Traducido por el equipo de editores de Sott.net en español

Los informes sobre acusaciones no probadas de un ataque químico en Duma, la ciudad siria anteriormente ocupada por el grupo insurgente del Ejército del Islam, se basan invariablemente en una fuente clave: la Sociedad Médica Sirio-Americana (Syrian American Medical Society, SAMS, por sus siglas en inglés). Junto con los
Cascos Blancos, la SAMS ha sido citada por el Washington Post, el New York Times, la CNN y prácticamente todos los medios de comunicación occidentales que informaron sobre el incidente. En Duma, el personal de la SAMS ha afirmado que trataron a más de 500 personas por síntomas "indicativos de exposición a un agente químico".
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© James Buck / SAMS Flickr
El grupo también desempeñó un papel central en la elaboración de la narrativa de un ataque con sarín en Khan Sheikhoun, controlado por Al Qaeda, en abril de 2017, proporcionando muestras biomédicas a la Organización para la Prevención de Armas Químicas (OPAQ), que violó su protocolo al aceptar pruebas sin una cadena de custodia verificable. Ese incidente provocó el lanzamiento de 57 misiles de crucero contra una base aérea siria por parte del ejército estadounidense. Casi exactamente un año más tarde, se dice que un suceso sorprendentemente similar ha vuelto a atravesar la "línea roja" y es probable que desencadene un ataque más contundente por parte de Estados Unidos y sus aliados.


SAMS afirma ser una "organización médica apolítica y sin fines de lucro", y es citada como una autoridad creíble por los medios de comunicación que informan sobre el incidente en Duma. Se dispone de escaso material publicado sobre los orígenes de la organización como una rama exiliada de la oposición siria de orientación islamista, su participación en sofisticadas operaciones de influencia desde la frontera turco-siria, o su estrecha relación con elementos neoconservadores en Washington y con la filial de Al Qaeda en Siria.

SAMS no es simplemente un grupo de médicos sirios que atienden a los heridos en zonas desgarradas por la guerra, ni puede considerarse una fuente objetiva de ataques químicos y otras atrocidades. La organización es una fuerza de presión financiada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) que funciona con una determinación resuelta para estimular una guerra de cambio de régimen dirigida por Estados Unidos que pondrá a los islamistas sirios en el poder en Damasco.

SAMS fue fundada en 1998 por miembros de la comunidad sirio-estadounidense en el exilio, que se concentra en los suburbios de Chicago, Illinois. Antes de la rebelión armada de 2011 contra el presidente Bashar al-Assad, el grupo dirigió varias delegaciones médicas a Siria, presumiblemente cooperando con el gobierno para obtener acceso. Una antigua miembro de la SAMS se me acercó para quejarse de que la revuelta armada provocó que los simpatizantes de los Hermanos Musulmanes tomaran posesión de la junta directiva de la organización. Dijo que ella y otros miembros seculares y cristianos renunciaron al grupo, ya que se transformó en lo que ella describió como "la unidad MASH (hospital cirujano móvil del ejército, por sus siglas en inglés) de Al Qaeda".

Financiamiento de la USAID, vínculos con el MEK antiiraní

Según el balance financiero de la SAMS para el 2015 [PDF], el presupuesto de la organización pasó de 672.987 dólares en 2013 a casi 6 millones de dólares en 2015, casi diez veces más. Más de 5,8 millones de dólares provinieron de USAID, una rama del Departamento de Estado de EE.UU. que cuenta con su propia Oficina de Iniciativas de Transición para fomentar el cambio de régimen en los Estados que son objetivo de Occidente. El Director Ejecutivo de la SAMS, David Lillie, también es un ex miembro del personal de la USAID, al igual que el Director de Operaciones de la SAMS, Tony Kronfli.

