no todos los denunciantes informen de la existencia de FANI. Es posible que algunos simplemente denuncien comportamientos ilegales o poco éticos relacionados con los programas FANI.

Pero las fuentes, que pidieron permanecer en el anonimato y están en condiciones de saberlo, dijeron a Public que, además de los denunciantes de irregularidades, entre 30 y 50 empleados del gobierno o contratistas han acudido a la Oficina de Resolución de Todas las Anomalías (AARO) del Departamento de Defensa para ofrecer su testimonio sobre FANI.

"Algunos testigos/denunciantes se dirigen directamente a la AARO, otros al IGDD, otros al IGCI y otros al Congreso", declaró Nick Pope, experto en FANI que trabajó en este asunto para el Ministerio de Defensa del Reino Unido.

Muchos han especulado sobre la posibilidad de que Grusch y otros denunciantes o testigos FANI formen parte de una campaña de desinformación del gobierno estadounidense.

Un antiguo oficial de inteligencia de la Fuerza Aérea estadounidenses que trabajó en la base aérea de Kirtland en los años ochenta y hasta la primera década de este siglo admitió ante el periodista británico Mark Pilkington y otros que difundió desinformación OVNI con el objetivo de engañar a investigadores civiles de ovnis para encubrir tanto los programas militares estadounidenses como los de tecnología no humana.

Sin embargo, los expertos entrevistados por Public afirman que es poco probable que la gente que lleve a cabo una campaña de desinformación lo haga a través de la Oficina del Inspector General, ya que hacerlo pone en peligro a las personas.

"Teniendo en cuenta el contexto más amplio, que incluye las acusaciones de Grusch, informes anteriores de Public y la extraordinaria legislación que se está tramitando en el Congreso", dijo Marik von Rennenkampff, exmiembro del Pentágono bajo la administración Obama, "me resulta difícil creer que tantas personas se expongan a un riesgo legal significativo mintiendo deliberadamente a los inspectores generales".

Prestar falso testimonio a sabiendas ante el IGCI se castiga con multas de hasta 10.000 dólares, penas de prisión de hasta cinco años, o ambas cosas. Si es declarado culpable de mentir al Congreso, Grusch podría ser condenado a cinco años de prisión.

Al mismo tiempo, la historia de las pasadas campañas de desinformación del gobierno en general, y en lo que se refiere específicamente a los FANI, implica la mezcla de información precisa e información inexacta, lo que hace difícil o imposible sentirse seguro a la hora de comprender el significado de elementos fundamentales del fenómeno.

Esa realidad y la necesidad de evitar que los funcionarios gubernamentales engañen deliberadamente a los periodistas, a los responsables políticos y al público hacen que sea esencial una mayor transparencia y divulgación, coinciden tanto los escépticos como los creyentes en los ovnis.

"O bien docenas de funcionarios altamente cualificados están presos de un delirio extraño y duradero, o son partícipes deliberados de un engaño psicológico a gran escala y de larga duración", dijo Pines, "o están transmitiendo información objetiva sobre programas encubiertos extraordinarios".

Según West, "puedo entender que la gente piense que la ufología es frívola y un despilfarro de dinero público, y que no deberíamos investigarla. Pero no piensan que no deberíamos divulgar la información secreta sobre naves extraterrestres estrelladas, ya sabes, algo que todo el mundo quiere ver".

Afirmaciones extraordinarias

Los testimonios han incluido informes de primera y segunda mano sobre programas de recuperación de accidentes y de ingeniería inversa por los gobiernos estadounidense, ruso y chino; el ensayo de materiales obtenidos de naves recuperadas; operaciones gubernamentales de desinformación activas y en curso; acciones militares cinéticas con FANI; contacto y colaboración con inteligencia no humana; y la exitosa ingeniería inversa de una nave de forma triangular y propulsión no convencional.


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