Científicos estudian un planeta de aproximadamente 880 años luz de distancia de la Tierra que está siendo bombardeado por la intensa emisión de rayos X de su estrella paterna recientemente formada.

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Estrella CoRoT-2a con un planeta en órbita a su alrededor. La separación entre ellos es de aproximadamente 3 por ciento de la distancia entre la Tierra y el Sol, causando algunos efectos exóticos que no se ve en nuestro sistema solar. (NASA)
Este fenómeno es una característica típica de las estrellas que son muy jóvenes. El planeta es conocido como CoRoT-2b, y su masa es aproximadamente 1000 veces de la Tierra. Está en una órbita estrecha a su muy activa estrella CoRoT-2a, y a una distancia que es aproximadamente 10 veces de la que hay entre la Tierra y la Luna.

En esta estrella la emisión de radiación de rayo X es 100000 veces más intensa que la energía de la radiación que nuestro Sol envía hacia la Tierra, y disipa en CoRoT-2b alrededor de 5 millones de toneladas de materia por segundo.

"Este planeta está siendo totalmente frito por su estrella," dijo, Sebastian Schroeter de la Universidad de Hamburgo, Alemania.

"Lo que puede ser mas extraño aún es que este planeta puede estar afectando el comportamiento de la estrella que lo destruye."

Parece ser que, debido a su cercana proximidad, el planeta puede activar los campos magnéticos de su Sol y así aumentarle su tasa de rotación. Este podría explicar el por qué de los 100 a 300 millones de años de edad, aún la estrella expone tal comportamiento juvenil.

"Si no fuera por el planeta, esta estrella podría haber dejado atrás la volatilidad de sus millones de años de juventud", dijo, Stefan Czesla , coautor, también de la Universidad de Hamburgo, en el comunicado.

El CoRoT-2b también tiene un aspecto excepcionalmente inflado, lo que podría estar relacionado con la andanada de rayos X que recibe de su sol.

"No estamos exactamente seguros de todos los efectos que este tipo de grandes tormentas de rayos X podría tener en un planeta, pero podría ser responsable de la hinchazón que vemos en CoRoT-2b," dijo, Schroeter.

"Estamos empezando a entender acerca de lo que ocurre con los exoplanetas en estos ambientes extremos".