Traducido por el equipo de SOTT.net

Una especie de pájaro pequeño, el herrerillo común (Parus minor), utiliza el movimiento de las alas como gesto para transmitir el mensaje "después de ti", según una nueva investigación de la Universidad de Tokio.
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© Suzuki and Sugita, 2024/ Current BiologyUn herrerillo japonés llevando comida a su nido
Cuando una pareja llega a su nido con comida, espera fuera en una percha. Uno de ellos suele agitar las alas hacia el otro, aparentemente para indicarle que entre primero. Los investigadores afirman que este descubrimiento desafía la creencia anterior de que la comunicación gestual sólo es prominente en los seres humanos y los grandes simios, lo que supone un avance significativo en nuestra comprensión de la comunicación visual en las aves.

Un pulgar hacia arriba, decir adiós con la mano o señalar un libro en una estantería. Estos gestos y muchos más son parte integrante de nuestra forma de comunicarnos. Antes se creía que estos gestos eran exclusivos de los humanos, hasta que observaciones más detalladas de grandes simios, como chimpancés y bonobos, revelaron que ellos también mueven el cuerpo para comunicarse de forma no verbal. En años más recientes, estudios sobre otros animales, como cuervos y peces, han demostrado que ellos también utilizan algunos gestos sencillos para, por ejemplo, señalar objetos o mostrar algo de interés, lo que se denomina gesticulación deíctica. Sin embargo, los gestos simbólicos, como mostrar la mano abierta para señalar "después de ti", requieren habilidades cognitivas complejas, y no había pruebas concluyentes que apoyaran la existencia de tales capacidades en animales distintos de los humanos.


Por ello, los investigadores de la Universidad de Tokio se sorprendieron al encontrar pruebas claras del uso de gestos simbólicos por parte de un pequeño pájaro silvestre, el herrerillo japonés. "En nuestro último descubrimiento, revelamos que el herrerillo japonés utiliza gestos para comunicarse con su pareja", afirma el profesor asociado Toshitaka Suzuki, de la Universidad de Tokio. "Llevo más de 17 años dedicado al estudio de estas fascinantes aves. No sólo utilizan llamadas específicas para transmitir significados concretos, sino que también combinan distintas llamadas en frases utilizando reglas sintácticas. Estas diversas vocalizaciones me llevaron a iniciar esta investigación sobre su posible uso de gestos físicos."

En primavera, los herrerillos japoneses forman parejas de apareamiento y construyen su nido en el interior de una cavidad arbórea con una pequeña entrada. Suzuki y su coinvestigador, Norimasa Sugita, también de la Universidad de Tokio, observaron el comportamiento de 16 aves progenitoras (ocho parejas) que criaban en cajas nido. Cuando alimentan a sus polluelos, los pájaros entran en el nido de uno en uno. Los investigadores observaron que, al llevar la comida de vuelta al nido, los pájaros solían encontrar primero una percha cercana y luego uno agitaba las alas hacia el otro. Al analizar en detalle más de 320 visitas al nido, los investigadores vieron que el aleteo incitaba a la pareja a la que se aleteaba a entrar primero en la caja nido, mientras que la que aleteaba entraba en segundo lugar, determinando el orden de entrada en el nido y reflejando el gesto "después de ti" observado en la comunicación humana.

"Nos sorprendió comprobar que los resultados fueron mucho más claros de lo que esperábamos. Observamos que los herrerillos japoneses agitan las alas exclusivamente en presencia de su pareja, y al presenciar este comportamiento, la pareja casi siempre entraba primero en la caja nido", explica Suzuki. El gesto lo realizaban más a menudo las hembras, tras lo cual el macho solía entrar en la caja nido, independientemente de cuál hubiera llegado primero. Si la hembra no agitaba las alas, solía entrar en la caja nido antes que el macho.

Los investigadores creen que este comportamiento cumple los criterios para ser clasificado como gesto simbólico porque sólo se producía en presencia de la pareja, cesaba después de que ésta entrara en la caja nido y animaba a la pareja a entrar en la caja nido sin ningún contacto físico. También observaron que el aleteo "después de ti" se dirigía a la pareja y no a la caja nido, lo que significa que no se utilizaba como gesto deíctico para indicar la posición de algo de interés.

"Existe la hipótesis de que caminar sobre dos extremidades permitió a los humanos mantener una postura erguida, liberando sus manos para una mayor movilidad, lo que a su vez contribuyó a la evolución de los gestos. Del mismo modo, cuando las aves se posan en las ramas, sus alas quedan libres, lo que creemos que puede facilitar el desarrollo de la comunicación gestual", explica Suzuki. "Seguiremos descifrando de qué hablan las aves a través de gestos, vocalizaciones y sus combinaciones. Este empeño no sólo nos permite descubrir el rico mundo de los lenguajes animales, sino que también sirve como clave crucial para desentrañar los orígenes y la evolución de nuestro propio lenguaje."

Referencia: Toshitaka N. Suzuki and Norimasa Sugita, "The 'after you' gesture in a bird" ("El gesto 'después de ti' en un ave"), Current Biology: March 25, 2024, doi:10.1016/j.cub.2024.01.030.