A lo largo de gran parte del conflicto sirio, las operaciones de la SAMS han sido supervisadas por Zaher Sahloul, un ardiente operativo antiiraní dedicado a provocar una guerra de cambio de régimen contra el gobierno sirio. Después de presionar sin éxito a Barack Obama a favor de la creación de una zona de prohibición de vuelos sobre Siria impuesta por la OTAN, una política que Hillary Clinton reconoció que "mataría a muchos sirios", Sahloul acusó al presidente de haber "permitido un genocidio en Siria". Sahloul participó en una manifestación el 20 de septiembre de 2016 en Nueva York dedicada también a intensificar el conflicto con Irán. El mitin fue organizado por el MEK del pueblo iraní en el exilio, una oscura organización internacional dedicada al cambio de régimen en Irán que ha sido descrita como un "culto terrorista". El ex senador neoconservador Joseph Lieberman, que recibió pagos del MEK, estuvo entre los oradores. Días después, el columnista neoconservador Eli Lake aclamó a Sahloul y a sus colegas como "sirio-estadounidenses que se levantaron contra Irán".

La Coalición Americana para el Socorro de Siria, afiliada a la SAMS, ha respaldado el llamado del presidente Donald Trump a favor de las "zonas seguras" en Siria, un eufemismo para las zonas de prohibición de vuelos que requeriría el poder aéreo de Estados Unidos para su aplicación. Mientras tanto, Sahloul se ha unido a la Federación Judía Unida de Chicago, uno de los principales opositores de la organización de solidaridad palestina, para promover sus esfuerzos.

El hijo de Sahloul, Adham, trabajó anteriormente como agente de promoción de la SAMS en Gazientep (Turquía), la base de los servicios de inteligencia occidentales y locales que coordinan las operaciones insurgentes y de información a través de la frontera siria. Adham Sahloul colaboró con varios medios de comunicación respaldados por Qatar, como Al Araby y Middle East Eye, y anteriormente trabajó para Portland Communications, una empresa de relaciones públicas fundada por un ex médico de Tony Blair. (En 2016, el líder sindical británico Len McCluskey acusó a Portland Communications de encabezar el golpe blairista contra el líder de izquierdas del Partido Laborista Jeremy Corbyn).

Zaher Sahloul, por su parte, ha atacado a los periodísticos críticos como "la quinta columna que ha estado promoviendo a los criminales de guerra", llamándolos "el equivalente de la máquina propagandística de Hitler".

Zaher Sahloul: Es tiempo de que individuos y organizaciones en las comunidades musulmanas estadounidenses, árabes, judías y palestinas que promovieron y exaltaron a Max Blumenthal y a sus amigos les digan a esos payasos que es suficiente. Max y sus amigos, como Ali Abunimah y Rania Khalek son la quinta columna que ha estado promoviendo a los criminales de guerra, apoyando las políticas genocidas de Assad y Putin, promoviendo argumentos conspiratorios idiotas, menospreciando los sacrificios del pueblo sirio y probablemente siendo pagados por firmas propagandísticas de Assad y Rusia. Ellos son lo equivalente a la maquinaria de propaganda de Hitler.
¿Cómo pueden ellos afirmar que se preocupan por los niños palestinos en la Gaza asediada mientras ignoran el sufrimiento de los niños sirios en la Alepo asediada?
Sería vergonzoso que los inviten a hablar en conferencias o se los trate con respeto.
Luego de 6 años de genocidio, cualquiera con una ambigüedad moral sobre lo que está ocurriendo en Siria es culpable de los crímenes contra la humanidad cometidos cada día por Assad y las milicias sectarias contra niños sirios.
Invito a los honorables palestinos, árabes y musulmanes estadounidenses Linda Sarsour, Kifah Mustapha ElMera'bi, Hatem Bazian, Nihad Awad, Ahmed Rehab y a otros a desenmascarar las feas caras de estos mentirosos.
Ali Abunimah: La Asociación Médica Sirio-Estadounidense lanza una campaña de incitación en contra mía y de otros, afirma que estamos siendo pagados por Assad/Russia.
Operaciones de información, desde el corazón de Al Qaeda hasta el Beltway

Las unidades de coordinación de la asistencia de la SAMS envían ayuda y establecen hospitales en los campamentos de refugiados y en los territorios sirios que están en poder exclusivo de los insurgentes sirios. En Idlib, el área controlada por Al-Qaeda donde la SAMS opera junto a la administración dirigida por los insurgentes, "las escuelas han sido segregadas, se ha obligado a las mujeres a usar velos y los carteles de Osama bin Laden colgaban de las paredes", según Joshua Landis, director del Centro de Estudios de Oriente Medio de la Universidad de Oklahoma. Mientras que la SAMS afirma operar en 100 hospitales en Siria, el monitoreo y la evaluación independientes son virtualmente imposibles, ya que los reporteros occidentales que buscan acceso a estas áreas son rutinariamente secuestrados o asesinados. En 2015, según el Washington Post, el Banco Chase cerró la cuenta bancaria de la SAMS sin explicación alguna.

