Los periodistas de Sputnik son capaces de hacer cosas que no esperarías de simples mortales. Al menos eso es lo que implican las declaraciones de tres congresistas estadounidenses sobre la supuesta intromisión de Radio Sputnik en la última carrera presidencial estadounidense.
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¡Prueba irrefutable del paradojal complot de Sputnik!
La histeria de 'los rusos lo hicieron' alcanzó un nuevo nivel cuando tres miembros de la Cámara de Representantes de EEUU escribieron una carta abierta al presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés). En el documento exigían a la emisora de Washington DC cerrar la programación que Radio Sputnik transmite en la frecuencia 105.5 FM. ¿La razón? Los tres distinguidos miembros del Congreso -Anna G. Eshoo, Michael F. Doyle y Frank Pallone Jr.- dicen estar sorprendidos de que los rusos "puedan utilizar las ondas de nuestro país para socavar nuestra democracia".

Acusar a Rusia de llevar a cabo su propia campaña informativa, en muchas ocasiones contrarias a las de EEUU o Reino Unido, no es nada nuevo. Pero esta vez en particular, los legisladores estadounidenses, en su celo de alarmismo, sí que han superado los límites del tiempo y el espacio.

"Estamos escribiendo en respuesta a los recientes informes de prensa preocupantes de que una red de radio financiada por el Gobierno ruso puede haber utilizado las ondas estadounidenses para influir en las elecciones presidenciales de 2016", dice la primera frase del documento.

El único problema de esta inusual denuncia es que Radio Sputnik comenzó a emitir en la frecuencia FM de Washington DC el 1 de julio de 2017, ocho meses después de las elecciones presidenciales en EEUU.

Sputnik intentó contactar con los tres representantes que lo acusan para aclarar cómo la estación que comenzó a transmitir meses después de las elecciones de noviembre de 2016 pudo haber influido en su resultado. Sin embargo, los distinguidos miembros de la Cámara no comentaron esta paradoja digna de la consideración de Einstein.