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Interior de la Biblioteca de Duke Humphrey, la más antigua sala de lectura de la biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford.
Científicos afirman haber descubierto el ejemplo más antiguo de uno de los más importantes avances conceptuales de la aritmética en un antiguo texto indio conocido como el manuscrito de Bakhshali. Este manuscrito en concreto se encontraba en una de las Bibliotecas Bodleianas de la Universidad de Oxford desde comienzos del siglo XX.

¿Descubierto el más antiguo símbolo del cero?

Como informa el Guardian, la datación por radiocarbono reveló un texto fragmentario grabado sobre setenta tablillas de corteza de abedul, un texto que contiene cientos de ceros que se remontan hasta una época tan antigua como los siglos III o IV. Esto lo convierte en origen de los más antiguos símbolos del cero conocidos del mundo, un concepto que aún utilizamos en el mundo moderno y que sería unos cinco siglos más antiguo de lo que los expertos creían hasta ahora. Marcus du Sautoy, profesor de matemáticas en la Universidad de Oxford, comentaba para el Guardian: "Hoy en día damos por sentado que el concepto de cero se utiliza en todo el mundo, y todo nuestro mundo digital está basado en 'nada o algo'. Pero hubo un momento en el que no existía este número. "


Durante las recientes investigaciones, tres muestras fueron extraídas del manuscrito de Bakhshali y examinadas en la Unidad de Acelerador de Radiocarbono de Oxford. Los resultados revelaron que las tres muestras provienen de tres siglos diferentes, una del 224-383 d. C., otra del 680-779 d. C. y otra del 885-993 d. C., despertando entre los expertos curiosidad acerca de cómo el manuscrito acabó convirtiéndose en un único documento.

Según Richard Ovenden, Director de la Biblioteca Bodleiana, los resultados del estudio muestran claramente cómo las contribuciones de los expertos del sur de Asia han sido tradicionalmente ignoradas en el mundo occidental: "Los sorprendentes resultados de la investigación dan testimonio de la rica y antigua tradición científica del subcontinente ", apuntaba Ovenden en declaraciones recogidas por el Guardian.
© Bibliotecas Bodleianas/ Universidad de Oxford
La datación mediante carbono-14 ha revelado que el manuscrito de Bakhshali es siglos más antiguo de lo que creían los expertos
El manuscrito de Bakhshali

El manuscrito fue descubierto en 1881 por un campesino de la aldea de Bakhshali, cercana a Peshawar, en lo que hoy es Pakistán. El manuscrito que ha llegado hasta nosotros está incompleto, y consta de 70 hojas de corteza de abedul. El orden previsto originalmente para las setenta hojas es indeterminado. En 1902, el manuscrito de Bakhshali fue transferido a la Biblioteca Bodleiana de Oxford, donde aún se conserva, pero los expertos sugieren que es demasiado frágil para ser examinado por los investigadores.

En el frágil documento, el cero no parece ser un número individual, sino más bien un marcador de posición en un sistema de numeración, igual que el "0" en "101" indica que no hay decenas. Cuenta con un problema en que la respuesta es cero, pero aquí la respuesta se deja en blanco.
© Bibliotecas Bodleianas / Universidad de Oxford
El manuscrito de Bakhshali está formado por numerosas hojas de corteza de abedul con una antigüedad de casi 500 años.
La importancia histórica del cero

Muchas antiguas culturas se individualizaron gracias a símbolos similares de marcador de posición a lo largo de la historia. Los números del antiguo Egipto utilizaban la base 10. Empleaban jeroglíficos para las cifras y no eran posicionales. Hacia el 1770 a. C., los egipcios ya tenían un símbolo para el cero en sus textos de contabilidad. A mediados del segundo milenio a. C., los matemáticos babilónicos hacían uso de un avanzado sistema de numeración posicional sexagesimal. La ausencia de un valor posicional (o cero) era indicada por un espacio entre los números sexagesimales.

Hacia el 300 a. C., un símbolo de puntuación (dos cuñas inclinadas) fue propuesto como marcador de posición alternativo en el mismo sistema babilónico. En una tablilla desenterrada en Kish (que data de alrededor del 700 a. C.), el escriba Bêl-bân-aplu escribía sus ceros con tres anzuelos en lugar de con dos cuñas inclinadas. Sin embargo, el marcador babilónico no era un verdadero cero, ya que no era utilizado en solitario ni tampoco al final de un número. Así, números como el 2 y el 120 (2 × 60), 3 y 180 (3 × 60), y 4 y 240 (4 × 60), tenían el mismo aspecto porque los números más grandes carecían de un marcador de posición sexagesimal final. Solo el contexto podía diferenciarlos.

Finalmente, fue el símbolo del punto en la escritura de Bakhshali el que evolucionó hasta la versión circular con un centro vacío propia del símbolo que utilizamos hoy en día. Aquel símbolo también es considerado el progenitor del número cero que encontramos por primera vez en un texto titulado Brahmasphutasiddhanta, escrito por el astrónomo y matemático indio Brahmagupta en el 628 d. C. "Este hecho se convierte en el nacimiento del concepto de cero por derecho propio, y es una revolución total que surge en la India", comentaba Du Sautoy en el Guardian, añadiendo a continuación que "Este concepto nace en una cultura que es muy proclive a concebir el vacío, a concebir el infinito. Es fascinante reconocer que la cultura es importante a la hora de realizar grandes avances matemáticos".

El manuscrito estará expuesto públicamente el 4 de octubre como parte de una importante exposición titulada Illuminating India: 5000 Years of Science and Innovation, ("Iluminando la India: 5.000 años de Ciencia e Innovación") y que tendrá lugar en el Museo de la Ciencia de Londres.