Imagen
© NASA
La misión STS-133 concluirá con el servicio de la nave luego de casi 30 años de transportar a 246 astronautas en su historia
Luego de 39 vuelos, el transbordador Discovery realizó su último lanzamiento en la plataforma del Centro Espacial Kennedy en Florida a las 16:50 hora EST (15:50 tiempo de México).

La misión STS-133 concluirá con el servicio de la nave luego de casi 30 años de transportar a 246 astronautas en su historia, más que cualquier otro transbordador.

A media mañana culminó la carga de cientos de miles de litros de combustible en el Discovery, mientras los seis astronautas de la misión de transporte a la Estación Espacial Internacional (EEI) se preparaban para el despegue en los cuartos de la tripulación.

La agencia espacial estadounidense (NASA) informó que todas las condiciones técnicas y climáticas fueron favorables para el lanzamiento de la nave.

Después de siete aplazamientos, desde el 1 noviembre de 2010 por fallas eléctricas y grietas en los largueros del tanque de combustible externo, el vuelo número 39 del transbordador leva al primer robot humanoide al espacio Robonaut 2 o R-2, el módulo permanente multipropósito de investigaciones Leonardo y una plataforma externa que transportará equipo en la EEI.

"Despegamos ¡allá voy! un pequeño paso para un robot pero un gran paso para los de mi especie", publicó en su cuenta de Twitter @AstroRobonaut en la que contará su experiencia espacial. El comandante Steve Lindsey, el piloto Eric Boe y los especialistas Alvin Drew, Steve Bowen, Michael Barratt y Nicole Stott componen la tripulación de esta misión.

"Es estupendo estar aquí", dijo Lindsey al entrar en órbita, poco después de que se apagaran los tres motores principales que impulsan el vehículo y se separara el tanque de combustible externo.

Las tareas en 11 días

Mañana dedicarán el primer día en el espacio inspeccionando la cobertura térmica de la nave para asegurarse de que no ha sufrido ningún desperfecto durante el lanzamiento y se prepararán para el acoplamiento a la EEI.

Una vez que se encuentren con los miembros de la expedición 26 de la EEI, Bowen y Drew tienen programadas dos salidas extravehiculares para hacer trabajos de mantenimiento e instalar nuevos componentes. El primer paseo espacial, que durará unas seis horas, se producirá en el quinto día de misión y tendrá como objetivo instalar un cable de prolongación eléctrica del módulo Unity al Tranquility.

Además, trasladarán un módulo con una pieza de bombeo estropeada, de la placa de sujeción de carga en el sistema de base móvil a la plataforma de almacenamiento externa 2 e instalarán una cámara, que fotografiará las próximas misiones.

En la segunda salida, tendrán que reparar una abrazadera en la viga sobre la que se almacena el radiador del puerto 1, sustituir una placa de adaptador de carga del módulo Columbus e instalar un sistema de inclinación y giro en una cámara del sistema robótico canadiense Dextre, además de eliminar las cubiertas térmicas del Carrier 4.

La misión STS-133 será el viaje número 39 del Discovery, que desde que inició su aventura espacial en 1984 ha recorrido más de 230 millones de kilómetros, rodeado la Tierra 5.628 veces y en total ha estado en órbita 352 días, casi un año entero.

Con este viaje, la NASA comienza la operación de retirada de sus transbordadores a la que seguirá el Endeavour, cuyo último vuelo está previsto para el 19 de abril, y el Atlantis el 28 de junio.

Tras la retirada de los transbordadores, la NASA utilizará las naves rusas "Soyuz" y "Progreso" para abastecer la EEI y espera aliarse con el sector privado para que desarrolle la nave del futuro.

Eso permitirá a la agencia espacial estadounidense centrarse en sus próximos proyectos, enviar vuelos tripulados más allá de la órbita terrestre baja (OTB o LEO, por Low Earth Orbit, en inglés), posiblemente un asteroide para 2015 y Marte en 2030.

Como un guiño al público, la NASA convocó un concurso para que votaran las canciones con las que quiere que despierten a los astronautas, además lleva un pequeño transbordador realizado en piezas de LEGO para despertar el interés de los niños en la ciencia y la tecnología.