ola frio euskadi
© RAFA GUTIÉRREZ
Tres jóvenes se protegen de la lluvia, ayer por la tarde en la calle
Calores del verano más tórrido y chubascos grises y frescos se concentraron ayer en pocas horas. Las tormentas pusieron fin de manera abrupta a la ola de calor que durante casi tres días ha abrasado Euskadi: en solo una hora las temperaturas se desplomaron hasta en veinte grados en varios puntos de la geografía vasca, que pasaron de rebasar los 40 a quedarse en poco más de 20. Incluso el granizo llegó a las playas que muy poco tiempo antes acogían a miles de bañistas ansiosos por aliviar los rigores del bochorno.

El guión que había previsto la Agencia Vasca de Meteorología (Euskalmet) se cumplió casi al dedillo. La jornada arrancó como un calco de lo que había sido la anterior. Pero aún peor. Los 40 grados alcanzados el domingo habían recalentado Euskadi y durante la noche no llegó el fresco: raros fueron los lugares donde se bajó de 20 grados. Así que en cuanto el sol comenzó a actuar en la mañana de ayer las temperaturas no tardaron en dispararse.

A medida que iban pasando las horas se llegó a rebasar la barrera de los 40 en varios puntos (Derio, Alegría, Sodupe, Balmaseda, Amorebieta...). Pero la máxima se produjo en Iurreta a las cuatro y media de la tarde, donde se llegó a los 41,8. Las capitales no se libraron del bochorno. Bilbao ardió a 39,4, en San Sebastián sufrieron 36 y Vitoria se puso a 35 grados.

La ola de calor llegó hace tres días con el viento Sur procedente de África. El sábado comenzó a desplegar tímidamente sus efectos, y fue el domingo y ayer cuando derritió toda la Península. En Euskadi, la Cruz Roja ha tenido que atender en playas y pantanos a 217 personas por sufrir golpes de calor, quemaduras y demás patologías asociadas con la canícula. «Buena parte de ellas eran gente mayor», señalaba el coordinador de la organización en el País Vasco, Aitor Allende. Además, los ardores llegaron en un momento propicio para cobrarse sus víctimas: el primer fin de semana del verano, por lo que «mucha gente se puso a tomar el sol con más ansiedad de la aconsejable».

De 40 a 20

En estas estábamos ayer cuando todo cambió. «No hubo galerna propiamente dicha», aclara José Antonio Aranda, responsable de Euskalmet, pero sí una confluencia de circunstancias que barrieron la ola de calor. A primera hora de la tarde una serie de tormentas comenzaron a generarse en la zona de la Rioja Alavesa y a avanzar hacia el Norte. Esto provocó «un efecto succión» que cortó toda posibilidad de galerna en la costa. Sin embargo, el fenómeno propició que entrase brisa fría desde el mar, esa brisa que hasta entonces estaba siendo contenida por el cálido viento Sur.

En definitiva, tormentas por un lado y aire fresco por otro. Las temperaturas se desplomaron «hasta en casi 20 grados en solo una hora», explicó el responsable de Euskalmet. Por ejemplo en Bilbao, donde se pasó de rozar los 40 durante buena parte del día a quedarse en 22 poco después de las seis de la tarde. Las tormentas trajeron el agua y dejaron hasta 15,9 litros por metro cuadrado en Carranza, el lugar donde más llovió. En menor medida lo hizo en casi toda la comunidad, aunque se registraron granizadas en puntos de la costa, como en Sopelana.

En un pispás la ola de calor pasó a ser historia, pero será recordada. Según los registros de la Agencia Vasca de Meteorología, el domingo fue el días más caluroso de un mes de junio en lo que va de siglo. Es cierto que en 2001 y 2003 se registraron temperaturas máximas más altas en ciertos puntos aislados, pero nunca antes el sofoco había sido tan intenso y generalizado como anteayer y ayer mismo.

Para hoy se prevé más agua y más fresco. Las temperaturas se mantendrán rozando los 20 grados y no subirán de 23-24 en casi ningún punto de Euskadi. «El cielo se tapará durante la mañana y soplará viento del noroeste con algo de fuerza en el litoral», detalla el pronóstico de Euskalmet. «Durante la mañana podrá llover débilmente en la vertiente cantábrica y por la tarde el riesgo de lluvia se extenderá a todos los puntos», incluso con posibilidad de chubascos localmente tormentosos.

Buen tiempo desde el jueves

Para mañana el panorama será muy parecido. El mercurio seguirá cayendo hasta quedarse por debajo de los 20 grados. En Vitoria no subirá de 18, mientras que Bilbao como mucho rozará los 20 por efecto del viento Norte. Las nubes seguirán cubriendo el sol y lloverá, sobre todo en la vertiente cantábrica. Durante la tarde se irán abriendo claros.

Será un anuncio de lo que nos espera para lo que queda de semana. El jueves las temperaturas empezarán a subir y los cielos a despejarse, una tendencia que continuará, dicen las previsiones, el viernes y el sábado.