Sahloul ha dirigido un grupo de WhatsApp que parece haber entregado las primeras imágenes, procedentes de activistas insurgentes del este de Alepo a los medios de comunicación internacionales, de Omran Daqneesh, el llamado "chico polvoriento", cuya imagen de conmoción fue inmediatamente colocada en las portadas de los periódicos y sostenida como una muestra de la crueldad excepcional de Assad. Las imágenes originales fueron tomadas por Mahmoud Raslan, un activista afiliado a Nourideen al-Zinki, un grupo insurgente anteriormente apoyado por la CIA que decapitó a un palestino cautivo de 19 años.

Un año después, el padre de Omran, Mohammad Kheir Daqneesh, reveló que él y su familia habían sido utilizados por los activistas insurgentes. Un Casco Blanco le arrebató a Omran de sus brazos y lo colocó en una ambulancia, declaró Mohammad Daqneesh. También reveló que un demagogo de la televisión saudí ofreció a su familia un lucrativo soborno para que saliera como portavoz de la oposición armada, pero como eran partidarios del gobierno sirio, se negaron. Tras esta sorprendente revelación, Omran desapareció rápidamente de la vista occidental y fue suplantado por mascotas infantiles de la oposición islamista siria como Bana Alabed, Noor y Ala, y Mohamed Najem. (Al igual que Bana, Noor y Ala fueron invitados recientemente a una sesión fotográfica llena de abrazos con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y se les concedió la ciudadanía turca honoraria.)
SAMS samantha power

Un folleto promocional de la SAMS presenta una foto de Zaher Sahloul y Mohamed Tennari reunidos con la entonces Embajadora de los Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power.
Volviendo a Washington, la SAMS se jacta de haberse "convertido en un líder en la promoción y la participación de políticos", presionando al Congreso, al Departamento de Estado y a las Naciones Unidas a favor del cambio de régimen en Siria. "Cuando la SAMS habla, la gente escucha", dice una cita de un funcionario anónimo del Departamento de Estado publicada en un folleto promocional de la SAMS. Y eso que son una organización "apolítica" de humildes médicos de campo.

El 16 de abril de 2015, Sahloul y el coordinador de Idlib de la SAMS, Mohamed Tennari, testificaron ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y denunciaron múltiples ataques con cloro contra el cantón de Idlib, controlado por Al Qaeda, por parte del gobierno sirio. La reunión fue orquestada por la entonces embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, una abierta defensora de la intervención militar en Libia y Siria. (Tennari fue identificado posteriormente como "médico sirio de campo" en una entrevista con la CNN; su trabajo en territorio controlado por Al Qaeda fue omitido).
mohammad tennari
En su gala anual del 6 de marzo de 2017, la SAMS dio la bienvenida al exembajador de Estados Unidos Frederic Hof, director saliente del Centro Rafik Hariri, financiado por el Golfo, en el Centro Atlántico de DC. Ante su audiencia, Hof pidió que se aumenten los envíos de armas a los rebeldes sirios, una zona de prohibición de vuelos para Idlib, la provincia siria controlada por la filial local de Al Qaeda, y que se impida la reconstrucción de la destrozada infraestructura de Siria hasta que se logre el cambio de régimen.

Poco más de un año después, actuando en gran medida en base a las afirmaciones de los operativos de campo de la SAMS, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia parecen estar preparados para hacer realidad los sueños de la oposición siria. Y mientras se avecina una guerra potencialmente catastrófica, los estadounidenses permanecen completamente a oscuras acerca de una de las organizaciones clave que impulsan la guerra.