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Congreso de EEUU
Un informe del Congreso de EE. UU. indica que a pesar de las sanciones impuestas unilateralmente sobre los bancos iraníes, el gobierno de EE. UU. todavía permite a subsidiarias de compañías estadounidenses hacer negocios con Teherán.

El informe, preparado por el analista del Servicio de Investigación del Congreso, Kenneth Katzman, indica que las subsidiarias de las compañías estadounidenses hasta ahora han vendido equipos de refinería a Irán. También han ayudado a Teherán a exportar amoníaco.

"La prohibición del comercio de EE. UU. no prohibiría a las filiales de empresas estadounidenses de tratar con Irán, siempre y cuando la filial no tenga ninguna relación operativa con la sociedad dominante", añadió el informe titulado "Sanciones sobre Irán".

"Para los efectos legales y políticos, las filiales extranjeras se consideran personas extranjeras, no personas estadounidenses, y están sujetas a las leyes del país en las que las subsidiarias están incorporadas", dijo el analista.

Katzman señaló que las sanciones unilaterales e internacionales impuestas sobre Irán por la ONU, EE. UU. y sus aliados europeos, no han sido capaces hasta el momento de detener o incluso obstaculizar considerablemente el programa nuclear de Irán.

El informe del Congreso indicó que Irán también ha logrado eludir las sanciones occidentales que tienen la intención de bloquear las exportaciones de combustible a Irán.

"Hay una opinión general de que las sanciones de la ONU y EE. UU. hasta la fecha no han cumplido su objetivo estratégico, de causar un cambio demostrable en el compromiso de Irán con su programa (de energía) nuclear", indica el informe.

Katzman además expresó que hay serias dudas acerca de la autenticidad de las afirmaciones del presidente Barack Obama de que las sanciones han desacelerado el programa de energía nuclear de Irán mientras el país ha sido capaz de enriquecer uranio al nivel del 20%.

El 31 de diciembre 2011, Washington impuso nuevas sanciones con el objetivo de penalizar a otros países por importar petróleo iraní o hacer negocios con el Banco Central de Irán.

Estados Unidos, Israel y algunos de sus aliados acusan a Irán de buscar objetivos militares en su programa de energía nuclear, con Washington y Tel Aviv utilizando este pretexto para amenazar a Irán con una opción militar.

Irán rechaza tales acusaciones, argumentando que como signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear y miembro de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), tiene el derecho de utilizar tecnologóa nuclear con fines pacíficos.