La tradicional encuesta de la National Science Foundation reveló que los estadounidenses apoyan fervientemente la ciencia, pero lo hacen desde una flagrante ignorancia.
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Recientemente la National Science Foundation llevó a cabo una encuesta entre 2,200 estadounidenses para determinar qué tan familiarizada está la población de este país con nociones rudimentarias de ciencia. El ejercicio, realizado cada dos años, consistió en diez preguntas, cuyas respuestas determinaron, por ejemplo, que 90% considera que los científicos "ayudan a resolver retos fundamentales" y que "son personas dedicadas a trabajar por el bien de la humanidad". El mismo porcentaje advirtió interés en conocer los nuevos descubrimientos en el campo de la medicina y apoyar la experimentación científica, alegando que los beneficios son mucho mayores a los riesgos.

Indudablemente Estados Unidos es uno de los países que desde hace tiempo han apostado por la ciencia como motor de desarrollo, y su población parece estar en sintonía con esa filosofía. Por está razón, resulta aún más sorprendente que la misma encuesta haya revelado que uno de cada cuatro estadounidenses, es decir, 26% de ellos, ignora que la Tierra gira alrededor del Sol, mientras que menos de la mitad de la población está consciente de que (al menos según la ciencia tradicional), el ser humano evolucionó a partir de otras especies. Lo anterior resulta aún más increíble si consideramos que 60% afirmó haber visitado un museo de ciencia, historia natural, o tecnología, y que uno de cada tres está a favor de que se usen más fondos, los cuales proceden de sus impuestos, en la investigación científica.